Volver a la rutina después del verano siempre cuesta: toca ahorrar, retomar estudios o trabajo y, cómo no, volver a cuidarse un poco más. Normalmente, cuando pensamos en perder peso lo primero que miramos son las calorías, y por eso mucha gente deja de comer cosas que en realidad son saludables, como los frutos secos o el aguacate, solo porque son “calóricos”.
El aguacate es una fruta súper versátil: lo puedes poner en tostadas, ensaladas, guacamole o incluso en postres. Eso sí, tiene bastantes calorías y grasas. Para que te hagas una idea, un donut de chocolate tiene unas 260 kcal y 15 g de grasa, mientras que un aguacate puede tener unas 300 kcal y 27 g de grasa. Entonces, ¿por qué es más sano el aguacate que el donut?
La respuesta es que no todo son las calorías. Un donut está hecho de azúcares añadidos, harinas refinadas y grasas malas como el aceite de palma. Sí, tiene menos calorías, pero está diseñado para que te apetezca comer más y te deje con hambre enseguida.
En cambio, el aguacate está lleno de grasas buenas (monoinsaturadas), fibra y otros nutrientes que hacen que te sacies más y te aporten beneficios reales para la salud. O sea, lo importante no es solo cuántas calorías tiene un alimento, sino cómo afecta a tu cuerpo.
Beneficios del aguacate:
• Ayuda a reducir el colesterol malo y subir el bueno.
• Regula el azúcar en sangre.
• Tiene vitaminas y minerales como A, C, E, potasio, magnesio y hierro.
• Mejora la digestión.
• Cuida la piel, las uñas y el pelo.
• Incluso ayuda contra problemas como cataratas o inflamación de las articulaciones.
Así que, aunque en números un aguacate “engorde más” que un donut, lo que importa es que el primero realmente nutre y aporta salud, mientras que el segundo es más un capricho vacío.
Mejorar la microbiota intestinal puede reducir los síntomas de la enfermedad reumática más frecuente. Y los prebióticos, probióticos, simbióticos y postbióticos pueden ser una buena ayuda
¿Qué relación hay entre la artrosis y la microbiota? / ADOBE STOCK.
Una de las enfermedades reumáticas más frecuentes es la artrosis.Los especialistas estiman que su prevalencia se sitúa en torno al 29,35% en mayores de 40 años, lo que se traduce en que más de 7 millones de personas en España sufren esta patología. Aunque estos datos podrían ser aún mayores porque, según los expertos, se trata de una enfermedad que está infradiagnosticada.
«Diferentes estudios han demostrado que los factores de riesgo clásicos de la artrosis como la edad, la obesidad, la dieta o el ejercicio alteran la microbiota, ocasionando disbiosis, elevación de lipopolisacáridos, liberación de citoquinas y una inflamación de bajo grado persistente que favorece el desarrollo de esta enfermedad”,
Pero no solo eso. La especialista recuerda que “la microbiota también puede influir en el metabolismo de los fármacos que se administra a los pacientes, modificando su biodisponibilidad y, por tanto, su eficacia”.
La modificación de la microbiota intestinal podría ser útil para los pacientes con artrosis. / ART PHOTO STUDIO. FREEPIK.
Artrosis y microbiota
Diferentes estudios llevados a cabo hasta ahora han puesto de manifiesto la importante relación que existe entre la artrosis y la microbiotaintestinal.
Así, en las personas con esta patología reumática se ha observado un patrón diferencial de microbiota respecto a las personas sanas (aumento de algunas bacterias y disminución de otras).
“Incluso, se ha identificado a nivel articular la presencia de DNA bacteriano diferente en sujetos sanos respecto a pacientes con artrosis”, añade la doctora Morales.
Esto indica que “la modificación de la microbiota intestinal podría ser útil para tratar a los pacientes con artrosis ya que algunos estudios han demostrado que pueden mejorar la sintomatología e incluso disminuir el daño estructural y la progresión de la enfermedad”.
¿Cómo modificar la microbiota para aliviar la artrosis?
Los estudios sobre la importancia de la microbiota intestinal no son nuevos y ya se tienen muchas herramientas para modificarla.
El cambio se puede conseguir desde practicando ejercicio de forma regular o siguiendo una dieta adecuada hasta con un trasplante fecal o la toma de:
Prebióticos (alimentos que contienen sustrato para microbiota)
Simbiótico (contienen tanto prebióticos como probióticos)
Postbióticos (contienen metabolitos generados por la microbiota que son beneficiosos).
