La gastronomía en los videojuegos no es solo un concepto decorativo sino que desempeña un papel fundamental tanto en la jugabilidad como en la construcción del mundo. Puede usarse como una herramienta de storytelling sutil, y aportarle al jugador información sobre el mundo ficticio de manera natural.
En muchos juegos, comer es simplemente una mecánica para recuperar salud o energía, pero hay casos en que transmite sensaciones y emociones. En Monster Hunter: World, por ejemplo, el diseño de los alimentos va más allá de la estética: los creadores trabajan la textura, el brillo, el vapor o el rebote de la carne para sugerir ternura, calidez o jugosidad, incluso si no podemos saborearlos literalmente.

La representación de la comida también sirve como herramienta de narrativa y world-building. En Dishonored: Death of the Outsider, el tipo de ingredientes que aparecen en cada región refleja su clima, su economía y su cultura: en zonas frías se consumen verduras de invierno, mientras que en zonas más cálidas higos o los melocotones. Además, la comida es un símbolo de clase social: algunos personajes tienen acceso a manjares exóticos, mientras que otros solo pueden permitirse alimentos humildes.
En ciertos juegos de ciencia ficción o sátira, los alimentos se usan como metáforas. Por ejemplo, en The Outer Worlds, la comida cultivada en las colonias es cada vez menos nutritiva, y compañías usan técnicos del sabor (“flavorists”) para mejorar artificialmente los productos y que los colonos sigan consumiéndolos. Esa degradación alimentaria se convierte en una crítica al capitalismo y al deterioro de las sociedades coloniales. Además, la comida es un vehículo emocional: en una parte de la historia, un personaje prepara una comida casera para demostrar cariño, lo que refuerza su vínculo con su pareja.
Hay muchos otros ejemplos donde la comida forma parte esencial de la experiencia: videojuegos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild permiten cocinar, mezclar ingredientes y personalizar platos, mientras que en títulos como Persona 5 la cocina tiene una gran carga simbólica, evocando recuerdos, confort o lazos entre personajes.

En resumen, la comida en los videojuegos no es un simple recurso funcional. Tiene en mente provocar sensaciones, contar historias y reflejar mundos ficticios con mucha más profundidad de lo que podría parecer a primera vista.
BIBLIOGRAFÍA – REFERENCIAS: https://www.theguardian.com/games/2020/dec/07/food-and-drink-in-video-games
