El kéfir es el yogur más saludable: la ciencia confirma que tiene muchos beneficios para la salud

El kéfir se ha convertido en uno de los alimentos de moda y está presente en la nevera de muchos hogares. Su popularidad se debe a los múltiples beneficios que aporta a la salud, especialmente en el ámbito cardiovascular.

El cardiólogo Aurelio Rojas, conocido en redes sociales por investigar sobre la salud del corazón, ha explicado las mejoras que este alimento puede proporcionar a quienes lo consumen de manera habitual.

Beneficios de tomar kéfir

Este alimento tiene una serie de beneficios que señala el doctor Rojas, pero no es aconsejable para todos los consumidores:

Mejora la microflora intestinal

Reduce la inflamación

Refuerza el sistema inmune

Bajo en lactosa

Mejora la absorción de nutrientes

Control del colesterol

Mejora la tensión arterial

Pérdida de peso

Mejora la función cardíaca

Proteínas de alta calidad

Mejora el estado de ánimo

Mejora el estado de la piel

Ayuda a dormir mejor

Aunque no es un alimento apto para todas las personas, ya que puede provocar diarrea o gases en persona con intolerancia a la lactosa y no está recomendado para personas inmunodeprimidas sin supervisión médica.

¿Es mejor el kéfir o el yogur?

Una de las principales diferencias entre el kéfir y el yogur está en su proceso de fermentación y en los microorganismos que intervienen.El yogur se elabora únicamente a partir de bacterias que fermentan el ácido lácteo, cuajan las proteínas de la leche y le dan la textura cremosa. En cambio, el kéfir combina bacterias y levaduras que se convierten en un único organismo.

El cardiólogo asegura que es más recomendable por la «diversidad de probióticos», ya que puede contener hasta 50 cepas de diferentes bacterias y levaduras lo que lo convierte en un alimento muy completo.

«No sabemos si el kéfir puede alargar la vida, pero todo apunta a que puede ayudarte a vivir mejor», explica el especialista.

Cantidad ideal

El especialista aconseja consumirlo en momentos estratégicos del día: «si lo tomas por la mañana junto a fruta fresca rica en vitamina C, como el kiwi, fresas o arándanos, aumentas la acción de los probióticos, mejora las defensas y disminuyes el cortisol, la hormona del estrés».

La dosis ideal de este producto «un vaso pequeño (150-200 ml) al día, preferiblemente en ayunas o por la mañana» acompañado de una dieta rica en fibra y alimentos reales, lo que potencia sus efectos en la microbiota.

https://www.eldia.es/salud/2025/09/23/ciencia-confirma-kefir-yogur-saludable-dv-121863714.html

Vertical gardens could drastically improve food security, income, and gender empowerment in informal settlements

Over 55% of the world’s population now lives in cities, a number that is rapidly growing. This urban expansion places strain on food systems, especially in the Global South and in informal settlements where infrastructure, governance, and economic opportunities are inadequate. 

Researchers in Kenya recently published a Frontiers in Sustainable Food Systems article in which they investigated how vertical gardening contributes to food security and gender dynamics in Nairobi’s informal settlements, where about 85% of residents are food insecure. Vertical gardening means stacking containers or other repurposed sacks or items on top of each other to grow food.

The study showed that vertical gardening contributed positively to food availability, accessibility, utilization, and stability. It was found to reduce dependency on fluctuating markets, and improved access during times of draught or political unrest. In addition, vertical gardening was identified as a way to empower women who often play a pivotal role in maintaining gardens. Sometimes, households could even supplement their income by selling surplus produce, highlighting the practice’s potential to improve household nutrition, advancing gender equality, and enhancing urban resilience.

Article link: https://www.frontiersin.org/journals/sustainable-food-systems/articles/10.3389/fsufs.2025.1654777/full

Beet supplementation mitigates post-exercise inflammation

Objectives: This study investigated the efficacy of a mixed beet-based supplement (BEET) versus placebo (PL) in countering inflammation during recovery from 2.25 h of intensive cycling in 20 male and female cyclists. A multi-omics approach was used that included untargeted proteomics and a targeted oxylipin panel.

