La verdad sobre los alimentos ultraprocesados

En el supermercado, la mayoría de los productos empaquetados son ultraprocesados. Estos productos industriales están diseñados para ser deliciosos, baratos y duraderos, pero su impacto en nuestra salud es alarmante. Diferenciarlos de la comida real es el primer paso para cuidarse.

¿Qué diferencia un procesado de un ultraprocesado? Un alimento procesado puede ser saludable (como unas verduras congeladas, aceite de oliva o un yogur natural). Un ultraprocesado, en cambio, es una formulación industrial que contiene 5 o más ingredientes, muchos de los cuales son aditivos, azúcares añadidos, harinas refinadas y aceites de baja calidad. Básicamente, son productos comestibles, no comida real.

¿Por qué son tan adictivos? La industria alimentaria diseña estos productos para ser «hiperpalatables». Combinan la cantidad exacta de azúcar, grasa y sal para estimular el sistema de recompensa del cerebro, superando los mecanismos naturales de saciedad. Por eso es tan difícil comer solo una galleta, mientras que es raro darse un atracón de brócoli. Engañan a tu cerebro para que sigas comiendo.

¿Cómo afectan a tu salud a largo plazo? El consumo habitual de ultraprocesados se ha relacionado directamente con tasas más altas de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e inflamación crónica. Al ser muy densos calóricamente pero pobres en nutrientes (fibra, vitaminas, minerales), nos sobrealimentan pero nos dejan desnutridos a nivel celular.

Enlace de referencia: https://sciencemediacentre.es/reacciones-al-estudio-que-relaciona-la-comida-ultraprocesada-con-32-efectos-sobre-la-salud-con

Nutrición en la mejora de la calidad del sueño y en la lucha contra el insomnio

El sueño es esencial para una amplia gama de funciones fisiológicas y mentales, pero cada vez es más frecuente su alteración, lo que se asocia con perjuicios en la salud a corto y largo plazo. Son muchos los factores implicados en el deterioro de la calidad del sueño, pero, desde el punto de vista nutricional, un aporte de triptófano es útil en el aumento de serotonina y melatonina. Sin embargo, dada su competencia con los aminoácidos neutros de cadena larga para atravesar la barrera hematoencefálica, algunas proteínas como las de la leche y los huevos, con alta relación triptófano/aminoácidos neutros de cadena larga, resultan de mayor utilidad.

El aporte adecuado de hidratos de carbono y de ácidos grasos omega-3 resulta favorable, mientras que el exceso de grasa y grasa saturada es prejudicial. En relación con las vitaminas, se ha comprobado que un aporte adecuado de piridoxina, vitamina B12, folatos, niacina, vitamina D y antioxidantes (vitamina C, β-caroteno) contribuye a evitar que el sueño se vea perturbado. Y respecto a los minerales, diversos estudios señalan la importancia de una situación adecuada en hierro, magnesio y zinc. Entre los alimentos que se asocian con beneficios en la calidad del sueño, se pueden destacar: leche y productos lácteos, frutas, verduras y pescado azul. Por otro lado, perjudican el sueño el alcohol, las bebidas energéticas y la cafeína. El mejorar la alimentación y el estilo de vida es un paso a dar en el camino de lucha contra el insomnio y la mejora de la calidad del sueño.

Bibliografía: https://www.nutricionhospitalaria.org/articles/06090/show

Desmontando mitos alimentarios: lo que dice el especialista

El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Miguel Herrero aborda en su libro Los bulos de la nutrición la proliferación de afirmaciones sin fundamento en torno a la alimentación, y aporta evidencia científica para desmontarlas.

¿Qué aborda en su obra?

Herrero analiza de forma rigurosa una serie de creencias populares —como “lo ecológico es mejor que lo convencional”, “el azúcar moreno es mucho más sano que el blanco” o “las bebidas vegetales imitan perfectamente a la leche”— y muestra con datos que muchas de estas afirmaciones no se sostienen.