En el caso de la artrosis, todas aquellas acciones que contribuyan a evitar la disbiosis son potencialmente útiles para prevenir esta enfermedad, dado que la disbiosis es un factor de riesgo de artrosis.
Seguir una dieta equilibrada mejora la microbiota intestinal. / FREEPIK
Se estudió si el trasplante fecaldesde ratones no susceptibles de tener artrosis a otros susceptibles disminuye el riesgo de padecer la enfermedad y los resultados fueron positivos. Estos resultados son prometedores, aunque son necesarios más estudios y que se confirmen en humanos”.
Y es que la evidencia científica sobre el papel de la microbiota en el desarrollo y la progresión de la artrosis cada vez es mayor.
Por eso, la doctora insiste en la necesidad de prevenir esta enfermedad reumática: “evitando la disbiosis intestinal siguiendo una dieta sana (especialmente, la dieta mediterránea), haciendo ejercicio de forma regular y evitando la obesidad. Además, la administración de prebióticos y probióticos puede mejorar la sintomatología de los pacientes con artrosis”.
Desde el pasado 1 de octubre de 2025, restaurantes y supermercados del Reino Unido han dejado de ofrecer rellenos ilimitados de bebidas azucaradas a sus clientes, una medida que busca frenar la creciente epidemia de obesidad infantil en el país. Entre los productos afectados se incluyen refrescos de cola, chocolate caliente y cafés con moca, mientras que las versiones sin azúcar, como Coca-Cola Zero, Coca-Cola Light, Fanta Zero o Pepsi Max, siguen permitiendo el relleno ilimitado.
Cadenas de comida rápida y establecimientos de precio accesible, como Toby Carver, conocido por su popular Sunday Roast en la Inglaterra rural, o Nando’s, especializado en pollo asado portugués, han suspendido la oferta de relleno ilimitado durante las comidas. La medida ha generado malestar entre los consumidores, especialmente los jóvenes, que han expresado su enfado en redes sociales, publicando comentarios irónicos sobre supuestas sanciones a clientes y camareros por repetir sus bebidas de forma gratuita.
El Ministerio británico de Sanidad ha defendido la norma, argumentando que la obesidad infantil impide un crecimiento adecuado y puede generar graves problemas de salud en la vida adulta, generando además un gasto millonario para el sistema sanitario. “Se trata de una medida fundamental para reorientar la estrategia del tratamiento hacia la prevención, y garantizar que cada niño tenga un comienzo saludable y feliz en la vida”, señaló un portavoz del ministerio.
Esta legislación fue redactada originalmente en 2020 por el Gobierno conservador, pero la pandemia y la inestabilidad política provocaron que se pospusiera su aplicación. Su entrada en vigor ahora ha colocado al Ejecutivo laborista de Keir Starmer frente a una polémica en redes sociales, donde algunos usuarios critican la medida y otros la interpretan como una “batalla política” por la eliminación de un privilegio popular entre los jóvenes.
Según los estudios previos del Gobierno, las promociones de relleno ilimitado afectan directamente las preferencias alimenticias de los consumidores, sobre todo de los menores, y su ubicación estratégica en tiendas y restaurantes potencia aún más su consumo. La ley establece además criterios para que los establecimientos estén sujetos a la norma, incluyendo un mínimo de 50 empleados y una lista amplia de productos azucarados cuya promoción debe limitarse, más allá de las bebidas.
A pesar de la polémica y la resistencia de algunos clientes, el Ejecutivo defiende la medida como un paso esencial en la prevención de la obesidad infantil y en la promoción de hábitos alimenticios más saludables desde la infancia, esperando que con el tiempo contribuya a reducir los problemas de salud asociados y el gasto público en sanidad.
La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, presentará el sexto número de su colección editorial «Alimentos del futuro«, que tiene como objetivo divulgar el alto compromiso del sector con la innovación mediante la explicación de casos prácticos y actuales.
Editada por Vitartis con colaboración de Cajamar, cuenta con un total de 152 páginas de las que más de cien se dedican a proyectos innovadores que llevan a cabo los socios, el 82% del total de temas de la publicación. El presidente de Vitartis,destaca la importancia del compromiso innovador de la industria alimentaria para el desarrollo de Castilla y León.
Colaboran en esta edición once expertos de reconocido prestigio, que analizan la situación y los retos de la industria alimentaria en distintos ámbitos: desde los desafíos que suponen la innovación y la sostenibilidad hasta la taxonomía como herramienta estratégica.
