Alimentación para potenciar tu cerebro y memoria

¿Sientes niebla mental en el trabajo o te cuesta concentrarte al estudiar? Tu cerebro consume alrededor del 20% de la energía total del cuerpo, por lo que el combustible que le das determina su rendimiento. Una nutrición inteligente puede ser tu mejor herramienta de productividad.

¿El azúcar ayuda o perjudica la concentración? El cerebro necesita glucosa para funcionar, pero la fuente importa. El azúcar refinado provoca un pico rápido de energía seguido de una caída brusca (hipoglucemia reactiva), lo que genera fatiga, somnolencia y falta de atención. Para mantener la concentración durante horas, es mejor optar por carbohidratos complejos (granos enteros, legumbres) que liberan energía de forma constante.

¿Qué son los «alimentos para el cerebro» (Brain Foods)? Son alimentos ricos en nutrientes que protegen las neuronas y mejoran la función cognitiva. Los pescados grasos (ricos en Omega-3) son vitales para la estructura de las células cerebrales. Los arándanos y frutos rojos contienen antioxidantes que retrasan el envejecimiento cerebral. Las nueces y semillas aportan Vitamina E, clave para prevenir el deterioro cognitivo a largo plazo.

¿La hidratación afecta al rendimiento mental? Un estudio demostró que incluso una deshidratación leve (del 1-2%) puede afectar negativamente a la memoria a corto plazo, la atención y las habilidades matemáticas. A veces, lo que interpretamos como cansancio mental o hambre es simplemente sed. Mantener una botella de agua en el escritorio es uno de los «hacks» de productividad más simples y efectivos.

Enlace de referencia: https://www.unilabs.es/blog/habitos-saludables/alimentos-beneficiosos-cerebro-memoria/

Nutrición en la mejora de la calidad del sueño y en la lucha contra el insomnio

El sueño es esencial para una amplia gama de funciones fisiológicas y mentales, pero cada vez es más frecuente su alteración, lo que se asocia con perjuicios en la salud a corto y largo plazo. Son muchos los factores implicados en el deterioro de la calidad del sueño, pero, desde el punto de vista nutricional, un aporte de triptófano es útil en el aumento de serotonina y melatonina. Sin embargo, dada su competencia con los aminoácidos neutros de cadena larga para atravesar la barrera hematoencefálica, algunas proteínas como las de la leche y los huevos, con alta relación triptófano/aminoácidos neutros de cadena larga, resultan de mayor utilidad.

El aporte adecuado de hidratos de carbono y de ácidos grasos omega-3 resulta favorable, mientras que el exceso de grasa y grasa saturada es prejudicial. En relación con las vitaminas, se ha comprobado que un aporte adecuado de piridoxina, vitamina B12, folatos, niacina, vitamina D y antioxidantes (vitamina C, β-caroteno) contribuye a evitar que el sueño se vea perturbado. Y respecto a los minerales, diversos estudios señalan la importancia de una situación adecuada en hierro, magnesio y zinc. Entre los alimentos que se asocian con beneficios en la calidad del sueño, se pueden destacar: leche y productos lácteos, frutas, verduras y pescado azul. Por otro lado, perjudican el sueño el alcohol, las bebidas energéticas y la cafeína. El mejorar la alimentación y el estilo de vida es un paso a dar en el camino de lucha contra el insomnio y la mejora de la calidad del sueño.

Bibliografía: https://www.nutricionhospitalaria.org/articles/06090/show