Dietas sostenibles: ¿de dónde vienen y hacia dónde van?

Las dietas sostenibles fueron definidas en 2010 por la FAO y Bioversity International como las que tienen un bajo impacto ambiental, garantizando la seguridad alimentaria y nutricional, y promoviendo una vida saludable para las generaciones tanto actuales como futuras. Han de respetar la biodiversidad, ser accesibles, aceptables culturalmente , seguras, saludables y utilizar eficazmente los recursos. En 2019, la FAO y la OMS ampliaron la definición señalando que las dietas saludables sostenibles deben promover el bienestar, teniendo un bajo impacto ambiental y siendo accesibles, equitativas y seguras.

Los sistemas alimentarios sostenibles (SAS) son los que aseguran la seguridad alimentaria para todos sin comprometer la base ambiental, social y económica de futuro. Incluyendo todos los procesos relacionados con la producción, distribución, preparación y consumo de alimentos. Los sistemas alimentarios influyen en las elecciones dietéticas mediante la disponibilidad, precio, conveniencia y publicidad de los alimentos. Actualmente, los sistemas industrializados basados en monocultivos y alimentos ultra procesados generan efectos negativos para la salud, así como pérdida de biodiversidad, contaminación y uso excesivo de agua.

La evidencia muestra que las dietas más basadas en plantas generan menor impacto ambiental que las ricas en productos animales, que aportan la mayoría de las emisiones y uso de recursos, pese a proveer menos calorías. Sin embargo, la sostenibilidad no debería de comprometer a la seguridad alimentaria, ya que en países de bajos ingresos los alimentos de origen animal pueden ser importantes para obtener ciertos micronutrientes y como fuente económica.

Las estrategias deben adaptarse al contexto tanto cultural como social, asegurando equidad y aceptación. Los entornos urbanos y las políticas públicas (etiquetado, impuestos, mercados locales, cadenas cortas) son clave para promover dietas sostenibles. En conjunto, las dietas sostenibles y los sistemas alimentarios sostenibles están estrechamente conectados: las primeras ayudan a transformar los sistemas alimentarios, y estos a su vez condicionan las dietas.

https://www.cambridge.org/core/journals/journal-of-nutritional-science/article/sustainable-diets-where-from-and-where-to/D120B9DD55604E7F5B3B45C538951AFE

Detección ultra-rápida de bacterias críticas en alimentos

El centro tecnológico ITENE está desarrollando el proyecto AGROSENS, una iniciativa financiada por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) con fondos FEDER. Su objetivo es revolucionar la seguridad alimentaria mediante la detección y cuantificación de contaminantes microbiológicos en la cadena agroalimentaria en menos de una hora.

¿Qué engloba el proyecto?

AGROSENS busca crear un sistema de biosensado capaz de aplicarse tanto en alimentación animalcomo en alimentación humana —ya sea en productos frescos, elaborados o en superficies de producción— para identificar patógenos como Listeria monocytogenes y Salmonella spp., junto con sus serotipos más relevantes.

Para conseguirlo, el proyecto se apoya en tres líneas de trabajo principales:

  1. Biorreceptores de alta especificidad: desarrollo de moléculas capaces de reconocer las bacterias objetivo con gran precisión, reduciendo al mínimo los falsos negativos.
  2. Nanomateriales ópticos avanzados: incorporación de nuevos materiales que incrementen la sensibilidad y fiabilidad del biosensor.
  3. Formatos de detección rápida: integración de estos avances en sistemas de flujo lateral (LFA) y dispositivos portátiles que permitan realizar la detección directamente “in situ”.

Contexto y relevancia del proyecto

La contaminación microbiológica sigue siendo uno de los mayores retos de la seguridad alimentaria mundial. En los últimos años se ha registrado un aumento de brotes y alertas causados por microorganismos, impulsados por factores como el cambio climático, la intensificación agrícola y ganadera o la expansión de resistencias antimicrobianas.

Ante esta situación, disponer de tecnologías de detección rápida es clave para actuar de manera preventiva, reducir riesgos sanitarios y reforzar la seguridad en toda la cadena alimentaria.