El capítulo más extenso de la edición se dedica al relato de un total de63 casos de innovación, que han llevado a cabo 48 socios de Vitartis en sus respectivas organizaciones: 42 empresas, cuatro centros tecnológicos y dos universidades.
“Un verdadero escaparate de innovación, fiel reflejo del espíritu que explica la existencia de nuestra Asociación, porque quiero recordar que el fomento de la innovación es la razón de ser de Vitartis”, apunta el presidente de Vitartis.
Se trata de proyectos innovadores, situados muchos de ellos en el nuevo universo de la IA, que formulan propuestas vinculadas a la biotecnología, nuevas aplicaciones tecnológicas o nuevas investigaciones científicas.
Este tubérculo, primo hermano de la patata, es delicioso, además de muy bueno para la salud. A continuación te contamos cuáles son sus principales beneficios y qué recetas puedes preparar.
5 propiedades del boniato
Esta verdura de color anaranjado y sabor dulce es muy energética y fuente de vitaminas. ¡Toma nota!
Fuente de energía: los moniatos son muy energéticos gracias a su elevado contenido en hidratos de carbono.
Vitamina A: contiene betacarotenos que se transforman en vitamina A en el organismo. Esta vitamina es buena para la piel y la vista. Para que te hagas una idea, un boniato de tamaño medio (150 gr) te aporta entre el 79% y el 99% de la ingesta diaria de esta vitamina.
Vitamina C: es un potente antioxidante, pues ayuda a mantener jóvenes tus células.
Vitamina E: igual que la vitamina C es un potente antioxidante y ayuda a mantener sano el sistema nervioso, cardiovascular y los músculos.
Fuente de potasio: te ayuda a mantener tus músculos y sistema nervioso sano.
Se trata pues de un alimento muy saludable, de fácil digestión e ideal para deportistas.
¿Por qué es dulce?
Su dulzura es una de sus principales características y se debe a su contenido en azúcares (almidón) que, normalmente, es más elevado como más maduro sea el boniato. Este tipo de azúcar es el responsable de dar energía al organismo.
¿Qué diferencia hay entre una patata y un boniato?
A simple vista se pueden apreciar las diferencias entre ambos tubérculos, pero ¿sus nutrientes son los mismos? ¡Te lo contamos!
Color: la patata es de color amarillo clarito, mientras que el boniato es de color naranja.
Forma: la patata normalmente es redonda o un poco alargada, mientras que el boniato puede presentar formas más irregulares (alargado, finito, grueso, redondo).
Sabor: como te hemos comentado anteriormente, el boniato presenta un sabor dulce, mientras que la patata tiene un sabor neutro.
Betacarotenos y vitamina A: la patata no aporta vitamina A, mientras que el boniato es muy rico en betacarontenos, por esto es de color naranja.
Energía: un boniato te aporta más energía que una patata. Para que te hagas una idea, 100 gr de boniato equivalen a 101 kcal, mientras que 100 gr de patata son 88 kcal.
El kiwi rojo es la variedad más novedosa de esta fruta conocida por su alto contenido en fibra y vitamina C y, además, está mucho más rica.
El primero en llegar a España fue el verde, después conocimos el amarillo y ahora una nueva tonalidad se abre paso en el mercado del kiwi. Originario de China, el kiwi rojo es un producto completamente natural, que debe su tonalidad carmesí a la antocianina, un pigmento único y natural dentro de la fruta, detallan en la web oficial de Zespri, la gran firma neozelandesa de kiwis.
Esta nueva variedad tiene propiedades únicas, dura en perfectas condiciones más tiempo que sus hermanas y su sabor es particularmente apreciado, especialmente entre los consumidores jóvenes. Se trata de un tipo de kiwi mucho más dulce que el típico de color verde, con un gusto tropical realmente exótico y, aunque se le llame kiwi rojo, lo cierto es que es más parecido al amarillo, pero con la parte central, la que corresponde a las semillas, más rojiza.
Kiwi verde, un clásico aliado del tránsito intestinal
El kiwi verde es, hasta el momento, la variedad más popular en España, sobre todo porque es la que puedes encontrar de forma más fácil en el supermercado. Seguro que has escuchado con anterioridad la frase: «si quieres regular tu tránsito intestinal, debes consumir un kiwi en ayunas cada mañana». Y razón no les falta, porque lo cierto es que es la variedad con mayor proporción de fibra en su interior. Además es una gran fuente de polifenoles con efecto antiinflamatorio en nuestro organismo.
