Mitos nutricionales que la ciencia ya ha desmontado

Internet y el boca a boca están llenos de reglas autoimpuestas sobre alimentación: que la fruta de noche engorda, que hay que beber dos litros de agua exactos, o que las grasas son el enemigo. Es hora de poner el conocimiento científico por encima de las creencias populares.

Mito 1: La fruta por la noche engorda Falso. El metabolismo no tiene un interruptor de «engordar» a las 8 de la noche. Un kilo de calorías es un kilo de calorías, se coma a la hora que se coma. La fruta contiene fructosa, fibra y vitaminas, y si te ayuda a cumplir con tu requerimiento diario, da igual la hora. Lo que sí puede ser problemático es si sufres de digestión sensible y la fibra te causa hinchazón antes de dormir.

Mito 2: Hay que beber dos litros de agua al día (8 vasos) Depende. El requerimiento de agua es altamente variable y depende del clima, tu nivel de ejercicio, tu peso y la cantidad de agua que ingieres a través de los alimentos. La regla más sencilla es: bebe cuando tengas sed y vigila el color de tu orina. Si es clara o amarillo muy pálido, estás bien hidratado.

Mito 3: Los carbohidratos son malos para la salud Absolutamente falso. Los carbohidratos (integrales, legumbres, tubérculos) son la principal fuente de energía del cuerpo y el cerebro, además de ser la fuente principal de fibra. El problema no son los carbohidratos, sino el consumo excesivo de carbohidratos refinados (pan blanco, bollería, azúcar), que son nutricionalmente vacíos.

Enlace de referencia: https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/Guia_ALIMENTACION_def.pdf

Cinco mentiras sobre la alimentación y tres crisis que cambiaron la cesta de la compra

Un estudio incide en cómo la desinformación alimentaria es una amenaza que altera hábitos de compra y erosiona reputaciones.

La desinformación sobre alimentación es hoy una amenaza real para consumidores y empresas. Su impacto ya no solo erosiona reputaciones y resultados, sino que puede alterar hábitos de compra, incentivar dietas desequilibradas y, en última instancia, poner en riesgo la salud pública. Esta es una de las principales conclusiones del informe Salud, Alimentación y Fake News, elaborado por la Oficina Alimentaria de la consultora LLYC.

“La conversación pública sobre alimentación y salud nunca había estado tan expuesta a la desinformación. Las redes sociales han amplificado la velocidad y el alcance de mensajes emocionales y bulos que confunden al consumidor y erosionan la confianza en la industria», señala Fernando Moraleda, director de la Oficina Alimentaria de LLYC.

Según la OCU, el 45% de los españoles reconoce dificultades para interpretar el etiquetado nutricional; y apenas el 48% de los europeos confía en que los fabricantes ofrecen información justa y honesta, de acuerdo con el Food Trust Report 2023, de EIT Food.

A pesar de que el informe señala que la evidencia científica es la herramienta más eficaz para contrarrestar la información, también pone de manifiesto que esta no es estática: lo que ayer se desaconsejaba, hoy puede ser parte esencial de una alimentación saludable.

Se señalan principalmente cinco ejemplos de mitos alimentarios:

  • La leche es menos saludable
  • Lo natural es siempre más sano que lo procesado
  • El azúcar es un veneno
  • La carne es menos saludable que la proteína vegetal
  • Los aditivos son perjudiciales para la salud

Bibliografía

https://elpais.com/gastronomia/2025-10-14/cinco-mentiras-sobre-la-alimentacion-y-tres-crisis-que-cambiaron-la-cesta-de-la-compra.html

Desmontando mitos alimentarios: lo que dice el especialista

El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Miguel Herrero aborda en su libro Los bulos de la nutrición la proliferación de afirmaciones sin fundamento en torno a la alimentación, y aporta evidencia científica para desmontarlas.

¿Qué aborda en su obra?