Beneficios previstos

El biosensor desarrollado por ITENE no solo permitirá detectar bacterias de forma rápida, sino que además será versátil, robusto y de bajo coste, lo que facilitará su implantación en la industria.

Entre sus beneficios destacan:

  • Mayor capacidad de respuesta ante posibles brotes y alertas alimentarias.
  • Mejora de la trazabilidad y del control de calidad de los productos.
  • Refuerzo de la confianza del consumidor y de la competitividad del sector agroalimentario, especialmente en la Comunidad Valenciana.

Calendario y próximos pasos

El proyecto AGROSENS se desarrollará entre junio de 2025 y junio de 2026. Durante este periodo, ITENE avanzará en las tres líneas de investigación mencionadas y llevará a cabo ensayos de validación en condiciones reales, acercando la tecnología a su aplicación práctica en la industria.

Fuente: https://www.tecnoalimen.com/noticias/20251027/itene-desarrollara-sistemas-biosensado-detectar-bacterias-criticas-en-alimentacion-en-menos-una-hora

Alternativas reutilizables a las botellas de agua:

1. Agua filtrada con filtros basados en carbón

filtro de carbón activado de Tapp Water

Estos filtros eliminan el cloro, el mal sabor y los olores raros que pueda tener el agua pero no aportan nutrientes, minerales o sales al agua, incluso pueden llegar a filtrar las partículas, dejando las aguas bastante «planas».

Positivo

  • Son ecónomicos
  • Fáciles de instalar
  • Necesitan poco mantenimiento

Negativo

  • No dan una solución completa para tu negocio con envases donde servir, agua con gas, etc.
  • No enfrían
  • Para volúmenes altos de comensales, se pueden quedar cortos.

Recomendamos

2. Agua mineral con envase reutilizable

Los sistemas de botellas reutilizables aún están muy presentes en muchos de los bares y restaurantes de nuestro país, principalmente el sistema funciona para botellines de cerveza y se había olvidado un poco para los otros tipos de bebidas, sobretodo el agua donde la botella de plástico de 1,5L había dominado el mercado. Con el cambio de conciencia de la gente, las marcas están volviendo a apostar por el envase retornable y a ofrecer y promover esta solución de agua para restaurantes que aún no habían olvidado del todo.

Positivo

  • Agua mineral, sensación premium
  • No requiere ninguna instalación

Negativo

  • Precio
  • Espacio de almacenaje

Recomendamos

En este caso, no tenemos ninguna recomendación en particular, ya que todas las marcas de agua mineral ofrecen esta opción. Como máximo recomendaríamos que compraras la opción más cercana a tu negocio para evitar la huella de carbono del transporte.

3. Agua filtrada con sistema osmosis

Tirador de agua km zero

Los sistemas de agua filtrada por osmosis han salido con fuerza en los últimos 5 años promoviendo una solución de agua como servicio a los diferentes negocios de restauración y dando una solución 360 a la hidratación en los locales de restauración. Estos sistemas principalmente requieren de una instalación por parte de un profesional y van acompañados de un contrato a medio plazo con la empresa proveedora. La mayoría de empresas ofrecen soluciones financiación para la compra de los sistemas de osmósis.

Positivo

  • Solución de hidratación integral: agua fría, agua con gas, agua natural
  • Aporta propiedades al agua
  • Solución de marca propia para el restaurante con tirador y botellas personalizados

Negativo

  • Mantenimientos pueden ser altos
  • Hay una parte del agua que se pierde en el filtrado
  • Requiere instalación profesional

Recomendamos

https://youbumerang.com/post/6-alternativas-sin-plastico-al-agua-embotellada-para-tu-negocio

Revolución en la cocina: de lo tradicional a la impresión 3D de alimentos

Esta tecnología puede ayudar en nutrición personalizada, respetando el medioambiente y produciendo alimentos más sostenibles

    ¿Te imaginas degustar un plato creado por una impresora? Imagina un mundo donde los alimentos pueden personalizarse al detalle, cuidando del sabor y la presentación pero aportando un valor nutricional único para cada persona. 