Methods: A randomized, placebo-controlled, double-blind, crossover design was used with two 2-week supplementation periods and a 2-week washout period. Supplementation periods were followed by a 2.25 h cycling bout at close to 70%VO2max. The BEET supplement provided 212 mg of nitrates per day, 200 mg caffeine from green tea extract, 44 mg vitamin C from Camu Camu berry, B-vitamins from quinoa sprouts (40% Daily Value for thiamin, riboflavin, niacin, and vitamin B6), and 2.5 g of a mushroom blend containing Cordyceps sinensis and Inonotus obliquus. Six blood samples were collected before and after supplementation (overnight fasted state), immediately post-exercise, and at 1.5 h-, 3 h-, and 24 h-post-exercise.

Results: The 2.25 h cycling bout increased plasma levels of 41 of 67 oxylipins detected. BEET supplementation significantly increased plasma nitrate (NO3) and nitrite (NO2) (sum, NO3 + NO2) concentrations (interaction effect, p < 0.001) and two anti-inflammatory oxylipins [18-hydroxyeicosapentaenoic acid (18-HEPE) and 4-hydroxy-docosahexanoic acid (4-HDoHE)]. The untargeted proteomics analysis identified 616 proteins (458 across all times points), and 2-way ANOVA revealed a cluster of 45 proteins that were decreased and a cluster of 21 that were increased in the BEET versus PL trials. Functional enrichment supported significant BEET-related reductions in inflammation-related proteins including several proteins related to complement activation, the acute phase response, and immune cell adhesion, migration, and differentiation.

Discussion: Intake of a BEET-based supplement during a 2-week period was linked to higher plasma levels of NO3 + NO2, elevated post-exercise levels of two anti-inflammatory oxylipins, and a significant decrease in a cluster of proteins involved in complement activation and inflammation. These data support that 2-weeks intake of nitrate from a mixed beet-based supplement moderated protein biomarkers of exercise-induced inflammation in athletes.

For more information:

ORIGINAL RESEARCH article

Front. Nutr., 30 May 2024

Sec. Sport and Exercise Nutrition

Volume 11 – 2024 | https://doi.org/10.3389/fnut.2024.1408804

El lado oscuro de Nutriscore: así lo burlan las empresas

El Nutriscore es un sistema de etiquetado frontal destinado a facilitar a los usuarios una información nutricional clara. Este actúa, según palabras de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), “como un semáforo nutricional: es un sistema de clasificación de 5 letras y colores, en el que la A de color verde oscuro es la opción más saludable y la E roja la peor, pasando por la B, C y D”.

El algoritmo en que se basa Nutriscore fue desarrollado en 2005 por científicos de la Universidad de Oxford, con el objetivo inicial de regular la publicidad enfocada al público infantil. En 2017 fue validado por la Food Standards Agency (FSA) de Reino Unido y, poco después, Francia fue el primer país de la Unión Europea que adoptó su uso. Le siguieron Bélgica, Alemania y España (que lo implementó a principios de 2021) y en la actualidad diversos países están debatiendo su introducción.

“El objetivo del Nutriscore es facilitar la compra al consumidor, ya que resume las características nutricionales del producto de forma sencilla. Teniendo en cuenta que en ocasiones tenemos problemas para interpretar las etiquetas, a priori es una buena noticia que diversos países lo hayan adoptado de forma voluntaria para simplificar la toma de decisiones en los consumidores”, explica Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y autor del blog  Gominolas de Petróleo y del libro Que no te líen con la comida (Destino, 2021), una guía que enseña, entre otras cosas, a combatir la desinformación en materia de alimentación.

Sin embargo, la implantación de Nutriscore en España no ha estado exenta de polémica desde el principio, ya que se han dado algunas situaciones difíciles de entender para el consumidor. “En cuanto nació Nutriscore empezamos a ver cosas que nos llamaban la atención: por ejemplo, que un aceite de oliva pudiese llevar una D (una mala puntuación) y una Coca-Cola light tuviese una A, es decir, la mejor puntuación de Nutriscore”, explica Lurueña. Aunque muchos consumidores lo desconocen, esto se debe a que Nutriscore puntúa alimentos de una misma familia, de modo que no sirve para comparar alimentos diferentes. Por tanto, “los creadores de Nutriscore tuvieron que salir a aclarar que una A no significa por fuerza que el producto sea saludable, sino que dentro del grupo al que pertenece es el de mejor composición”, aclara el autor de Gominolas de Petróleo.


