13 libros imprescindibles sobre alimentación sostenible

Libros para jóvenes y adultos

1. Alimentación sostenible

Tom Hunt, Editorial Cinco Tintas, 2021

¿Qué es una dieta sostenible? Tom Hunt pretende responder a esta pregunta a través de la cocina vegetariana y con recetas para combatir el desperdicio alimentario.

El manifiesto del propio Hunt titulado «De la raíz al fruto» le ha servido de inspiración para escribir este libro. Muestra cómo podemos sostener un sistema alimentario biodiverso y regenerador y proporciona habilidades y conocimientos para comprar, comer y cocinar de forma sostenible. Además, son siempre platos saludables y para chuparse los dedos.

Sus recetas son sencillas, nutritivas y con ingredientes asequibles. La idea principal del libro es que si cambiamos nuestra forma de comer a escala individual, también cuidamos el planeta.

2. Ciudades hambrientas

Carolyn Steel , Editorial Capitan Swing, 2020

Alimentar a las grandes ciudades tiene un impacto sobre el planeta mucho mayor que buena parte de las otras actividades humanas. Sin embargo, solo una parte de la ciudadanía es consciente del proceso.

En una ciudad como Londres, debe producirse, importar, vender, cocinar, comer y eliminar los residuos de unas treinta millones de comidas al día. Y esto ocurre en todas las ciudades del mundo.

«Ciudades hambrientas» es un libro sobre cómo comen las ciudades, un estudio insólito y revolucionario que examina la forma en que la producción moderna de alimentos ha dañado el equilibrio de la existencia humana.

Una llamada de advertencia sobre el desperdicio y la destrucción causada por los sistemas alimentarios actuales , y una guía para corregir los errores.

3. Come comida real

Carlos Ríos , Editorial Paidós Ibérica, 2019

El peligro de la publicidad y el marketing en la alimentación, «cómo nos matan los productos ultraprocesados», «alimentos reales» protectores, neutros y complementarios o cuáles son los productos «ultradisponibles».

Todo esto y mucho más en este libro de Carlos Ríos, dietista-nutricionista y que se considera el creador del movimiento «Real-fooding».

4. Comer insectos

Isaac Petràs , Editorial Planeta, 2019

¿Por qué no aliñar la lechuga con una pizca de gusanos? ¿Qué te parecería incorporar gajos a una crema de calabaza? ¿O añadir un escorpión a la sartén?

La fiebre de los insectos comestibles, que alimentan a diario a millones de personas en todo el mundo, ha llegado para quedarse, para demostrar que las barreras gastronómicas se deben a menudo a cuestiones culturales , según el autor.

Isaac Petràs, una de las personas más expertas en insectos comestibles en España, relata sus viajes alrededor del mundo en busca de la langosta perfecta, de hormigas deliciosas y, en definitiva, de insectos comestibles de todo tipo.

Este libro es también un recetario para incorporar los insectos a nuestros platos de siempre.

5. ¡Cocina! O barbarie

Maria Nicolau , Ara Llibres, 2022

«Nos da tanta pereza hacer la cena, que con la cantidad suficiente de azúcar seríamos capaces de comernos una caca de perro, encontrarla buena y defenderlo ante quien fuera. No seáis bárbaros, ¡cocinad!» Así de rompedora inicia Maria Nicolau la sinopsis de su libro.

Cocinar es improvisar, arriesgar, decidir, atrevernos a ser libres.

Contra la extinción de este atrevimiento, contra el síndrome del «no-tengo-tiempo» y la barbarie de una sociedad que come pero no cocina, este libro nos urge a recuperar el sentido del acto más primigenio de la vida : alimentarnos.

6. El cerdo del mañana

Varias autoras , Pol·len edicions, 2020

En el certamen «El Cerdo del Mañana» hemos invitado a la ciudadanía a jugar al juego de los futuribles. ¿Cómo serán las granjas del futuro? En los juicios, ¿la gente jurará decir la verdad sobre un paltruc negro? ¿Cuántos escaños obtendría un partido formado por lechones?

La idea es tejer un concurso para aflorar, en clave distópica, el sistema intensivo de la industria cárnica.

7. La cocina situada

Maria Monsonís , Editorial Gustavo Gili, 2021

Maria Monsonís ofrece recursos y herramientas para conseguir una alimentación más honesta, coherente, saludable y respetuosa con el planeta.

En este diccionario ilustrado encontrarás conceptos muy variados como utensilios, plantas, peces, recetas de aprovechamiento, saberes populares, poemas y tradiciones culinarias. Todo esto crea el escenario perfecto para abordar las complejidades, debates y contradicciones del sistema alimentario actual.

El libro cuenta con la colaboración de biólogas, agroecólogas, periodistas, pastoras, activistas y literatas.

8. La cocina sostenible

Ada Parellada, Columna edicions, 2019

El valor del esfuerzo, el valor ético y social y el valor de la ilusión: estos son los principios con los que Parellada se refiere a los alimentos que consumimos.