  • Sobre los productos ecológicos vs. convencionales: no existe evidencia científica que demuestre que lo ecológico sea nutricionalmente superior; lo que sí puede cambiar es el precio.
  • En cuanto al azúcar blanco frente al moreno: aunque el moreno suele tener algo más de impurezas y quizá algo menos de porcentaje puro de sacarosa, en la práctica la diferencia en términos de salud es mínima.
  • Respecto a mantequilla vs. margarina: ambas son altamente grasas; la margarina puede tener ventaja al no aportar colesterol, pero si la mantequilla se consume ocasionalmente, tampoco presenta un problema grave.
  • Sobre las bebidas vegetales (“leches vegetales”): Herrero advierte que muchas se procesan para parecer leche, pero carecen de nutrientes que la leche aporta de forma natural, y muchas están ultraprocesadas.
  • Y otro mito extendido: el de “el zumo de naranja pierde vitaminas si no se bebe inmediatamente”. Según el autor, la degradación no es tan crítica como se dice, por lo que la afirmación se ha perpetuado más por costumbre que por evidencia.

¿Por qué es importante este tipo de análisis?

En un entorno saturado de información —y desinformación— sobre alimentación, resulta esencial poder distinguir lo que tiene respaldo científico de lo que es puro “boca-oreja” o “modo de vida saludable” popular. Al desmontar estos mitos, se favorece una alimentación más informada, más realista y más accesible para todos.

Reflexión final

El mensaje de Herrero invita a pensar la nutrición desde la evidencia y no desde la moda. No se trata de demonizar alimentos ni de buscar fórmulas mágicas, sino de adoptar hábitos razonables, seleccionados en función de datos fiables, y sin que el consumidor pague de más por ideas que no están avaladas.

Fuente: https://www.cuatro.com/noticias/sociedad/20241016/bulos-nutricion-desmiente-miguel-herrero_18_013740675.html

Cuántas frutas y verduras hay que comer al día: nueva recomendación de expertos

Un nuevo estudio liderado por el Instituto de salud Carlos III (ISCIII) ha revelado que las recomendaciones de este consumo deberían aumentarse. 

El Instituto de salud Carlos III (ISCIII) de España ha liderado un estudio que ha revelado que los beneficios ya conocidos de las frutas y las verduras podrían ser mayores si este consumo va más allá de las recomendaciones dietéticas actuales. Como sabemos, la Organización Mundial de la Salud recomienda comer cinco raciones diarias, pero, este nuevo análisis explica que comer más de cinco raciones protegería aún más la salud. 

La investigación que ha arrojado estos resultados ha sido publicada en ‘Public Health’ y en ‘RepiSalud’ del Gobierno de España, y pertenece al Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII y el Área de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII). 

Un estudio del ISCIII que ha incluido datos de 66.933 participantes de encuestas nacionales de salud en España vinculados al registro nacional de mortalidad, tal y como informa ‘Europa Press’. Estos registros han sido proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y gracias a estos se ha confirmado que el consumo de frutas y verduras se asocia con una «notable protección» contra la mortalidad general y cardiovascular.

Más de cinco frutas y verduras al día

Los resultados del estudio sugieren que los beneficios de las verduras aumentan si se consumen hasta cinco porciones diarias, mientras que los beneficios del consumo de frutas se consiguen con dos o tres porciones al día. Por otro lado, el estudio explica que el consumo combinado de frutas y verduras muestra una mayor protección frente a enfermedades cardiovasculares cuando se comen hasta 10 raciones diarias. 

«Estos resultados son especialmente significativos si tenemos en cuenta que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres en España», ha apuntado Adela Castelló, del CNE-ISCIII y el CIBERESP-ISCII e investigadora principal del proyecto. 

10 piezas de frutas y verduras al día

Paloma Martínez, primera autora de este estudio, también ha destacado que si se consumen más frutas y verduras que cinco al día, la recomendación actual, se protege más la salud. «Como nutricionista, animo a la población a aumentar el consumo de frutas y verduras y a adoptar hábitos alimenticios que prioricen la salud», ha detallado.

https://www.heraldo.es/noticias/salud/2025/09/24/cuantas-frutas-verduras-comer-dia-nuevo-estudio-isciii-adela-castello-recomendacion-1801663.html

La alimentación como aliada en la salud femenina y el cáncer de mama

En el contexto del mes dedicado a la concienciación sobre el cáncer de mama, cada vez más estudios confirman que la alimentación desempeña un papel fundamental en la prevención, el tratamiento y la recuperación de esta enfermedad. En Hospiten, se apuesta por una visión integral de la salud femenina, en la que la nutrición se convierte en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de las pacientes.