Kiwi rojo, la nueva variedad rica en vitamina C
El kiwi del corazón rojo se ha conseguido tras 20 años de cruce y selección por los agricultores sichuaneses, que estaban decididos a crear un nuevo producto llamativo para el mercado asiático e internacional. Tal ha sido su éxito en los primeros años de cultivo que, hacia 2019, muchos agricultores dejaron de plantar el kiwi dorado para plantar el kiwi rojo, por lo que sus plantaciones en Sichuán se han multiplicado rápidamente.
El kiwi rojo o kiwi de Hongyang presenta unas propiedades nutricionales saludables y excepcionales, ya que es rico en calcio, fósforo, magnesio y diversas vitaminas. Entre los tres ejemplares (verde, amarillo y rojo), el kiwi rojo es el que mayor proporción de vitamina C concentra. Puede superar los 100 mg por unidad de 70 gramos, aproximadamente. Se trata de una gran fuente de antioxidantes, ya que a la vitamina C se le añade el aporte de vitamina E, así como también potasio, ácido fólico y compuestos fenólicos beneficiosos para el organismo.
Tomarlos de vez en cuando no es ningún drama. Una bolsa de ganchitos viendo una peli en el cine no nos matará. El problema es cuando su consumo es estructural
La prestigiosa revista médica británica The Lancet lanzó la semana pasada una serie especial de artículos sobre la industria de los ultraprocesados. La publicación pasó el monóculo por más de un centenar de estudios prospectivos, metaanálisis y ensayos clínicos, y vio la luz acompañada de las firmas de 43 expertos mundiales, una carta de la OMS y un editorial de UNICEF. Sus conclusiones son impactantes: “la industria alimentaria amenaza la salud pública”.
En las últimas décadas, este sector ha dejado de dedicarse a la conservación y mejora de los alimentos a gran escala, para convertirse en una maquinaria multinacional de fabricación de sustitutos de la comida a base de ingredientes baratos y de poca calidad, compensados con colorantes, saborizantes y todo tipo de aditivos: pienso para humanos. Productos que desplazan las dietas locales preparadas con ingredientes frescos y poco procesados, y que contribuyen a la pandemia global de obesidad, diabetes, enfermedades metabólicas o cardiovasculares… y plástico.
Tomarlos de vez en cuando no es ningún drama. Una bolsa de ganchitos viendo una peli en el cine no nos matará. El problema es cuando su consumo es estructural: en España, en tres décadas, las calorías que ingerimos en ultraprocesados han pasado del 11% al 32%. Somos uno de los países europeos con mayor aceleración en este cambio hacia dietas ultraprocesadas. En Estados Unidos, ya representan un 70%.
Según los estudios, hoy, este conglomerado de empresas ha ocupado el lugar que a mediados del siglo XX ostentaban las grandes tabacaleras en términos de músculo financiero, poder de influencia y capacidad de impactar en la salud de los consumidores. El reportaje, interesantísimo y acompañado de gráficos tan claros como inquietantes, muestra que no podemos cargar sobre la gente corriente la responsabilidad de frenar a estos gigantes. Es una tarea política.
Los seres humanos hemos procesado los alimentos desde que el primer homínido se comió la pulpa de una fruta y descartó la cáscara. Ahumar, confitar y secar son formas de procesar para conservar, como lo son cocer legumbres en un tarro de cristal o triturar, freír y envasar tomate en latas para que dure meses. Estas soluciones tecnológicas han facilitado la vida a millones de familias en todo el mundo. Pero esta clase de procesado no es el problema.
A finales de los sesenta, la industria vio que podía adaptar la ingeniería militar, que había alimentado a los soldados con comida ligera e incorruptible durante dos guerras mundiales, al consumo de masas. Tanto el café soluble como los ganchitos derivan de un proceso de liofilización del plasma sanguíneo usado en hospitales de campaña. En 1943, a los Cheetos se les llamaba Jungle Cheese y eran alimento para comandos y operaciones especiales en la selva.
Las innovaciones en fertilizantes, pesticidas y la tecnificación de cultivos de finales de los setenta, junto con las subvenciones agrarias, provocaron el excedente de grano capaz de hinchar los ultraprocesados de ingredientes baratos como el jarabe de maíz y los almidones modificados.
Las grandes tabacaleras se subieron al carro (el gigante Kraft es de Philip Morris) y aplicaron a los snacks y las galletas las mismas técnicas de marketing que antes sirvieron para vender cigarrillos. La televisión les dio línea directa con cada salita de estar del universo.