Herrero analiza de forma rigurosa una serie de creencias populares —como “lo ecológico es mejor que lo convencional”, “el azúcar moreno es mucho más sano que el blanco” o “las bebidas vegetales imitan perfectamente a la leche”— y muestra con datos que muchas de estas afirmaciones no se sostienen.

  • Sobre los productos ecológicos vs. convencionales: no existe evidencia científica que demuestre que lo ecológico sea nutricionalmente superior; lo que sí puede cambiar es el precio.
  • En cuanto al azúcar blanco frente al moreno: aunque el moreno suele tener algo más de impurezas y quizá algo menos de porcentaje puro de sacarosa, en la práctica la diferencia en términos de salud es mínima.
  • Respecto a mantequilla vs. margarina: ambas son altamente grasas; la margarina puede tener ventaja al no aportar colesterol, pero si la mantequilla se consume ocasionalmente, tampoco presenta un problema grave.
  • Sobre las bebidas vegetales (“leches vegetales”): Herrero advierte que muchas se procesan para parecer leche, pero carecen de nutrientes que la leche aporta de forma natural, y muchas están ultraprocesadas.
  • Y otro mito extendido: el de “el zumo de naranja pierde vitaminas si no se bebe inmediatamente”. Según el autor, la degradación no es tan crítica como se dice, por lo que la afirmación se ha perpetuado más por costumbre que por evidencia.

¿Por qué es importante este tipo de análisis?

En un entorno saturado de información —y desinformación— sobre alimentación, resulta esencial poder distinguir lo que tiene respaldo científico de lo que es puro “boca-oreja” o “modo de vida saludable” popular. Al desmontar estos mitos, se favorece una alimentación más informada, más realista y más accesible para todos.

Reflexión final

El mensaje de Herrero invita a pensar la nutrición desde la evidencia y no desde la moda. No se trata de demonizar alimentos ni de buscar fórmulas mágicas, sino de adoptar hábitos razonables, seleccionados en función de datos fiables, y sin que el consumidor pague de más por ideas que no están avaladas.

Fuente: https://www.cuatro.com/noticias/sociedad/20241016/bulos-nutricion-desmiente-miguel-herrero_18_013740675.html

Los mejores libros sobre alimentación.

Los libros de nutricionistas pueden ayudarnos tanto a ver qué propiedades tienen los alimentos, los que más nos convienen, plazos para tener resultados o incluso recetas explicadas paso a paso. Aquí tienes decenas de opciones por las que decantarte.

‘Adiós a la inflamación’ de Sandra Moñino.

‘Adiós a la inflamación’ se mantiene en los productos más vendidos de Amazon en los últimos meses. Sandra Moñino, una de las nutricionistas más conocidas de España, explica algunos de los grandes problemas de no llevar una dieta equilibrada y sana, como la inflamación, las enfermedades o el envejecimiento, con los pasos fáciles y cómodos que debes implantar en tu rutina para solucionarlos.

Este es uno de los libros de nutricionistas más recomendados, da las razones de por qué la alimentación que llevamos y esa molesta sensación de pesadez que tenemos a veces puede desencadenar enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo o a esclerosis múltiple. Moñino te plantea cómo es la dieta adecuada para cada persona, con menú completo y sabroso, además de los trucos para identificar errores y prevenir la hinchazón.

‘La ciencia de la nutrición’ de Rhiannon Lambert

Seguro que durante toda la vida has escuchado comentarios como «es malo saltarse comidas», «no hay que abusar de los carbohidratos» o «hay que comer antes de hacer ejercicio». Este es el libro de nutricionista que te va a dar respuesta a esos grandes interrogantes y desmentir todos los falsos mitos de la alimentación.

Rhiannon Lambert es una de las nutricionistas más reconocidas de Reino Unido y ha ayudado a miles de personas a llevar una dieta equilibrada y disfrutar de una forma mucho mas sana de la comida. Con una nota excelente de 4,8 estrellas sobre 5, te plantea de una forma sencilla, cercana los resultados de las últimas investigaciones científicas sobre la nutrición. Muchos usuarios lo definen como la guía definitiva para diseñar tu plan de alimentación más adecuado.