Nutrición y tratamiento: un apoyo esencial

Una alimentación adecuada no sustituye los tratamientos médicos, pero sí puede marcar la diferencia en cómo el cuerpo responde a ellos. Mantener una dieta equilibrada y personalizada ayuda a mejorar la tolerancia a las terapias, reduce complicaciones, preserva la masa muscular y refuerza el sistema inmunológico.

La evidencia científica respalda el modelo de dieta mediterránea como una de las más beneficiosas para la salud. Rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva y proteínas de calidad (como pescado o carnes magras), este patrón alimentario favorece la recuperación y el bienestar general. A su vez, limitar el consumo de ultraprocesados, azúcares añadidos y alcohol contribuye a un mejor equilibrio metabólico y hormonal.

Alimentos con poder bioactivo

Determinados alimentos destacan por sus compuestos bioactivos, capaces de ejercer efectos antioxidantes, antiinflamatorios y reguladores del sistema hormonal. Entre ellos encontramos:

  • Omega-3: presente en pescados azules como el salmón, la caballa o las sardinas, y en semillas como la chía o el lino. Este ácido graso ayuda a reducir la inflamación y fortalece el sistema inmunológico.
  • Cúrcuma: su principio activo, la curcumina, tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Combinada con pimienta negra y grasas saludables (aceite de oliva o coco), su absorción es aún mayor.
  • Frutas rojas: arándanos, fresas, moras o granada aportan vitamina C, polifenoles y resveratrol, con efectos protectores frente al daño celular.
  • Crucíferas: verduras como el brócoli, el kale o la coliflor son ricas en fibra, vitaminas y compuestos como el sulforafano, que ayudan al metabolismo de los estrógenos, especialmente beneficiosos durante el tratamiento hormonal.

La clave: equilibrio y constancia

Más allá de los llamados “superalimentos”, la clave está en la constancia y el equilibrio. Combinar variedad de colores, priorizar alimentos frescos y de temporada, y elegir técnicas de cocción sencillas (al vapor, salteado o al horno) permite conservar los nutrientes y aprovechar al máximo sus beneficios.

Una buena alimentación es un pilar esencial para cuidar la salud femenina. Acompañar los tratamientos oncológicos con una nutrición adecuada no solo favorece la recuperación, sino que también mejora la energía, el estado de ánimo y la calidad de vida de las pacientes.

https://hospiten.com/articulos/la-alimentacion-como-aliada-en-la-salud-femenina-y-el-cancer-de-mama

Boticaria García recomienda estos alimentos saludables para picar entre horas: «Además de la fruta…»

La doctora en farmacia y nutricionista da tres opciones de snacks sanos que podemos tomar entre comidas, ya sea en el trabajo o en casa.

Hacer tres o cuatro comidas al día suele ser lo común para cualquier adulto: desayuno, comida y cena son las básicas, a las que muchas personas añaden o un almuerzo a media mañana o una merienda, dependiendo de los hábitos, horarios y necesidades de cada uno.

Así, adaptar estas comidas suele pasar por incluir alimentos enérgicos en el desayuno para estar activos durante toda la mañana, seguir con un plato equilibrado al medio día y acabar con una cena ligera para hacer bien la digestión y e irnos a la cama a descansar sin molestias.

Pero, entre estas comidas, muchas veces se nos abre el apetito y necesitamos picar algo. A día de hoy existen miles de ‘snacks’ que podemos conseguir en el supermercado, pero muchos de ellos no son del todo buenos para nuestra salud, pues son alimentos ultraprocesados, con alto contenido en sal, azúcares o grasas poco recomendables.

Aunque no pasa nada por caer en la tentación de comer un bollo o una bolsa de patatas fritas muy de vez en cuando, lo más recomendable para cuidarnos es que los snacks que tomemos entre horas sean saludables y nos ofrezcan nutrientes de calidad. Para darnos unas ideas, ya sea para tomar en el trabajo o cualquier parte, Boticaria García da tres ejemplos de ellos en sus redes sociales.