Con la desregulación de la inversión extranjera en 1980 y la globalización, las estanterías de los supermercados se terminaron de llenar de comida que era imposible que los consumidores pudiesen reproducir en sus casas. Era comida mágica, científica y tecnológica: la comida del futuro. Y la mejor amiga de la mujer, que podía incorporarse masivamente al mercado laboral sin miedo a dejar la mesa familiar desatendida. Teniendo varitas de pescado ultraprocesadas en el congelador y cereales de desayuno en la alacena, todo estaba controlado.
Hasta ahora, la industria de los ultraprocesados basaba su defensa en apuntar que la mayoría de los estudios realizados para encontrar vínculos directos entre sus productos y enfermedades como el cáncer o la depresión eran observacionales, es decir, basados en encuestas. En este tipo de investigación, los científicos no intervienen directamente, sino que observan lo que la gente hace de forma natural y después buscan asociaciones entre esos hábitos y ciertos resultados de salud. Esto permite detectar patrones, pero no puede demostrar relaciones de causa–efecto con certeza absoluta, porque no controla elementos como el nivel socioeconómico, el estrés, el sedentarismo o hasta la masticación. Realizar un estudio no observacional implicaría encarcelar a miles de participantes en un ambiente controlado y forzarles a alimentarse de fruta y verdura o de patatas chips durante años, violando unos cuantos derechos humanos y otros tantos tratados internacionales por el camino.
Pero esta misma estrategia científica permitió vincular el tabaco con el cáncer, el amianto con los tumores de pleura y la contaminación atmosférica con las enfermedades respiratorias. Y hoy el trabajo de The Lancet puede marcar un punto de inflexión y significar un cambio de paradigma. La fuerza del conjunto de análisis y estudios presentados es robustísima y llama a tratar el conglomerado de empresas de los ultraprocesados como se trató a las grandes tabacaleras: como una cuestión de salud pública. Regular no es atacar la libertad: es la única forma de recuperarla.
¿Qué es una dieta sostenible? Tom Hunt pretende responder a esta pregunta a través de la cocina vegetariana y con recetas para combatir el desperdicio alimentario.
El manifiesto del propio Hunt titulado «De la raíz al fruto» le ha servido de inspiración para escribir este libro. Muestra cómo podemos sostener un sistema alimentario biodiverso y regenerador y proporciona habilidades y conocimientos para comprar, comer y cocinar de forma sostenible. Además, son siempre platos saludables y para chuparse los dedos.
Sus recetas son sencillas, nutritivas y con ingredientes asequibles. La idea principal del libro es que si cambiamos nuestra forma de comer a escala individual, también cuidamos el planeta.
2. Ciudades hambrientas
Carolyn Steel , Editorial Capitan Swing, 2020
Alimentar a las grandes ciudades tiene un impacto sobre el planeta mucho mayor que buena parte de las otras actividades humanas. Sin embargo, solo una parte de la ciudadanía es consciente del proceso.
En una ciudad como Londres, debe producirse, importar, vender, cocinar, comer y eliminar los residuos de unas treinta millones de comidas al día. Y esto ocurre en todas las ciudades del mundo.
«Ciudades hambrientas» es un libro sobre cómo comen las ciudades, un estudio insólito y revolucionario que examina la forma en que la producción moderna de alimentos ha dañado el equilibrio de la existencia humana.
Una llamada de advertencia sobre el desperdicio y la destrucción causada por los sistemas alimentarios actuales , y una guía para corregir los errores.
3. Come comida real
Carlos Ríos , Editorial Paidós Ibérica, 2019
El peligro de la publicidad y el marketing en la alimentación, «cómo nos matan los productos ultraprocesados», «alimentos reales» protectores, neutros y complementarios o cuáles son los productos «ultradisponibles».
Todo esto y mucho más en este libro de Carlos Ríos, dietista-nutricionista y que se considera el creador del movimiento «Real-fooding».
4. Comer insectos
Isaac Petràs , Editorial Planeta, 2019
¿Por qué no aliñar la lechuga con una pizca de gusanos? ¿Qué te parecería incorporar gajos a una crema de calabaza? ¿O añadir un escorpión a la sartén?
La fiebre de los insectos comestibles, que alimentan a diario a millones de personas en todo el mundo, ha llegado para quedarse, para demostrar que las barreras gastronómicas se deben a menudo a cuestiones culturales , según el autor.
Isaac Petràs, una de las personas más expertas en insectos comestibles en España, relata sus viajes alrededor del mundo en busca de la langosta perfecta, de hormigas deliciosas y, en definitiva, de insectos comestibles de todo tipo.