El lado oscuro de Nutriscore: así lo burlan las empresas

Tendencias

Hay productos que claramente no son saludables y que sin embargo tienen puntuaciones de A y B (muy buenas) en este sistema

‘Cuánta más agua bebas, mejor’ y otros consejos de nutrición que están completamente desfasados

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Los consumidores de cada vez tienen más presente la tabla Nutriscore a la hora de elegir alimentos iStock
El lado oscuro de Nutriscore: así lo burlan las empresas

Laura Conde

13/03/2023 07:00 Actualizado a 13/03/2023 11:51

El Nutriscore es un sistema de etiquetado frontal destinado a facilitar a los usuarios una información nutricional clara. Este actúa, según palabras de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), “como un semáforo nutricional: es un sistema de clasificación de 5 letras y colores, en el que la A de color verde oscuro es la opción más saludable y la E roja la peor, pasando por la B, C y D”.

El algoritmo en que se basa Nutriscore fue desarrollado en 2005 por científicos de la Universidad de Oxford, con el objetivo inicial de regular la publicidad enfocada al público infantil. En 2017 fue validado por la Food Standards Agency (FSA) de Reino Unido y, poco después, Francia fue el primer país de la Unión Europea que adoptó su uso. Le siguieron Bélgica, Alemania y España (que lo implementó a principios de 2021) y en la actualidad diversos países están debatiendo su introducción.

Mujer mirando una estantería del supermercado
Este sistema se creó inicialmente para facilitar a los consumidores a elegir los productos más saludables iStock

“El objetivo del Nutriscore es facilitar la compra al consumidor, ya que resume las características nutricionales del producto de forma sencilla. Teniendo en cuenta que en ocasiones tenemos problemas para interpretar las etiquetas, a priori es una buena noticia que diversos países lo hayan adoptado de forma voluntaria para simplificar la toma de decisiones en los consumidores”, explica Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y autor del blog  Gominolas de Petróleo y del libro Que no te líen con la comida (Destino, 2021), una guía que enseña, entre otras cosas, a combatir la desinformación en materia de alimentación.

Sin embargo, la implantación de Nutriscore en España no ha estado exenta de polémica desde el principio, ya que se han dado algunas situaciones difíciles de entender para el consumidor. “En cuanto nació Nutriscore empezamos a ver cosas que nos llamaban la atención: por ejemplo, que un aceite de oliva pudiese llevar una D (una mala puntuación) y una Coca-Cola light tuviese una A, es decir, la mejor puntuación de Nutriscore”, explica Lurueña. Aunque muchos consumidores lo desconocen, esto se debe a que Nutriscore puntúa alimentos de una misma familia, de modo que no sirve para comparar alimentos diferentes. Por tanto, “los creadores de Nutriscore tuvieron que salir a aclarar que una A no significa por fuerza que el producto sea saludable, sino que dentro del grupo al que pertenece es el de mejor composición”, aclara el autor de Gominolas de Petróleo.

Los fabricantes no dejan de encontrar recovecos para obtener una puntuación favorable en Nutriscore»

Miguel Ángel LurueñaTecnólogo de alimentos

Esto significa, pues, que un sistema que nació con el objetivo de facilitar al consumidor la información necesaria sobre la calidad de los productos que consume, puede resultar confuso si no se sabe interpretar. De hecho, según señala Lurueña, “es cierto que lo intuitivo es comparar de forma absoluta, de modo que se ha visto que no acaba de funcionar de forma intuitiva”.

Además, como suele ocurrir, hecha la ley, hecha la trampa. De modo que “los fabricantes no dejan de encontrar recovecos para obtener una puntuación favorable en Nutriscore”, cosa que hace que nos encontremos productos que a todas luces no son saludables –tampoco si los comparamos con otros de la misma categoría– y que, sin embargo, tienen puntuaciones de A y B en este sistema. Es el caso, por ejemplo, de algunos cereales de desayuno infantiles, con un altísimo contenido en azúcares, que consiguen buenas puntuaciones en Nutriscore aplicando algunas modificaciones en su composición. Lo explica Lurueña: “Este sistema establece que hay elementos que puntúan de forma negativa. Son calorías, azúcares, grasas saturadas y sal. Por el contrario, los que puntúan de forma positiva son frutas y verduras, fibra, proteínas y frutos secos”. Por tanto, para calcular la puntuación final en Nutriscore se hacen cálculos de la puntuación positiva y negativa y se obtiene una nota final, que es la que da lugar a la letra y el color correspondientes en el semáforo.

