¿Producto de lujo o marketing edulcorado? Ante el furor por las vistosas tabletas de pistacho de Dubái, analizamos con nutricionistas las calidades de variantes como el chocolate con leche, el blanco, con frutas, galletas o sin azúcares añadidos.
El verde es tendencia y no sólo por el té matcha. El chocolate de Dubái está causando sensación en redes sociales, heladerías, tiendas gourmet y hasta en los estantes del supermercado. Envuelto en un sofisticado packaging dorado, con el aire de exclusividad emiratí y la promesa de contener pistachos prémium, este producto se presenta como la última moda del lujo accesible.

En la actualidad, el verde está en tendencia y no sólo por el té matcha. El chocolate de Dubái también está causando sensación en redes sociales, heladerías, tiendas gourmet y hasta en los estantes del supermercado. Envuelto en un sofisticado packaging dorado, con el aire de exclusividad emiratí y la promesa de contener pistachos prémium, este producto se presenta como la última moda del lujo accesible.
Pero no es oro todo lo que reluce, alerta Luis Cañada, CEO de FITstore, firma española referente en nutrición: «Un envase verde, con pistacho, ya sugiere un alto porcentaje del fruto seco. La realidad es más azúcar que cacao y una irrisoria cantidad de pistacho«.
Expone que la mayoría de empresas apelan al marketing emocional: «No venden un alimento, venden una experiencia. Nos hacen creer que lo caro o lo bien presentado es sinónimo de calidad nutricional y muchas veces no es así». Aclara que el azúcar es predominante, superando el 50%.
La dietista-nutricionista Laura Jorge, fundadora y directora del centro de salud, nutrición y psicología homónimo expone que el chocolate negro con un porcentaje de cacao de al menos un 85% es el único saludable. «Lo ideal sería optar por marcas especializadas de producción ética, en lugar de industriales»
Chocolate negro
Tiene la lista más corta de ingredientes entre los analizados. Con un 85% de cacao podría consumirse con moderación, dice Jorge, disfrutando de «un toque dulce, pero conservando un buen porcentaje de cacao«. Así tenemos un sabor agradable «aprovechando sus beneficios antioxidantes y más estable a nivel glucémico».
De pistacho
Chocolate blanco relleno de crema de pistacho y masa filo tostada. Así suelen ser los ingredientes del chocolate de Dubái que puede encontrarse en el súper, donde Jorge encuentra emulsionantes, colorantes y correctores de acidez.
Con fruta
Suena saludable por la palabra fruta pero, en la práctica, tiene las mismas desventajas del blanco. La industria no tiene la obligación de avisar de la cantidad de grasas trans, no las podemos encontrar en la etiqueta. Jorge cuenta que si vemos «aceites hidrogenados o refinados, nos podemos hacer una idea de que las contendrá».
Con leche
La unidad de tableta contiene un 30% de cacao mínimo y es el más consumido. «Contiene la manteca de cacao y otras fuentes de grasa, como la leche en polvo, por lo que goza de menos antioxidantes que el negro», relata la nutricionista. «Aporta muchas calorías por poca cantidad, no es saciante«.
Blanco
«Suele tener el azúcar en primer lugar en la lista de ingredientes, entre un 50-60%. Por tanto, es una opción menos interesante», afirma Jorge, que alerta de que no contiene cacao sólido (ni pasta ni polvo), que es donde se concentran los antioxidantes, flavonoides y minerales. «Muchos llevan emulsionantes como la lecitina«.
0 azúcar añadido
Pese a este enunciado, tiene 11g de azúcar si le damos la vuelta y 35g de edulcorantes. «A nivel metabólico, el maltitol tiene un índice glucémico medio, por lo que sí puede elevar los niveles de glucosa e insulina. Aunque puede ser una alternativa útil para reducir el contenido de azúcar y calorías en ciertos productos, no es completamente neutro. Se recomienda usarlo con moderación, y prestar especial atención en personas con síndrome de intestino irritable, SIBO, problemas digestivos crónicos o trastornos metabólicos», explica Laura Jorge. Lo ideal siempre será acostumbrarse al sabor natural de los alimentos, reduciendo al máximo azúcares y edulcorantes añadidos. «Además, aporta unas 2.1 kilocalorías por gramo, no es un ingrediente acalórico», concluye la dietista.
Cómo leer las etiquetas de los chocolates
- Ingredientes en orden de importancia: si el azúcar va primero, mala señal.
- Porcentaje de cacao: mínimo recomendable, 85%.
- Evitar: aceites hidrogenados, lecitina de soja, jarabes de glucosa.
- Cuidado con mensajes como «sin azúcar añadido»: revisa si contiene demasiados edulcorantes o se trata de un producto trampa.
- Certificaciones como Fair Trade, Bio, Rainforest Alliance o similares normalmente indican prácticas sostenibles o calidad superior.
- Y por último, aun sabiendo que no sea la mejor opción, algunos pueden tener cabida en una dieta equilibrada si se consumen ocasionalmente y en cantidad moderada.
Bibliografía
https://www.elmundo.es/yodona/vida-saludable/2025/09/13/6890c679e85ece66798b45a7.html