Recomendaciones de Boticaria García

La nutricionista empieza diciendo que la fruta siempre será una buena opción para picar entre horas pero, si buscas opciones diferentes, estas tres son muy recomendables: las tortitas que sean 99% cereales integrales y bajas en sal, los frutos secos de todo tipo pero siempre al natural y, por último, el kéfir, que continene levaduras y bacterias muy beneficiosas para cuidar la microbiota.

El vídeo publicado en el perfil de Boticaria García, cuyo nombre real es Marian, solo lleva un día publicado y ya acumula más de 8.000 ‘me gusta’. Además de ello, muchas personas han dejado sus dudas al respecto de los alimentos que recomienda boticaria, como por ejemplo si elos frutos secos pueden tomarse tostados en lugar de al natural. Aunque la nutricionista no ha contestado a esos comentarios, otros usuarios de la red social han comentado que, una vez tostados, los frutos secos pierden propiedades.

Otros, por su parte, han comentado cómo tomar el Kéfir para camuflar su sabor, mezclándolo con frutas como fresas o arándanos, o con otros alimentos tales como cacao o canela.

https://www.abc.es/bienestar/alimentacion/boticaria-garcia-recomienda-alimentos-saludables-picar-horas-20251018132250-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fbienestar%2Falimentacion%2Fboticaria-garcia-recomienda-alimentos-saludables-picar-horas-20251018132250-nt.html

Luces, cámara, nutrición: “Se han cambiado planes de rodaje de películas por no pensar en el asesoramiento nutricional”

Pensar en cine es observar una orquesta: una función sincronizada donde cada actor tiene su espacio y la armonía del conjunto crea una obra colectiva. La magia del cine está en lo que no se ve, pero está.

En una productora audiovisual hay un rol poco visible pero muy influyente: los asesores nutricionales, quienes acompañan a los actores antes, durante y después del rodaje y pueden influir incluso en decisiones clave como la elección del elenco.

Ángela Quintas, química clínica experta en nutrición y microbiota, lleva 15 años asesorando en el mundo audiovisual, donde comenzó ayudando a Antonio de la Torre a ganar 40 kilos para Gordos (2009). Desde su consulta en Madrid u online, guía a personas que buscan mejorar sus hábitos. Además, colabora en A vivir, que son dos días (Cadena SER) y es autora de varios libros, entre ellos SuperPedorro (2023), sobre la microbiota intestinal.

Ángela Quintas ha sido asesora nutricional en más de una decena de películas de directores como Almodóvar, Amenábar, Dolera, Sánchez Arévalo y Rodríguez. También ha trabajado en series, siendo su proyecto más reciente el plan nutricional de Candela Peña para El caso Asunta.

Así se realiza un asesoramiento nutricional de cine

Al inicio, la productora presenta la idea del proyecto, aunque no siempre puede cumplirse. Según Ángela Quintas, “No se puede hacer que un actor esté muy delgado, suba de peso y luego vuelva a bajar en cuestión de dos semanas. Se han cambiado planes de rodaje porque no se había pensado en el asesoramiento nutricional”.

El equipo de asesores evalúa si es recomendable que un actor cambie de peso de forma extrema, considerando su historial clínico o patologías. Según Quintas, “Hay veces en los que el cuerpo del actor ya no puede más. Fue el caso de Carlos Santos en El hombre de las mil caras. Carlos me decía que no podía seguir comiendo más porque ese no era su cuerpo, y tuvimos que parar. En Gordos también nos pasó con Raúl Arévalo, que en principio tenía que subir mucho peso. Llegó un momento en el que enfermaba y perdía los kilos que había ganado, su cuerpo rechaza ese peso”.

El caso más destacado de cambio extremo de peso fue el de Antonio de la Torre en Gordos, donde ganó 40 kilos bajo la supervisión del equipo de Quintas, llegando a pesar 102 kilos. Primero se le hizo bajar de peso para las primeras escenas y luego subirlo. Según Quintas, “el problema es que cuando se va a subir de peso a un actor, se piensa que se le va a poner a comer como si no hubiera un mañana, pero esto no funciona así”. “Con Antonio incluso tuvimos que parar de grabar para estabilizar sus analíticas y proteger su salud”, añade.