Este libro es también un recetario para incorporar los insectos a nuestros platos de siempre.
5. ¡Cocina! O barbarie
Maria Nicolau , Ara Llibres, 2022
«Nos da tanta pereza hacer la cena, que con la cantidad suficiente de azúcar seríamos capaces de comernos una caca de perro, encontrarla buena y defenderlo ante quien fuera. No seáis bárbaros, ¡cocinad!» Así de rompedora inicia Maria Nicolau la sinopsis de su libro.
Cocinar es improvisar, arriesgar, decidir, atrevernos a ser libres.
Contra la extinción de este atrevimiento, contra el síndrome del «no-tengo-tiempo» y la barbarie de una sociedad que come pero no cocina, este libro nos urge a recuperar el sentido del acto más primigenio de la vida : alimentarnos.
6. El cerdo del mañana
Varias autoras , Pol·len edicions, 2020
En el certamen «El Cerdo del Mañana» hemos invitado a la ciudadanía a jugar al juego de los futuribles. ¿Cómo serán las granjas del futuro? En los juicios, ¿la gente jurará decir la verdad sobre un paltruc negro? ¿Cuántos escaños obtendría un partido formado por lechones?
La idea es tejer un concurso para aflorar, en clave distópica, el sistema intensivo de la industria cárnica.
7. La cocina situada
Maria Monsonís , Editorial Gustavo Gili, 2021
Maria Monsonís ofrece recursos y herramientas para conseguir una alimentación más honesta, coherente, saludable y respetuosa con el planeta.
En este diccionario ilustrado encontrarás conceptos muy variados como utensilios, plantas, peces, recetas de aprovechamiento, saberes populares, poemas y tradiciones culinarias. Todo esto crea el escenario perfecto para abordar las complejidades, debates y contradicciones del sistema alimentario actual.
El libro cuenta con la colaboración de biólogas, agroecólogas, periodistas, pastoras, activistas y literatas.
8. La cocina sostenible
Ada Parellada, Columna edicions, 2019
El valor del esfuerzo, el valor ético y social y el valor de la ilusión: estos son los principios con los que Parellada se refiere a los alimentos que consumimos.
También ofrece la posibilidad de reorganizar la cocina, hacerla más eficaz y ágil, dando ideas y trucos para mejorar la gestión culinaria cotidiana.
Además, Parellada habla de «vivir de renta culinariamente hablando» : nos enseña que el tiempo invertido en cocinar hoy puede servirte para el resto de la semana.
9. Tu dieta puede salvar el planeta
Aitor Sánchez , Editorial Paidós Ibérica, 2021
En palabras del propio autor, este libro reflexiona sobre cómo hemos llegado a la situación actual de alto impacto ambiental y analiza los factores del sistema alimentario que nos han conducido a ellos.
La huella de carbono generada por los miles de kilómetros que recorren nuestros alimentos, el coste de la producción alimentaria, los modelos de explotación animal, el coste social de los alimentos malsanos o la repercusión de los envases de plástico son algunos de los temas que aborda el autor.
Además, ofrece alternativas específicas para promover el cambio hacia un consumo responsable.
LIBROS PARA NIÑOS Y NIÑAS
10. Las recetas más superratónicas
Elisabetta Dami , Editorial Estrella Polar, 2017
¡Ponte el delantal y prepárate para convertirte en uno o una verdadera chef con Geronimo Stilton!
Geronimo ha recibido un encargo muy especial de parte del excelente alcalde de Ratalona: ¡escribir un libro de recetas con sus platos preferidos!
Con la ayuda de un maravilloso equipo, te enseñará a preparar recetas buenísimas de pasta y pizza; de legumbres y verduras; de carne, pescado y huevos; unas cuantas recetas especiales de queso y un montón de postres tentadores para lamerte los dedos.
Incluye 34 recetas sencillas, nutritivas y sanas. Todas pueden prepararse con productos muy comunes y en un tiempo relativamente corto.
11. Manduka fina
Paula Alós , Editorial Estrella Polar, 2020
¿Te atreves a hacer un triatlón de espaguetis? ¿O unas buenas legumbres tuneadas? ¿O quizás prefieres unas albóndigas de mar? Con estas recetas, los «foodtrucs» y mucho más conseguirás cocinar de primera y sorprender a cualquier persona. Mmmmmanduka fina!
La autora es Paula Alós, ganadora de la cuarta edición del famoso concurso ‘Masterchef junior’ y actual presentadora de Manduka , programa del Canal Super 3 sobre cocina y gastronomía.