Bibliografía: https://www.lavanguardia.com/comer/tendencias/20230313/8815014/posible-empresas-burlar-nutriscore.html#foto-2

The association between diet and sleep with internalising symptoms in young athletes: a serial multiple mediation models

Introduction: Athletes frequently experience anxiety and depression at rates similar to or higher than non-athletes. A balanced diet can alleviate athletes internalizing symptoms. Moreover, diet and sleep are all associated with internalising symptoms. Our study investigates how sleep quality mediates the impact of dietary habits on internalizing symptoms in athletes.

Methods: The current cross-sectional study involved 758 Chinese young athletes. The adapted Australian Athletes Diet Index was used to assess dietary patterns, and sleep was measured using the Athletes Sleep Screening Questionnaire. The Generalised Anxiety Disorder 7 scale and the Patient Health Questionnaire 9-item scale were used to assess symptoms of anxiety and depression. Structural Equation Modelling (SEM) analysis was used to examine the mediating role of sleep quality in young athletes. Raw scores of chronotypes, sleep quality, anxiety and depression were calculated for the statistical analysis.

Results: No significant indirect effects were found in adolescents. In adult athletes, diet mediated the relationship between chronotype and sleep quality (β = −0.028, p  <  0.001). Sleep quality mediated the association between diet and anxiety (β = −0.060, p = 0.001), and depression (β = −0.076, p = 0.001). Additionally, diet and sleep quality mediated the association between chronotypes and anxiety (β = −0.028, p = 0.001), and depression (β = −0.028, p = 0.001).

Conclusion: Sleep quality mediated the relationship between dietary patterns and internalising symptoms in young adult athletes. Additionally, diet and sleep quality mediated the association between chronotypes and internalizing symptoms in young adult athletes.

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Front. Nutr., 27 August 2024

Sec. Sport and Exercise Nutrition

Volume 11 – 2024 | https://doi.org/10.3389/fnut.2024.1382068

Performance variables and nutritional status analysis from Moroccan professional and adolescent football players during the competition period: a descriptive study

Introduction: Nutrition plays an integral role in optimizing football players’ performance during training sessions and matches and maintaining their overall health throughout the season. This study aimed to evaluate how well the dietary practices of professional and adolescent football players in Morocco during the competitive period met international macronutrient recommendations, and to explore the relationship between their nutritional status and aerobic performance, as measured by the Yo-Yo IRL1 test.

Methods: A total of 277 footballers from Morocco’s professional league, “Botola-Pro”, were monitored over a seven-day (training microcycle) during the competitive period. The dietary intake was assessed through self-reported methods and 24-hour recalls. Relevant body composition was measured with bioelectrical impedance (BI), and aerobic performance was evaluated using the Yo-Yo IR test.

Results: The results indicated significant variations in performance and nutritional status across different categories and age groups. The nutritional status of the players didn’t match the UEFA recommendations (p < 0.001). We found that higher intake levels of carbohydrates and proteins were positively correlated with the total distance covered by the players (p < 0.001, r = 0.63, R2 = 0.4 for carbohydrates; p < 0.001, r = 0.59, R2 = 0.35 for proteins). Conversely, a higher proportion of energy derived from fats in the diet was negatively correlated with the distance covered (p < 0.001, r = −0.64, R2 = 0.41).

Conclusion: These findings suggest that optimizing carbohydrates and protein intake while managing fat consumption is crucial for enhancing sporting performance. This information is essential for tailoring training programs and nutritional regimens based on the competition level.

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Front. Sports Act. Living, 28 October 2024

Sec. Sport and Exercise Nutrition

Volume 6 – 2024 | https://doi.org/10.3389/fspor.2024.1372381

Informe revela niveles peligrosamente altos de arsénico y cadmio en arroz comercial. 

