¿Cómo se lleva a cabo la producción del aceite de oliva en España?

¡Qué bonita es España y cómo nos gusta su clima y su tierra! Y es que, es precisamente esta combinación la que hace posible que se haya convertido en el primer productor mundial de aceite de oliva. ¿Quieres conocer paso a paso el proceso de producción del aceite de oliva en España? Entonces, sigue leyendo.

Cultivo

Aunque España en su conjunto es productor de aceite de oliva, las zonas de Extremadura y Andalucía presentan unas cualidades perfectas para el cultivo de las aceitunas. Juntas, suman más del 80% de la producción española de este exquisito zumo de aceitunas.

Recolección

La época de recolecta de la aceituna en España tiene lugar entre los meses de octubre y enero. Pero es importante destacar que la calidad del aceite puede variar en función de dicha recolecta. Así, las aceitunas que se extraigan al principio de la campaña serán las que se destinen a la elaboración del aceite de oliva virgen extra, de mayor calidad que el resto de aceites.

Molienda

Una vez las aceitunas son transportadas a las almazaras, comienza el proceso de molienda. Como el nombre indica, la maquinaria que se usa se llama molino, que tritura las olivas enteras con hueso. De ahí se obtiene una pasta que, seguidamente, se bate para homogeneizarse y ayudar a la extracción del aceite final.

Extracción

Ya se empiezan a apreciar los aromas del aceite de oliva. ¿Lo notas? Llegados a este punto, toca extraer el zumo final. Primero, la masa obtenida de la molienda pasa por un prensado y seguidamente por un decantador, que centrifugará el producto para convertirlo en el aceite, tal cual lo que conocemos.

Ya podemos disfrutar de nuestro aceite de oliva favorito, con un sabor único y unos aromas inconfundibles. Todo esto gracias al proceso de producción del aceite de oliva que en España se lleva a cabo.

Fuente: https://carbonell.es/es/blog/entry/como-se-lleva-a-cabo-la-produccion-del-aceite-de-oliva-en-espana/

La fiebre del té ‘matcha’ y su futuro

El matcha se ha convertido en el rey absoluto de las tendencias saludables. Pero este amor global por él ha traído consigo un problema serio: Japón, el país que ha perfeccionado esta joya verde durante siglos, se está quedando sin abastecimiento para su propio consumo. Y esto podría cambiar su calidad para siempre.

¿Qué es el matcha?

El verdadero matcha ceremonial proviene de hojas de Camellia sinensis cultivadas 4 semanas bajo sombra, desvenadas y molidas en piedras de granito hasta convertirse en un polvo ultrafino y vibrante. Su proceso es lento, artesanal y meticuloso. Si no ha pasado por este proceso, no es matcha ceremonial, es simplemente té verde molido. Con la actual explosión mundial de su consumo, la demanda ha superado la capacidad de producción tradicional en Japón. Y cuando hay más demanda que oferta, la calidad sufre.

Su futuro incierto

Si antes, especialmente el matcha ceremonial, era un producto de nicho dentro y fuera de Japón, ahora es un fenómeno de masas. Grandes cadenas, influencers y marcas de belleza han impulsado el consumo hasta niveles inimaginables. El resultado: los agricultores japoneses no pueden producir lo suficiente para abastecer el mercado global y el consumo interno al mismo tiempo.

Con la creciente demanda, también ha aumentado la oferta de un matcha que en realidad no lo es. Hay países que han visto una oportunidad de oro y han empezado a producirlo sin la técnica ni el conocimiento ancestral de Japón. China, por ejemplo, ha convertido muchas de sus plantaciones de té verde en campos de lo que llaman matcha, dejando de lado la producción de sus tés más tradicionales. Para los que amamos el té en su conjunto y las tradiciones de producción y terroir de cada país, es un auténtico desastre.

Todo esto está empezando a plantear diferentes problemas como la calidad y los falsos etiquetados. Sin la técnica japonesa, sin molido en piedra, sin cultivo bajo sombra, sin los cultivares japoneses de la planta, el polvo resultante es diferente. Es más amargo, más arenoso y de color menos vibrante. Y con la explosión del mercado, cada vez más productos se venden como matcha ceremonial cuando en realidad son grados mucho más bajos o directamente tés molidos que no cumplirían los estándares del matcha.

Entonces, ¿qué ocurrirá?

Si esta tendencia sigue, es probable que veamos dos escenarios: El primero es que el matcha japonés se convertirá en un producto aún más exclusivo y carísimo, inaccesible para la mayoría de los consumidores, como ocurre con el whisky japonés o algunos vinos franceses. Y el segundo es que la calidad bajará drásticamente. Al haber más de baja calidad etiquetado como ceremonial, será más difícil encontrar matcha genuino y de alto nivel, o al menos distinguirlo solo por el etiquetado.

Bibliografía: https://elpais.com/gastronomia/2025-04-08/la-fiebre-del-te-matcha-y-la-crisis-de-produccion.html