Tips para escoger la mejor salsa de tomate del supermercado

Elegir una buena salsa de tomate en el supermercado puede parecer una tarea sencilla, pero no todas las opciones son igual de saludables o sabrosas. Muchas están cargadas de azúcar, sal o aditivos innecesarios que afectan tanto su calidad nutricional como su sabor.

Esta guía ofrece consejos clave para identificar una salsa de tomate de calidad y también explica cómo conservarla adecuadamente una vez abierta.

  • Revisa los ingredientes

El primer paso es observar la lista de ingredientes. Una salsa de tomate de buena calidad debe contener pocos ingredientes y que sean fácilmente reconocibles. Si incluye conservantes, colorantes o nombres difíciles de pronunciar, probablemente no es la mejor opción.

  • El tomate debe ser el protagonista

El porcentaje de tomate es uno de los indicadores más importantes. Una buena salsa debe tener al menos un 80% de tomate. Si el porcentaje es menor, probablemente contiene exceso de agua, almidón u otros ingredientes que abaratan el producto pero disminuyen su calidad.

  • Bajo contenido de azúcar

Muchas salsas comerciales incluyen azúcar para suavizar la acidez del tomate, pero esto no es necesario. Lo recomendable es que el contenido de azúcar no supere el 5% (5 g por cada 100 g de producto). Más allá de eso, el sabor natural del tomate se pierde y el producto deja de ser saludable.

  • Cuidado con la sal

El nivel de sal también debe ser moderado. Lo ideal es que contenga aproximadamente 1% de sal. Un exceso no solo puede afectar el sabor, enmascarándolo, sino que también puede tener consecuencias negativas para la salud, especialmente a nivel cardiovascular.

  • Escoge aceite de buena calidad

Cuando la salsa contiene aceite, conviene verificar cuál se ha utilizado. La mejor opción es el aceite de oliva virgen extra, tanto por sabor como por valor nutricional. Es mejor evitar las salsas elaboradas con aceites vegetales refinados, ya que suelen ser de menor calidad y menos saludables.

  • Menos grasa saturada y sin aditivos 

La salsa de tomate ideal debe tener menos de 0,5% de grasas saturadas por cada 100 gramos. También es recomendable que no contenga colorantes ni aditivos artificiales, los cuales no aportan beneficios y pueden ser perjudiciales a largo plazo.

¿Cómo conservar la salsa de tomate una vez abierta?

La manera de conservar la salsa también influye en su frescura y seguridad. Aquí algunos consejos útiles:

En frasco de vidrio:

  • Dura hasta 5 días en el refrigerador.
  • Para alargar su frescura, se puede añadir un chorrito de aceite de oliva en la superficie, lo que crea una barrera contra la oxidación y permite conservarla hasta una semana.

En lata o envase tipo brik:

  • Se recomienda consumirla en un plazo de 2 a 3 días.
  • Lo mejor es trasladarla a un recipiente de vidrio hermético apenas se abra.
  • Opción de congelado:
  • Para conservarla por más tiempo, puede congelarse en porciones. Esto mantiene el sabor y permite usar solo lo necesario cuando se requiera.

Fuente: https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/debes-escoger-mejor-salsa-tomate-supermercado-nutricionista_5733045_0.html