También ofrece la posibilidad de reorganizar la cocina, hacerla más eficaz y ágil, dando ideas y trucos para mejorar la gestión culinaria cotidiana.

Además, Parellada habla de «vivir de renta culinariamente hablando» : nos enseña que el tiempo invertido en cocinar hoy puede servirte para el resto de la semana.

9. Tu dieta puede salvar el planeta

Aitor Sánchez , Editorial Paidós Ibérica, 2021

En palabras del propio autor, este libro reflexiona sobre cómo hemos llegado a la situación actual de alto impacto ambiental y analiza los factores del sistema alimentario que nos han conducido a ellos.

La huella de carbono generada por los miles de kilómetros que recorren nuestros alimentos, el coste de la producción alimentaria, los modelos de explotación animal, el coste social de los alimentos malsanos o la repercusión de los envases de plástico son algunos de los temas que aborda el autor.

Además, ofrece alternativas específicas para promover el cambio hacia un consumo responsable.

LIBROS PARA NIÑOS Y NIÑAS

10. Las recetas más superratónicas

Elisabetta Dami , Editorial Estrella Polar, 2017

¡Ponte el delantal y prepárate para convertirte en uno o una verdadera chef con Geronimo Stilton!

Geronimo ha recibido un encargo muy especial de parte del excelente alcalde de Ratalona: ¡escribir un libro de recetas con sus platos preferidos!

Con la ayuda de un maravilloso equipo, te enseñará a preparar recetas buenísimas de pasta y pizza; de legumbres y verduras; de carne, pescado y huevos; unas cuantas recetas especiales de queso y un montón de postres tentadores para lamerte los dedos.

Incluye 34 recetas sencillas, nutritivas y sanas. Todas pueden prepararse con productos muy comunes y en un tiempo relativamente corto.

11. Manduka fina

Paula Alós , Editorial Estrella Polar, 2020

¿Te atreves a hacer un triatlón de espaguetis? ¿O unas buenas legumbres tuneadas? ¿O quizás prefieres unas albóndigas de mar? Con estas recetas, los «foodtrucs» y mucho más conseguirás cocinar de primera y sorprender a cualquier persona. Mmmmmanduka fina!

La autora es Paula Alós, ganadora de la cuarta edición del famoso concurso ‘Masterchef junior’ y actual presentadora de Manduka , programa del Canal Super 3 sobre cocina y gastronomía.

12. Ñam, ñam

Mar Benegas , Combel Editorial, 2015

La cereza es una colección de libros para cantar, contar, mirar y jugar con los más pequeños. Cada libro es especial, y todos son dulces y juguetones como las cerezas, pensados para quienes todavía no han aprendido a leer.

La comida es el tema de este título que, al terminar el cuento, se puede escuchar con música.

13. Superchefs en la cocina

Ada Parellada , Now books.batsicafo, 2016

La prestigiosa chef Ada Parellada, del restaurante Semproniana de Barcelona, ha escrito varios libros, entre ellos una colección para niños con recetas hechas con productos de temporada.

Por ejemplo, hay uno que recoge 50 platos de verano . Ada explica qué puedes encontrar:

«¡Qué calor! Hemos llegado a casa después de correr por la calle y nada nos apetece más que un zumo de fruta delicioso que nos saque la sed. ¡Es el momento de sacar la exprimidora y la licuadora del armario!

Y de preparar ensaladas frescas, sopas refrescantes, macedonias… Y todo tipo de platos para que el calor no nos gane. Las recetas veraniegas son de las más fáciles y divertidas del año y, además, ¡en ninguna otra estación tendremos tanto tiempo para dedicarnos a los fogones!»

Fuente: https://menjaactuaimpacta.org/es/blog-es/eat-life-13-libros-imprescindibles-sobre-alimentacion-sostenible/

Mitos nutricionales que la ciencia ya ha desmontado

Internet y el boca a boca están llenos de reglas autoimpuestas sobre alimentación: que la fruta de noche engorda, que hay que beber dos litros de agua exactos, o que las grasas son el enemigo. Es hora de poner el conocimiento científico por encima de las creencias populares.

Mito 1: La fruta por la noche engorda Falso. El metabolismo no tiene un interruptor de «engordar» a las 8 de la noche. Un kilo de calorías es un kilo de calorías, se coma a la hora que se coma. La fruta contiene fructosa, fibra y vitaminas, y si te ayuda a cumplir con tu requerimiento diario, da igual la hora. Lo que sí puede ser problemático es si sufres de digestión sensible y la fibra te causa hinchazón antes de dormir.

Mito 2: Hay que beber dos litros de agua al día (8 vasos) Depende. El requerimiento de agua es altamente variable y depende del clima, tu nivel de ejercicio, tu peso y la cantidad de agua que ingieres a través de los alimentos. La regla más sencilla es: bebe cuando tengas sed y vigila el color de tu orina. Si es clara o amarillo muy pálido, estás bien hidratado.