12. Ñam, ñam
Mar Benegas , Combel Editorial, 2015
La cereza es una colección de libros para cantar, contar, mirar y jugar con los más pequeños. Cada libro es especial, y todos son dulces y juguetones como las cerezas, pensados para quienes todavía no han aprendido a leer.
La comida es el tema de este título que, al terminar el cuento, se puede escuchar con música.
13. Superchefs en la cocina
Ada Parellada , Now books.batsicafo, 2016
La prestigiosa chef Ada Parellada, del restaurante Semproniana de Barcelona, ha escrito varios libros, entre ellos una colección para niños con recetas hechas con productos de temporada.
Por ejemplo, hay uno que recoge 50 platos de verano . Ada explica qué puedes encontrar:
«¡Qué calor! Hemos llegado a casa después de correr por la calle y nada nos apetece más que un zumo de fruta delicioso que nos saque la sed. ¡Es el momento de sacar la exprimidora y la licuadora del armario!
Y de preparar ensaladas frescas, sopas refrescantes, macedonias… Y todo tipo de platos para que el calor no nos gane. Las recetas veraniegas son de las más fáciles y divertidas del año y, además, ¡en ninguna otra estación tendremos tanto tiempo para dedicarnos a los fogones!»
El cacahuete es conocido alrededor del mundo, como tapa, en forma de crema para untar, salado, tostado, frito… Casi todos hemos disfrutado de su sabor. Pero, ¿sabes los beneficios que esta pequeña legumbre puede traer para tu salud? Aquí te contamos un poco.
Su historia se remonta a hace 3500 años, probablemente en Brasil, Perú u otro lugar de Sur América. Algunas fuentes mencionan que si bien no se han hallado fósiles que demuestren su edad, si se han encontrado cerámicas donde se reflejan los cacahuetes que datan de esta pasada época.
En cambio, otras fuentes indican que la Arachis hypogaea -que es el nombre científico de esta popular legumbre- se empezó a cultivar al menos hace 7600 años y se hizo popular en los años 1500 por la intervención de los exploradores españoles.
En tierras americanas, al principio del siglo XIX, el cacahuete era cultivado no solo para usarlo como comida, sino también por su aceite. Las invenciones del siglo XX hicieron que su cultivo se expandiera y se hiciera mucho más sencillo. Actualmente se cultiva alrededor del mundo, siendo China e India los líderes en su producción, por su facilidad de cultivo y crecimiento.
Esta pequeña legumbre es además un cúmulo de nutrición. En África, por ejemplo, un grupo de pediatras han desarrollado una comida terapéutica hecha de una combinación de maní, aceite, azúcar, leche en polvo, vitaminas y minerales para combatir la desnutrición aguda grave. Este alimento es una pasta con gran índice calórico, es rentable económicamente hablando, resiste altas temperaturas y no se deteriora fácilmente, por lo que ha ayudado a pelear contra este problema en la última década.
Un cúmulo de salud
Pues sí, el cacahuete no es solo rico sabor. También tiene características que pueden llenar tu vida de salud si los introduces en tu alimentación. A continuación resumimos algunas de sus bondades:
Altas en grasas monosaturadas: dejando atrás los mitos sobre el consumo de grasas y la salud de nuestro corazón, esta legumbre es una rica fuente de grasas monosaturadas que justamente promueven la salud cardiovascular.
Contienen biotina: parte del complejo de vitaminas B, la biotina es beneficiosa en procesos que van desde reacciones enzimáticas hasta expresión genética. Estudios preliminares la asocian con resultados beneficios para quienes sufren de esclerosis múltiple, diabetes y algunas condiciones mentales.
Carga de cobre: este micronutriente es esencial para procesos que tienen que ver con la actividad de las neuronas y el sistema nervioso.
Altos en proteína: contiene 28 gramos de este macronutriente por cada 100 gramos del producto, haciéndolo ideal para quienes lleven dietas veganas o simplemente para quienes quieran complementar su consumo diario de proteínas.
Fibra dietética: contiene 8.5 gramos por cada 100 gramos lo que significa aproximadamente una cuarta parte de la ingesta de fibra recomendada por un hombre o un tercio para la mujer.
¿Fruto seco o legumbre?
Seguramente esta duda habrá saltado a tu mente en algún momento, ya que en la mayoría de las dietas se cuenta como una fuente de grasa. Si bien lo consumimos como un fruto seco, el cacahuete es una legumbre.