El asesoramiento nutricional no solo aplica para ganar peso, sino también para perderlo. En El fotógrafo de Mauthausen, Mario Casas perdió 12 kilos para interpretar a un fotógrafo catalán en un campo de concentración nazi. Quintas explica que “A veces los actores entran en un estado en el que se meten demasiado en el personaje, pero hay unos límites”, y que se hicieron pruebas para decidir si continuar con el proyecto.

Enfocar las vulnerabilidades

El acompañamiento nutricional se intensifica en roles que exigen cambios extremos de peso en poco tiempo, pero también es crucial en papeles delicados que requieren cuidado, como interpretar enfermedades a través de la alimentación, por ejemplo, representar a una persona con anorexia.

En la serie Madres, Ángela Quintas y su equipo asesoraron a Carla Díaz, quien interpreta a Elsa, una adolescente anoréxica. En estos casos, el vestuario y maquillaje son clave: “Mientras ella va bajando de peso se le va poniendo un pijama de hospital cada vez más grande, de tal manera que parece que está todavía más delgada. Con todo eso se juega y al final es muy bonito porque formamos parte del equipo que va construyendo la historia”, explica Quintas.

Bibliografía: https://www.infobae.com/espana/2024/08/04/luces-camara-nutricion-se-han-cambiado-planes-de-rodaje-de-peliculas-por-no-pensar-en-el-asesoramiento-nutricional/

LA HISTORIA DE LA NUTRICIÓN

La nutrición es un tema de gran importancia en la actualidad, pero su historia se remonta a épocas muy antiguas. Desde la prehistoria, el ser humano ha necesitado alimentarse para sobrevivir y ha ido evolucionando en su conocimiento sobre la importancia de una dieta equilibrada.

En la Antigüedad, los griegos ya hablaban de la importancia de una dieta balanceada para mantener la salud. Hipócrates, considerado el padre de la medicina moderna, recomendaba una dieta rica en vegetales y frutas, y evitaba el consumo de carnes rojas y grasas. Además, creía en la importancia de la actividad física para mantener un cuerpo sano.

En la Edad Media, la nutrición estuvo influenciada por las creencias religiosas. La Iglesia Católica dictaba qué alimentos eran permitidos y cuáles no, y se fomentaba el ayuno y la abstinencia como una forma de purificación espiritual. Sin embargo, también se empezó a valorar el consumo de verduras y frutas.

En el Renacimiento, el interés por la nutrición se intensificó con el estudio de la anatomía y la fisiología humana. Leonardo da Vinci, por ejemplo, realizó estudios sobre el sistema digestivo y la importancia de una dieta equilibrada. También se empezó a experimentar con diferentes alimentos para descubrir sus propiedades nutricionales.

En la época moderna, la nutrición ha ido evolucionando con los avances científicos y tecnológicos. En el siglo XIX se descubrieron las vitaminas y los nutrientes esenciales para el organismo humano, lo que permitió una mayor comprensión sobre la importancia de una alimentación adecuada.

En el siglo XX, se empezaron a desarrollar dietas específicas para tratar enfermedades y condiciones de salud, como la diabetes y la hipertensión. También se empezaron a producir alimentos procesados y envasados, lo que cambió la forma en que las personas se alimentan.

Hoy en día, la nutrición sigue siendo un tema de gran importancia y se ha vuelto cada vez más popular el interés por una alimentación saludable y sostenible. Además, la tecnología ha permitido una mayor difusión de información sobre nutrición y ha facilitado el acceso a alimentos de todo el mundo.

Desde la Antigüedad hasta nuestros días, se ha valorado la importancia de una dieta equilibrada para mantener la salud y prevenir enfermedades.

La historia de la nutrición es larga y compleja, y ha evolucionado a lo largo del tiempo. Desde la antigüedad, el ser humano ha tenido que buscar la manera de alimentarse para poder sobrevivir.