Muestras de arroz comercial de más de 100 marcas diferentes, adquiridas en Estados Unidos, contenían niveles peligrosamente altos de arsénico y cadmio.
Incluso en niveles bajos, tanto el arsénico como el cadmio se han relacionado con graves daños para la salud, como diabetes, retrasos en el desarrollo, toxicidad reproductiva y enfermedades cardíacas.

La contaminación por metales pesados ​​en niños pequeños es especialmente preocupante, debido a que la exposición temprana se asocia con un coeficiente intelectual reducido y diversos problemas cognitivos y conductuales”.

Una de cada cuatro muestras de arroz compradas en supermercados y tiendas minoristas de Estados Unidos excedió los niveles de arsénico inorgánico establecidos en 2021 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU.

El arsénico es un elemento natural que se encuentra en el suelo, el agua y el aire, siendo la forma inorgánica la más tóxica. “Inorgánico” es un término químico y no tiene nada que ver con el método de cultivo.

El arsénico también es carcinógeno, y la exposición en las primeras etapas de la vida, incluso durante el embarazo, es especialmente peligrosa, pudiendo provocar abortos espontáneos, muerte fetal intrauterina y parto prematuro, así como trastornos posteriores del desarrollo neurológico, según la Academia Estadounidense de Pediatría.

Se sabe que el arroz por sí solo (un alimento específico) contribuye con el 17 % de consumición de arsénico, lo que probablemente lo convierte en la mayor fuente individual de arsénico en la dieta estadounidense.

https://cnnespanol.cnn.com/2025/05/15/salud/niveles-arsenico-cadmio-arroz-informe-peligro-trax

Alimentación, Literatura y Salud

La alimentación, la literatura y la salud mantienen una relación ya que los alimentos nutren el cuerpo, de igual modo que la literatura nutre la mente.

Alimentación y salud

La relación entre la alimentación y la salud es bastante destacable. Una buena alimentación resulta primordial para poder gozar de una buena salud; pero en sentido inverso resulta aún más evidente la afirmación, porque una buena salud es muy difícil de alcanzar sin una buena alimentación.

Cuerpo y mente

Por su parte, el cuerpo y la mente están fuertemente ligados. Si el cuerpo está bien nutrido, esto puede repercutir de forma satisfactoria en una mente bien nutrida. Y a la inversa, si se posee una mente bien reforzada, puede resultar más fácil alcanzar un cuerpo vigoroso. Si uno de los elementos no se encuentra conectado de forma adecuada con el otro, la persona no podrá gozar de un completo equilibrio. Por ejemplo, con una buena alimentación puede conseguirse un cuerpo fuerte; pero si la mente no está bien alimentada, se tratará de un cuerpo no totalmente equilibrado. En cambio, si le añadimos una mente fortalecida, por ejemplo, con la literatura, entonces sí podrá estar bien equilibrado.

Aparte de las necesidades básicas esenciales (comida y bebida), una vez alcanzada los seres humanos necesitan otras aportaciones. Y una de las importantes es mantener bien “alimentada” la mente, para poder llevar una existencia plena. Entonces, es cuando entra en escena la necesidad de cultura, una de cuyas máximas exponentes es la literatura.

Alimentación y literatura

Aunque la alimentación y la literatura poseen características propias diferenciadoras, permiten numerosas analogías, dado que los mundos de la alimentación y de la literatura están ligados de numerosas y variadas formas.

Así como no solemos comer siempre los mismos alimentos, también podemos ir leyendo obras de diferentes temáticas. Existen libros de muchos y variados contenidos, así como existen muchos y variados alimentos; por eso se podría decir que los libros de temáticas variadas que leemos son como las comidas variadas que comemos.

Los libros educativos, por ejemplo, podríamos asimilarlos a las hortalizas y verduras. Quizás no siempre apetecen, tal vez no gustan a algunas personas, pero son recomendables e, incluso, necesarias. Existen alimentos difíciles de digerir si no los masticamos de forma adecuada, así como existen libros densos que se deben leer con cierta concentración y con la mente abierta.

También podría comentarse la importancia de la dosis o ración. A veces, no tenemos mucha hambre y con una ración pequeña tenemos suficiente; pero en otras ocasiones nos apetece un buen plato, aunque tal vez no comamos nada más en aquella comida. Asimismo, a veces solo queremos leer durante un rato, pero hay ocasiones que lo que más nos apetece es coger un libro y dejar que las horas vayan pasando en buena compañía.