En realidad son semillas que vienen encerradas en vainas, y pertenecen a la misma familia de los frijoles, las lentejas y los guisantes. Los otros frutos secos -como almendras y nueces- se dan en árboles. Pero a pesar de que su estructura física y la manera en que se cultiva y además de tener beneficios nutricionales parecidos a otras legumbres, es normal que los consumamos como «frutos secos» por su gran cantidad de grasas (saludables).
¿Y cuál es la mejor manera de consumirlos? Pues no necesariamente salados y fritos junto a una cerveza en un bar (bueno, es una magnífica manera, pero no la más saludable). Pero si incluyéndolos en tu alimentación en cremas de cacahuete o simplemente tostados como un snack natural. Te darán la energía y sensación de saciedad para acometer todas tus tareas.
Uno de los principales beneficios que se atribuyen a este alimento es la capacidad reguladora de la glucemia post-pandrial, esto es, el nivel de glucosa, o azúcar, en sangre después de la comida. Habitualmente, el nivel de glucosa en el cuerpo se mantiene en equilibrio gracias a la regulación de dos hormonas: la insulina y el glicagón. Pero tras las comidas, los niveles de insulina suelen aumentar mucho, disparando también el nivel de glucosa, pues debe permitir y controlar el paso a la sangre del azúcar consumido para ser usado en forma de energía.
Ahora bien, un estudio publicado en Nature por el Centro de Nutrición Clínica de Toronto, demostró que los pistachos tenían un cierto efecto en la regulación de los niveles de glucosa tras esas comidas. Mediante la participación de voluntarios sanos, observaron que cuando el alimento se consumía solo, el efecto era mínimo; pero cuando se hacía tras comidas con alto contenido en carbohidratos, sí se presentaba una actuación clara en la respuesta glucemia, regulando de forma más estricta el paso de azúcar al organismo.
BENEFICIOS DEL PISTACHO: REDUCCIÓN DEL RIESGO CARDIOVASCULAR
Quizás otra de las propiedades más interesantes del pistacho es la colaboración a la reducción del riesgo cardiovascular. En una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Pennsylvania, observaron los efectos de distintas dosis de pistachos en una dieta saludable, baja en grasas. Midieron los valores de la proteína de transferencia del colesterol en la sangre, así como los niveles de actividad de la desaturasa, la proteína que controla la síntesis de ácidos grasos.
El resultado fue que, efectivamente, la inclusión de una cantidad regular de pistachos en una dieta sana afectaba beneficiosamente a mejorar el control de la desaturasa, así como a producir un leve descenso en el colesterol LDL, lo cual influye positivamente en reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.
BENEFICIOS DEL PISTACHO: UN GRAN ANTIOXIDANTE
Los pistachos están compuestos por polifenoles, un grupo de sustancias presentes en alimentos de origen vegetal, y que tienen además grandes características antioxidantes, proporcionando también ese beneficio al fruto seco. Ahora bien, un estudio de la Universidad de Cornell, además de remarcar la actividad antioxidante del alimento, establece que esta propiedad es más observable en el consumo de pistacho crudo, que en el cocinado y procesado.
La forma en la que los polifenoles colaboran a mantener el organismo saludable es regulando el estrés oxidativo. El oxígeno que se consume, puede oxidarse, lo que genera diferentes especies reactivas que afectan la mecánica del organismo, por ejemplo, provocando el mal funcionamiento de proteínas esenciales y generando diferentes tipos de enfermedades. Los polifenoles ayudan a evitar esa degradación, colaborando a mantener al individuo sano.
Beneficios del pistacho: Alto en fibra
Además, los pistachos son uno de los frutos secos más altos en fibra, lo cual colabora en gran medida al fortalecimiento del sistema digestivo, gracias a las bacterias intestinales que se albergan dentro. Y es que, cuando la fibra alcanza el intestino, esas bacterias actúan sobre ella, modificándola hasta convertirla en un tipo de ácidos grasos conocidos como ácido butíricos.
Evaluaron durante tres semanas a una serie de hombres con problemas de disfunción eréctil que incorporaron una cierta dosis de pistachos en su dieta. Los resultados fueron visibles como una mejora en el Índice Internacional de Función Erectil (IIEF), en el cual se mide la función orgásmica, el deseo sexual y la satisfacción del deseo sexual.
Los científicos apuntan a que este hecho es consecuencia del alto contenido en arginina de los pistachos. Este aminoácido colabora en la sintetización de múltiples proteínas, muchas de las cuales ayudan a mantener las arterias flexibles y mejoran el flujo sanguíneo, lo que elevaría los niveles de óxido nítrico: un componente que relaja los vasos sanguíneos.