En la antigüedad, nuestros ancestros cazaban animales y recolectaban frutos y vegetales para su alimentación. En este periodo, la nutrición era muy básica y se enfocaba en cubrir las necesidades básicas del cuerpo, sin preocuparse mucho por la calidad de los alimentos.

En la Edad Media, la alimentación se basaba en la religión y la creencia de que los alimentos influían en la salud. Se creía que una dieta adecuada podía prevenir enfermedades y curar dolencias. En este periodo, surgieron las primeras dietas terapéuticas.

En la época moderna, la nutrición empezó a ser estudiada científicamente. Se descubrió la existencia de nutrientes esenciales y se empezó a investigar sobre la relación entre la alimentación y la salud. A finales del siglo XIX, se empezó a utilizar la nutrición para tratar enfermedades.

En la actualidad, la nutrición es una ciencia que se preocupa por la calidad y cantidad de los alimentos que se consumen. Se han establecido recomendaciones nutricionales para mantener una buena salud y prevenir enfermedades crónicas.

Cada uno de estos momentos ha sido importante en el desarrollo de la ciencia de la nutrición, y ha influido en las recomendaciones nutricionales actuales.

¿Dónde Comienza la Nutrición?

La nutrición es un tema que ha interesado a la humanidad desde tiempos antiguos. A lo largo de la historia, la alimentación ha sido un factor fundamental para la supervivencia y el bienestar de las personas.

Los primeros registros sobre nutrición se remontan a la época de la antigua Grecia, donde se establecieron las bases de la medicina y la dietética. Hipócrates, considerado el padre de la medicina moderna, afirmaba que «la alimentación es la medicina del cuerpo».

En la Edad Media, la alimentación estaba estrechamente relacionada con la religión y la moral, y se creía que una dieta adecuada era esencial para lograr una vida virtuosa. Los monjes eran los encargados de preparar los alimentos y se preocupaban por la calidad y la variedad de los mismos.

En el Renacimiento, la nutrición comenzó a ser estudiada de manera más sistemática. El médico suizo Paracelso afirmó que «el alimento es la fuente de vida», mientras que el italiano Luigi Cornaro publicó un tratado sobre la dieta adecuada para la longevidad.

En el siglo XVIII, la nutrición fue estudiada por primera vez desde un punto de vista científico. El químico francés Antoine Lavoisier demostró que la energía obtenida de los alimentos se utilizaba en el cuerpo de manera similar a como se utilizaba en una máquina de vapor.

En el siglo XIX, la nutrición se convirtió en un tema de gran interés para los científicos y médicos. El químico alemán Justus von Liebig estableció la teoría de la nutrición animal, que afirmaba que los alimentos contenían nutrientes esenciales que el cuerpo necesitaba para funcionar correctamente.

En el siglo XX, la nutrición se convirtió en un tema de gran importancia para la salud pública. La desnutrición y las enfermedades relacionadas con la dieta se convirtieron en problemas graves en todo el mundo, y los científicos comenzaron a investigar las causas y posibles soluciones.

Hoy en día, la nutrición sigue siendo un tema de gran interés y preocupación. La investigación científica continúa avanzando en el campo de la nutrición, y se están descubriendo nuevos nutrientes y propiedades de los alimentos que pueden tener un impacto significativo en la salud y el bienestar de las personas.

Desde la antigua Grecia hasta nuestros días, la nutrición ha sido fundamental para la salud y el bienestar de la humanidad.

¿Quién fue el primer nutricionista del mundo? Descubre su identidad histórica.

La nutrición es una ciencia que ha evolucionado a lo largo de los siglos y ha sido influenciada por diversos factores, como la cultura, la tecnología y la economía. En la actualidad, la nutrición es un campo de estudio importante, y cada vez son más las personas que se interesan por llevar una dieta saludable y equilibrada.

Pero, ¿quién fue el primer nutricionista del mundo? La respuesta no es sencilla, ya que la nutrición como disciplina científica es relativamente nueva. Sin embargo, podemos identificar a algunas personas que hicieron importantes contribuciones en este campo a lo largo de la historia.