Algunas obras están dirigidas a un público infantil o juvenil, de igual modo que algunos alimentos pueden estar, en principio, destinados a ser consumidos por personas jóvenes. Además algunas personas pueden llegar a aburrir un determinado alimento, quizás porque tuvieron una mala experiencia en el pasado. De igual modo, puede suceder que una persona no lea a algún autor o autora porque la única obra que leyó no le gustó.

Comer más rápido o más despacio es una cuestión de hábitos; como leer lentamente o más velozmente. Las personas expertas recomiendan tomarse el tiempo necesario para poder comer de manera sosegada, masticando los alimentos las veces que haga falta. Respecto a la literatura, puede depender de la clase de lectura, aunque la calma acostumbra a ser buena aliada.

Casi todo lo que rodea a la acción de comer, como lo que rodea a la acción de leer, puede ser comparado. Hay quien es capaz de comer cualquier alimento en cualquier sitio, pero hay quien no come a gusto si no es con la mesa puesta, sentado y con tranquilidad. Con la lectura sucede lo mismo. O incluso igual que no es recomendable abusar de algunas comidas, puede suceder también con según qué tipo de libros.

Conclusiones

Se podría decir que los libros son el alimento del alma, porque esta también necesita cierta dosis de sustento nutritivo.

En la medida de lo posible, los tres elementos que conforman el título de esta publicación (la alimentación, la literatura y la salud) deberíamos mantenerlos bien presentes en nuestra vida.

Sería deseable un buen control de los tres componentes, para que el resultado final de la combinación sea lo más beneficioso posible para nosotros.

Bibliografía

Los cuatro ingredientes que debe tener tu dieta para mejorar la memoria, la concentración, la energía y la toma de decisiones

Dieta, ejercicio y sueño son los tres hábitos clave para mejorar nuestra salud y disminuir el riesgo de enfermedades. Y así, en los últimos años, lo ha demostrado la ciencia, aportando cada vez más evidencia en este sentido.

Concretamente, en cuanto a la alimentación, numerosas investigaciones ya han mostrado que ciertos alimentos no sólo fortalecen el cuerpo, sino que también potencian la función cerebral, impactando directamente en la concentración, la memoria, la toma de decisiones y los niveles de energía mental a lo largo del día

Aunque apenas representa un 2% del peso corporal, el cerebro consume alrededor del 20% de la energía que ingerimos. Esto significa que la calidad de los alimentos que llegan a nuestra mesa repercute de forma directa en cómo pensamos, recordamos, aprendemos y hasta en cómo nos sentimos», explica Mariangela Tabone, profesora de Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud de la Universidad Europea.

Así, explica que en los últimos años se ha descubierto que «las bacterias que componen nuestra microbiota intestinal desempeñan un papel clave en la salud cerebral, ya que influyen en la producción de serotonina y otros neurotransmisores»

De este modo, «dietas ricas en fibra, frutas, verduras y alimentos fermentados ayudan a mantener esta comunidad en equilibrio, reduciendo el riesgo de ansiedad, depresión y alteraciones cognitivas», añade la docente al tiempo que recuerda que el principal combustible del cerebro es la glucosa.

Cuando la glucosa proviene de alimentos ricos en fibra, cereales integrales o legumbres, se libera de manera progresiva, favoreciendo la concentración y el rendimiento cognitivo.

Por su parte, en cuanto a las grasas, «los ácidos grasos omega-3 forman parte de las membranas de las neuronas y permiten que se comuniquen con eficacia». Por lo que «una dieta rica en pescado azul, nueces o semillas se asocia con una mejor memoria y un menor riesgo de fatiga mental».

Del mismo modo, «la colina, presente en alimentos como el huevo, interviene en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor directamente ligado al aprendizaje y la memoria».

