Mito: “Hacer mucho deporte te permite comer cualquier cosa”

Existe una creencia bastante extendida: si haces mucho deporte, puedes comer lo que quieras. Pero esto es solo un mito. No es lo mismo merendar un plátano o una tortilla con pan que una caja de donuts, por muy tentadores que sean. Darse un capricho de vez en cuando no está mal, pero si se convierte en algo habitual, el ejercicio físico no podrá compensar los efectos negativos de una mala alimentación.

Un entrenador lo resumió con una frase que se me quedó grabada: “Si comes como un cerdo y entrenas mucho, serás un cerdo entrenado”. Se refería a esas personas que, pese a entrenar duro, no cuidan su alimentación pensando que queman todo lo que comen.

Y sí, hacer deporte ayuda a quemar calorías, pero los alimentos no son solo energía: también aportan nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas, minerales y grasas saludables, fundamentales para el funcionamiento del organismo. Por ejemplo, la fruta aporta fibra y vitaminas, la tortilla con pan ofrece proteínas de calidad e hidratos de carbono, mientras que la bollería industrial solo suma grasas poco saludables y azúcares refinados.

Hacer deporte no da vía libre para comer mal. No se trata solo de controlar las calorías, sino de cuidar la calidad de los alimentos. Una alimentación desequilibrada, mantenida en el tiempo, puede afectar seriamente a la salud, por mucho ejercicio que hagamos.

Como siempre, la clave está en el equilibrio: darse un gusto de vez en cuando es totalmente válido, pero que sea la excepción, no la norma.


¿Se puede hacer mucho deporte y aun así engordar?

Sí, sin ninguna duda. De hecho, es un error bastante común, especialmente entre quienes empiezan a entrenar. Solemos sobrevalorar las calorías que quemamos y restar importancia a las que consumimos.

Por ejemplo, algunas clases en el gimnasio se anuncian como “quema 1.000 calorías”, pero esto depende de muchos factores: el sexo, la edad, la masa muscular o la intensidad del entrenamiento. Una persona joven, alta y musculosa que se entrega al máximo puede alcanzar esa cifra, pero otra con un metabolismo más lento o menor masa muscular puede quemar solo 300 o 400 calorías.

Si después ambos se comen una palmera de chocolate de 500 calorías, la diferencia será notable: a uno probablemente no le afecte, pero el otro puede engordar.

Webgrafía: https://www.lasexta.com/el-muro/pablo-ojeda/mito-que-haces-mucho-deporte-puedes-comer-todo_2023042464462d277adfa80001c985f6.html