Uno de los primeros en interesarse por la relación entre la dieta y la salud fue el médico griego Hipócrates, considerado el padre de la medicina moderna. En el siglo V a.C., Hipócrates afirmaba que la alimentación era un factor clave para la salud y que ciertos alimentos podían tener propiedades curativas.

En la Edad Media, el médico y filósofo persa Avicena también se interesó por la nutrición y escribió un libro llamado «El canon de la medicina», donde explicaba los beneficios de ciertos alimentos y la importancia de una dieta equilibrada.

En la época moderna, podemos identificar a Antoine Lavoisier como uno de los pioneros en el estudio de la nutrición. En el siglo XVIII, Lavoisier demostró que la combustión de los alimentos en el cuerpo humano producía energía y cuestionó la teoría de que el aire era el único factor que contribuía a la respiración.

Sin embargo, si queremos identificar al primer nutricionista del mundo, debemos mencionar a William Prout, un médico y químico británico que vivió en el siglo XIX. Prout fue uno de los primeros en estudiar los nutrientes esenciales y sus funciones en el cuerpo humano. En 1827, Prout publicó un libro llamado «Investigaciones sobre la naturaleza y las propiedades de los cuerpos alimenticios», donde propuso la idea de que los alimentos se componen de proteínas, grasas y carbohidratos.

Si bien Hipócrates y Avicena se interesaron por la relación entre la dieta y la salud en la antigüedad, Antoine Lavoisier y William Prout fueron pioneros en el estudio de la nutrición en la época moderna.

BIBLIOGRAFÍA

https://lahistoria.info/historia-de-la-nutricion-linea-del-tiempo/

Las harinas ecológicas ya son un negocio con mucha miga

Las harinas ecológicas están de moda en España. Desde las tradicionales panaderías artesanas de barrio, pasando por los obradores de pueblos y ciudades, hasta incluso en los lineales de los supermercados, la demanda de productos con certificación ecológica y trazabilidad marcan tendencia. No sólo se trata de obtener la mejor materia prima. Ahora el consumidor paga por una producción respetuosa con el medio ambiente, la conexión con la tierra y, definitivamente, por una forma de alimentación más consciente. 

Según la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (Ifoam), la superficie mundial dedicada al cultivo ecológico de cereales ha aumentado en un 300% en los últimos 15 años. Es un indicador rotundo de que este sector está viviendo un periodo de demanda sostenida que poco tiene que ver con un capricho del mercado o con el pico de consumo que vivió en la pandemia, cuando hacer pan durante el confinamiento se convirtió en tendencia mundial. 

Entre las principales ventajas que aportan estas harinas se encuentran la ausencia de residuos químicos (pesticidas); mayor contenido en antioxidantes; un perfil nutricional más completo; una mejor digestibilidad y una menor exposición a metales pesados. El Reglamento 2018/848 establece los criterios específicos que deben cumplir los productos ecológicos en la UE, incluyendo las harinas. Este marco normativo es uno de los más exigentes del mundo y sirve como referencia para muchos otros países. Las harinas que cumplen estos requisitos llevan el distintivo sello ecológico de la UE, una garantía para los consumidores de que el producto respeta elevados estándares elevados ambientales, de procesamiento y de calidad.

Sin embargo, a comienzos de 2000 comenzaron a percibir que muchos consumidores empezaban a rechazar el pan ‘clónico’ de las grandes superficies. Había un anhelo de volver a los sabores de antes, a las hogazas con aroma intenso, a la miga con cuerpo, a las masas hechas con tiempo… La innovación consistió, paradójicamente, en volver a las piedras. La empresa realizó un gran esfuerzo al restaurar las piedras originales que se utilizaban en el pasado e, incluso, adquirió más desplazándose a una cantera específica en Francia, única en la producción de este tipo de piedra ultradura. Así, Molinos del Duero recuperaba los molinos tradicionales de piedra natural, que giran más despacio, calientan menos el grano y preservan mejor los nutrientes, los aromas y las texturas.

Webgrafía: https://www.abc.es/economia/harinas-ecologicas-negocio-miga-20250914060734-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fnoticias%2Falimentacion%2F

Nutrición saludable en la infancia

La infancia, es la etapa principal en la que aquellos hábitos que adquieran perdurarán en la estapa adulta. Si son buenos, la alimentación será correcta durante la madurez. Por ello, es de vital importancia que los niños adquieran unos hábitos saludables y un adecuado estilo de vida.