‘Comer para ganar’ de Fernando Mata.

Fernando Mata, director del Centro de Estudios Avanzados en Nutrición, es uno de los nutricionistas deportivos más conocidos y te plantea los pasos imprescindibles que tienes que seguir si practicas algún deporte y quieres que tu alimentación se adapte a ello. Tu cuerpo actúa como un equipamiento deportivo más y tienes que hacerlo funcionar así.

Este libro de nutricionista da respuestas a los grandes interrogantes sobre tu dieta que surgen cuando empiezas hacer deporte. Con un vocabulario sencillo, te dará la respuesta a por qué los corredores de África Oriental son imbatibles todos los años en cualquier competición, qué tipo de dieta es la más adecuada para cada deporte o cómo afecta el deporte al envejecimiento.

BIBLIOGRAFÍA: https://www.elperiodico.com/es/shopping/20250724/libros-nutricionistas-mejores-comer-sano-120018617

Beneficios de consumir chocolate negro

Una de las pocas alegrías que nos ha dado la ciencia de la nutrición en los últimos años es que algo muy rico, el chocolate, es además sano. Y cada día más, a tenor de los múltiples beneficios que demuestran recientes investigaciones.

Las últimas dos décadas han sido las de recuperación del buen nombre del chocolate, ese inestimable amigo de tantas infancias que, por culpa de las grasas y los azúcares con los que habitualmente se ha asociado, pasó a convertirse casi en el enemigo público número uno de la alimentación. Que si engorda mucho (una onza de chocolate con leche convencional, 10 gramos, aportan unas 58 Kcal), que si salen granos (por cierto, que se ha probado recientemente que esta tesis de la sabiduría popular es cierta)…

Pero llegó el chocolate sin azúcar, el chocolate con grasas más saludables y el chocolate con contenidos altísimos de cacao, y así nació una nueva era para este manjar. Hoy, las virtudes del chocolate negro están avaladas por multitud de estudios científicos, algunos tan sorprendentes como el que afirma que puede proteger la piel del sol. Aquí van otras de sus virtudes demostradas más notables (siempre para chocolates con altos contenidos en cacao, por encima del 75%).

1. Es una gran fuente de antioxidantes

Una de sus ‘nuevas’ virtudes más conocidas junto a la de activar la producción de endorfinas, esto es, la de hacernos felices. Por otra parte, los polifenoles del cacao también tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y se han relacionado con la salud arterial e incluso la disminución del riesgo de sufrir un derrame cerebral.

2. Protege el corazón

Uno de los aspectos que más se han investigado es el papel del cacao como protector cardíaco. Uno de esos estudios, publicado en ‘Clinical Nutrition’ asegura que «El consumo de chocolate está inversamente asociado con la cardiopatía coronaria prevalente». El estudio, muy ambicioso, desarrollado por el estadounidense National Heart, Lung, and Blood Institute llegó a la siguiente conclusión: comer chocolate más de cinco veces a la semana hace disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca en un 57%. 

3. Regula el colesterol

Grandes noticias. Aunque a veces leemos que el chocolate reduce el colesterol, su efecto es aún más interesante, ya que algunos estudios demuestran que incrementa el HDL (el colesterol bueno) y hace disminuir el malo (el nefastamente famoso LDL), neutralizando su oxidación. La clave está de nuevo en la acción de los antioxidantes.

4. Mejora el funcionamiento del cerebro

Aunque falta mucho por investigar al respecto, los estudios realizados hasta la fecha sobre los efectos del cacao, y más en concreto de los flavonoides del cacao, sobre el cerebro humano, abren una nueva y esperanzadora senda hacia la protección contra el deterioro cognitivo que suele ir aparejado al envejecimiento. De momento, sabemos que los flavonoides absorbidos penetran y se acumulan en las regiones del cerebro involucradas en el aprendizaje y la memoria, especialmente en el hipocampo.

Webgrafía: https://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2021/08/09/6111135d21efa08f0a8b4597.html