Comer saludable sin arruinarse: El arte de la nutrición económica

Uno de los mayores obstáculos para cambiar la dieta es la creencia de que «comer sano es caro». Si bien es cierto que algunos productos orgánicos son más costosos, la comida real y nutritiva puede ser sorprendentemente económica si se siguen algunas estrategias básicas de planificación y elección.

El triunfo de la legumbre y el huevo Estos son dos de los alimentos más nutritivos y económicos disponibles. Las legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles) son una fuente de proteína de alto valor biológico y fibra, a una fracción del coste de la carne. Los huevos son una «multivitamina» natural. Reemplazar algunas porciones de carne semanales por estos alimentos impacta drásticamente el presupuesto.

Comprar local y de temporada Los productos que se cosechan en su temporada natural y se compran en mercados o tiendas locales suelen ser más baratos porque el coste de transporte y almacenamiento es menor. Además, son nutricionalmente más densos y tienen mejor sabor. Planificar los menús de la semana en base a las ofertas de temporada es la estrategia más inteligente.

El valor del congelado y a granel Las verduras congeladas (guisantes, espinacas, brócoli) son tan nutritivas como las frescas, pero se conservan por meses y suelen ser más baratas. Además, comprar granos, semillas y frutos secos a granel reduce el coste del empaquetado y te permite ahorrar a largo plazo en productos que tienen una larga vida útil.

Enlace de referencia: https://www.un.org/es/chronicle/article/alimentacion-saludable-y-sostenible-asequible-para-todos

LA CRISIS DEL CACAO EMPIEZA A DESAPARECER

El precio del cacao, que experimentó una subida histórica cercana al 380% entre 2023 y finales de 2024 (alcanzando máximos de 12.565 dólares por tonelada), ha revertido su tendencia en 2025 con una caída que ya supera el 50%. Esta corrección, que devuelve la materia prima a niveles más consistentes con la normalidad, es el resultado de la alineación de factores de oferta, demanda y regulación.

El principal motor de este descenso ha sido el ajuste en la oferta global. Mientras las cosechas en los mayores productores africanos (Ghana y Costa de Marfil) han mostrado una ligera mejoría tras las malas condiciones climáticas y las epidemias, el grueso de la recuperación proviene del aumento de la producción en países sudamericanos como Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela. Estos países reaccionaron a los altos precios impulsando su oferta, lo que ha contribuido a una sobreproducción global estimada en 186.000 toneladas para la cosecha 2025-2026.

Simultáneamente, la fuerte subida de precios generó un deterioro en el consumo a nivel mundial. El encarecimiento de los derivados del cacao provocó que el procesamiento de la materia prima en regiones clave como Europa, Asia y Estados Unidos cayera a mínimos de la última década, llevando a la industria chocolatera a buscar alternativas y reducir su contenido en los productos finales. Finalmente, la estabilidad se ha visto reforzada por la política europea: la Comisión ha propuesto un segundo retraso en la implementación de la polémica ley antideforestación. Esta demora elimina una fuente de presión alcista que amenazaba con restringir gravemente la importación de cacao al continente, contribuyendo así a la normalización de los precios de mercado.

Más información: https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/13593208/10/25/la-crisis-del-cacao-empieza-a-desaparecer-cae-mas-del-50-en-2025-por-el-aumento-de-la-cosecha-en-sudamerica.html