Para fomentar en los niños hábitos saludables en la alimentación se pueden seguir las siguientes recomendaciones:

  • Los niños no siempre están interesados en probar nuevos alimentos. Ofrecer los alimentos nuevos en pequeñas porciones puede ser de gran ayuda.
  • Los menús deben planearse con tiempo, tratando de involucrar al niño en su elaboración. Y, sobre todo, evitar la monotonía.
  • Es importante que el niño descanse unos minutos antes de sentarse a la mesa a comer. Acostumbrarle a lavarse las manos antes de cada comida.
  • Los alimentos no se deben ofrecer como recompensa o castigo.
  • Se ha de evitar comer viendo la televisión.
  • Es importante asegurar diariamente un buen desayuno, porque es la primera comida que recibe el niño después de varias horas de ayuno y le permite iniciar la jornada de estudio y de actividad.
  • El aporte de alimentos se debe distribuir en 4 o 5 comidas al día, evitando las ingestas entre horas.
  • Se debe asegurar diariamente el aporte de fibra a través de la dieta, junto con un consumo adecuado de líquidos, fundamentalmente agua.
  • Es admisible el consumo esporádico de golosinas, por ello es conveniente establecer unas pautas de moderación.
  • Presentar de forma atractiva los diferentes alimentos y enseñar a probar todos los alimentos en un ambiente relajado, sin presiones, malas caras o castigos.
  • Es muy importante la organización de los horarios en el seno de la familia, compartiendo, en la medida de lo posible, alguna de las comidas con los hijos.
  • Evitar el picoteo y el abuso de aperitivos (snacks).
  • Procurar que la dieta sea variada y que se consuma la mayor diversidad de alimentos posible, pues de esta forma es más fácil cubrir sus necesidades en nutrientes.
  • No se debe utilizar la comida como una forma de resolver problemas que nada tienen que ver con ella, como el aburrimiento, tensiones, crisis de ansiedad, etc.
  • Procurar que el comportamiento de los miembros de la familia sea coherente con las recomendaciones verbales, pues resulta difícil inculcar un hábito alimentario saludable, cuando quien lo aconseja no lo pone nunca en práctica.
  • La práctica del ejercicio físico, complementada con una alimentación saludable, es esencial para prevenir la enfermedad y promover la salud. El niño debe acostumbrarse a realizar actividades físicas y a reducir el ocio sedentario evitando el exceso de horas de televisión y videojuegos.
  • Hay que variar las formas de preparación de los alimentos utilizando distintos procedimientos culinarios: asados, hervidos, a la plancha, guisados, y no abusar de los fritos. Estimular el consumo de alimentos crudos (ensaladas, gazpacho, sopas frías…).
  • En el plan de comidas de un escolar debe haber una presencia de alimentos ricos en proteínas de origen animal: lácteos, carnes, huevos y pescados, en equilibrio con alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, verduras y frutas.
  • Los alimentos ricos en hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, legumbres) son imprescindibles por su aporte de energía y deben formar parte de las dietas habituales de los escolares. Introducen variedad gastronómica y son esenciales en una buena nutrición.
  • Las frutas y ensaladas deben ser habituales y abundantes en la alimentación de los escolares.
  • El agua es la mejor bebida. Las comidas deben acompañarse siempre de agua.

La obesidad es una enfermedad de graves consecuencias en la edad adulta y que comienza en la infanciaEn España un 16% de los escolares de 6 a 12 años tiene problemas de obesidad. Los hábitos alimentarios inadecuados y el sedentarismo son responsables de este problema de salud pública.

La dieta mediterránea es el mejor ejemplo de alimentación saludable. En nuestro país su puesta en práctica es fácil porque se dispone de todos los alimentos que la componen y que son, además, de la máxima calidad: aceite de oliva, pescado, legumbres, cereales, pan, frutas, verduras, yogur, frutos secos.

BIBLIOGRAFÍA: https://www.quironsalud.com/blogs/es/hablemos-nutricion/nutricion-saludable-infancia