    Ahora es posible, gracias a la impresión 3D de alimentos. Una tecnología que no solo redefine el concepto que conocemos de la cocina, sino que también pretende abordar problemas de este sector como evitar el desperdicio de alimentos, incorporando técnicas cada vez más sostenibles durante los procesos de elaboración de productos.

    En este artículo exploraremos cómo funciona esta tecnología, así como el impacto que puede tener en la industria alimentaria y la agricultura.

    Qué es la impresión 3D de alimentos

    La impresión 3D de alimentos es una tecnología que permite crear alimentos a través de un proceso de fabricación aditiva, utilizando impresoras 3D.

    Utiliza diferentes capas de ingredientes comestibles para crear platos con formas, texturas y composiciones similares a las que comemos.

    A diferencia de la cocina tradicional, que se basa en procesos manuales, este método emplea software especializado y máquinas de impresión 3D para dar forma a los alimentos.

    El concepto puede parecer algo futurista, pero tiene sus raíces en la impresión 3D utilizada inicialmente en sectores como la ingeniería y el diseño industrial

    La adaptación al sector culinario comenzó como una forma de experimentar con la creatividad gastronómica, pero ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta práctica para producir alimentos personalizados y sostenibles.

    Cómo funciona la impresión 3D de alimentos

    Antes de imprimir los alimentos en 3D, los ingredientes deben ser preparados y procesados para que puedan pasar a través de la boquilla de la impresora. Esto implica convertirlos en masas, purés o pastas

    Los ingredientes pueden escogerse según las necesidades nutricionales, lo que permite la personalización de los alimentos. Estos pueden ser frescos (como vegetales triturados) o procesados (como chocolate fundido o mezclas de proteínas).

    El diseño del alimento comienza con un modelo 3D creado en un software que define la forma, el tamaño y los detalles del alimento que se desea imprimir. 

    Posteriormente, se configuran los parámetros de trabajo como la temperatura, la velocidad de impresión y el tamaño de las capas, ajustados a cada tipo de alimento.

    La impresora continúa depositando los ingredientes en capas finas siguiendo las indicaciones del modelo digital. En algunos casos, las impresoras utilizan calor o luz ultravioleta para solidificar o dar textura a los ingredientes durante el proceso.

    https://www.plataformatierra.es/innovacion/cocina-revolucion-impresion-3d-alimentos-2025

    AVANCES TECNOLÓGICOS en la INDUSTRIA ALIMENTARIA

    PRINCIPALES AVANCES TECNOLÓGICOS EN LA ACTUALIDAD

    El panorama actual de la industria alimentaria refleja un intenso dinamismo gracias a los desarrollos en varias áreas tecnológicas. Vamos a repasar algunos de los avances más significativos.

    ÚLTIMOS DESARROLLOS EN CONSERVACIÓN Y EMPAQUETADO

    El cerrado avanzado y los nuevos métodos de conservación prolongan la vida útil de los alimentos sin comprometer su frescura ni valor nutricional. Las tecnologías como el envasado al vacío, atmósferas modificadas o materiales inteligentes que detectan el estado del producto son ya una realidad.

    tecnologia de los alimentos

    Además, los avances en el diseño de envases permiten mejorar la eficiencia en la logística y reducir el impacto ambiental mediante materiales biodegradables o reciclables. Esto responde a la creciente demanda de productos sostenibles por parte de consumidores conscientes.

    INNOVACIONES EN SOSTENIBILIDAD Y EFICIENCIA ENERGÉTICA

    Los avances informáticos y tecnológicos también están dirigidos a minimizar el impacto ambiental del sector. La implementación de sistemas inteligentes para gestionar el consumo energético, reducir residuos y optimizar recursos es fundamental.

    Nuevas tecnologías de procesamiento que utilizan menos agua y energía, así como la incorporación de fuentes renovables en la industria alimentaria, contribuyen a un modelo productivo más respetuoso con el medio ambiente.