El ayuno intermitente ha ganado una popularidad inmensa en los últimos años. No es una dieta en sí misma, sino un patrón de alimentación que alterna ventanas de ingesta con ventanas de ayuno. Pero, ¿es una herramienta mágica o simplemente una forma más de organizar las comidas?
¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando ayunas? Cuando pasas un periodo prolongado sin comer (generalmente a partir de las 12-16 horas), bajan los niveles de insulina, lo que facilita que el cuerpo acceda a las reservas de grasa para obtener energía. Además, se activa un proceso llamado autofagia, un mecanismo de limpieza celular donde el cuerpo recicla células dañadas, lo cual se asocia con la longevidad y la prevención de enfermedades.
¿Sirve para perder peso más rápido? El ayuno intermitente ayuda a perder peso principalmente porque, al reducir la ventana de tiempo para comer, es más fácil lograr un déficit calórico de forma espontánea (simplemente te saltas una comida). Sin embargo, si durante la ventana de alimentación comes en exceso o eliges alimentos no saludables, no perderás peso. El balance energético sigue siendo la clave.
¿Quiénes deberían evitarlo? Aunque tiene beneficios metabólicos, no es apto para todos. Personas con antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria (TCA), mujeres embarazadas o lactantes, y personas con diabetes tipo 1 o presión arterial baja deben consultar a un profesional. Para algunos, el ayuno puede generar más ansiedad por la comida y llevar a atracones, obteniendo el efecto contrario al deseado.
Enlace de referencia: https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/mitos-y-hechos-del-ayuno-intermitente