Es importante destacar que las llamadas grasas saludables o grasas intasaturadas son fundamentales para la salud, incluso aunque estemos a dieta. De hecho, tal como explica la Fundación Española del Corazón (FEC), pueden disminuir el colesterol total y LDL, cuando reemplazan parcialmente a los ácidos grasos saturados.

https://amp.lasexta.com/bienestar/cuatro-ingredientes-que-debe-tener-dieta-mejorar-memoria-concentracion-energia-toma-decisiones_2025100968e782c90e3c6c50982d5511.html

Microbiota, mejórala con estos 5 hábitos

Dieta variada rica en fibra

Una correcta selección y diversidad de alimentos es la clave para tener una microbiota saludable. Al consumir una amplia gama de alimentos de origen vegetal densos nutricionalmente, enriqueces tu ecosistema intestinal con una multitud de bacterias beneficiosas. La fibra presente en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. Estos alimentos son ricos en fibra prebiótica, que “alimenta” a las bacterias beneficiosas de la microbiota del intestino.

A su vez, si se da una mayor prioridad a estos alimentos de origen vegetal, se desplaza otros menos interesantes nutricionalmente, como aquellos alimentos refinados o procesados que a su vez pueden tener un mayor carácter proinflamatorio, afectando a la microbiota intestinal.  Muchas veces no son solamente los alimentos que añades a tu dieta, sino aquellos que no son tan interesantes nutricionalmente y disminuyes su frecuencia, cambiándolos por otros que sí lo son. No te limites a los mismos alimentos día tras día. Cuanto más variada sea tu dieta, rica en alimentos ricos nutricionalmente y con presencia de vegetales, mayor será la diversidad microbiana que albergues.

Algunas excelentes fuentes de fibra incluyen:

  • Verduras de hoja verde como espinacas y col rizada
  • Legumbres como lentejas, garbanzos y frijoles
  • Frutas como manzanas, peras y bayas
  • Frutos secos y semillas como almendras, nueces y chías
  • Cereales integrales como avena, centeno y quinoa

Correcta Hidratación para la microbiota

El agua es esencial para mantener un ecosistema intestinal equilibrado. Ayuda a descomponer los alimentos, facilita la eliminación de desechos y promueve la absorción óptima de nutrientes. Además, una adecuada hidratación previene el estreñimiento, un problema común que puede alterar la microbiota. Procura beber agua de manera constante a lo largo del día, llevando un seguimiento de tu consumo diario. Una buena regla general es beber al menos 8 vasos de agua, aunque la cantidad exacta puede variar según tu edad, actividad física y condiciones climáticas.

Incorpora Alimentos Fermentados para la microbiota

Los alimentos fermentados son auténticos tesoros para tu microbiota. Estos productos, como el yogur, el kéfir, el chucrut y el kimchi, contienen bacterias vivas y beneficiosas conocidas como probióticos. Cuando se consumen en cantidades adecuadas, estos microorganismos amigables enriquecen tu microbiota intestinal y aportan numerosos beneficios para esta. Además de los alimentos fermentados, también puedes optar por suplementos probióticos para acompañar tu día a día.

Muévete y Reduce el Estrés

El ejercicio regular y la gestión del estrés son hábitos clave para mantener una microbiota saludable. La actividad física promueve la motilidad intestinal y favorece la diversidad microbiana, mientras que el estrés prolongado puede alterar el delicado equilibrio de tu ecosistema interno. Dedicar tiempo a moverse y a entrenar, no solo es imprescindible para la salud general, sino también para el cuidado interior de la microbiota. Además, incorpora prácticas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda para reducir los niveles de estrés y promover el bienestar mental. Al igual que llevar a cabo hábitos que te ayuden a ordenar tu día a día.

Duerme Bien y Respeta tus Ritmos Circadianos

Un sueño reparador es crucial para mantener una microbiota equilibrada. Durante el descanso nocturno, tu cuerpo se enfoca en restaurar y regular diversos procesos, incluida la actividad microbiana intestinal. Procura dormir entre 7 y 9 horas por noche y establece una rutina adecuada de sueño. Evita la exposición a pantallas y luces brillantes antes de acostarte, ya que pueden interferir con tus ritmos circadianos naturales y afectar la calidad de tu descanso.

Más información en: https://tienda.iogenixnutrition.com/blog/microbiota-mejorala-con-estos-5-habitos/?gad_source=1&gad_campaignid=1770406539&gbraid=0AAAAACziDa7O6bYpGQkUue5qV5fT4PFdg&gclid=Cj0KCQjw9JLHBhC-ARIsAK4PhcoabqxqjViieZl6JuYkrz0RMNrda4N7Hr-HohtU8KTuj4jgCcd8tDIaAgXHEALw_wcB