Mito 3: Los carbohidratos son malos para la salud Absolutamente falso. Los carbohidratos (integrales, legumbres, tubérculos) son la principal fuente de energía del cuerpo y el cerebro, además de ser la fuente principal de fibra. El problema no son los carbohidratos, sino el consumo excesivo de carbohidratos refinados (pan blanco, bollería, azúcar), que son nutricionalmente vacíos.

Enlace de referencia: https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/Guia_ALIMENTACION_def.pdf

La infobesidad, una epidemia silenciosa

Picoteamos información en las redes al igual que antes comíamos a deshoras y, lo que es peor, nos conformamos con contenidos ultraprocesados

Jessie Inchauspé, una bioquímica francesa que se quedó parapléjica tras decidir tirarse de una cascada en Háwai se marcó un propósito vital: cuidar de la salud propia y ajena. Lideró una investigación sobre los efectos de la glucosa en el organismo con una ingente cantidad de datos obtenidos a partir de mediciones de azúcar en sangre tras la ingesta de distintos alimentos, combinados de formas diferentes o consumidos en momentos distintos del día y en estados emocionales dispares. Este trabajo sirvió de base para su libro La revolución de la glucosa (Diana Editorial, 2022), en el que desgrana su metodología y propone una serie de pequeños cambios cotidianos para mantener estables los niveles de glucosa.

Las redes sociales han amplificado la difusión de las dietas antiinflamatorias. Sin embargo, mientras llenamos la despensa de nueces, brócoli y omega 3, otro trastorno inflamatorio se ha colado en nuestras vidas y no lo hemos visto venir. Ha llegado de la mano del exceso de información. La denominada “infobesidad” define una nueva enfermedad social caracterizada por la saturación de los espacios donde nos informamos y el exceso de canales.

Hemos entrado en la era de la inflamación informativa. Las redes sociales se revelan como el azúcar digital que provoca picos de dopamina a cada notificación. Picoteamos información al igual que antes comíamos a deshoras y, lo que es peor, nos conformamos con contenidos ultraprocesados que nos distraen un segundo, pero no alimentan. Somos la mercancía de una industria que busca nuestra atención a cualquier precio y vivimos saturados de estímulos. Y una sociedad saturada no contrasta, no filtra ni profundiza. La inflamación afecta negativamente a capacidades como la atención, la concentración, el análisis pausado y nos instala en una inmediatez emocional que beneficia a quien opera desde la polarización o la manipulación.

Seguiremos viviendo apabullados por un tsunami informacional si no hacemos algo por evitarlo. De la misma forma que hemos aprendido a comer sin inflamarnos podemos aprender a marcar los límites de nuestro régimen de información. En este punto necesitamos pensar, que es como masticar despacio. Reducir los canales y las notificaciones de nuestro móvil, definir el tiempo que queremos dedicar a informarnos o entretenernos, buscar proteína informativa que nos alimente de verdad, como un buen libro, un reportaje trabajado, un documental, pero también seleccionar con mayor espíritu crítico lo que las redes sociales son capaces de ofrecernos. Es el momento de delimitar el perímetro de nuestra vida fuera de las pantallas para proteger nuestras capacidades intelectuales que son la puerta abierta a nuestra libertad.

Bibliografía

https://elpais.com/opinion/2025-11-03/la-infobesidad-una-epidemia-silenciosa.html

Dietas sostenibles: ¿de dónde vienen y hacia dónde van?

Las dietas sostenibles fueron definidas en 2010 por la FAO y Bioversity International como las que tienen un bajo impacto ambiental, garantizando la seguridad alimentaria y nutricional, y promoviendo una vida saludable para las generaciones tanto actuales como futuras. Han de respetar la biodiversidad, ser accesibles, aceptables culturalmente , seguras, saludables y utilizar eficazmente los recursos. En 2019, la FAO y la OMS ampliaron la definición señalando que las dietas saludables sostenibles deben promover el bienestar, teniendo un bajo impacto ambiental y siendo accesibles, equitativas y seguras.

Los sistemas alimentarios sostenibles (SAS) son los que aseguran la seguridad alimentaria para todos sin comprometer la base ambiental, social y económica de futuro. Incluyendo todos los procesos relacionados con la producción, distribución, preparación y consumo de alimentos. Los sistemas alimentarios influyen en las elecciones dietéticas mediante la disponibilidad, precio, conveniencia y publicidad de los alimentos. Actualmente, los sistemas industrializados basados en monocultivos y alimentos ultra procesados generan efectos negativos para la salud, así como pérdida de biodiversidad, contaminación y uso excesivo de agua.

La evidencia muestra que las dietas más basadas en plantas generan menor impacto ambiental que las ricas en productos animales, que aportan la mayoría de las emisiones y uso de recursos, pese a proveer menos calorías. Sin embargo, la sostenibilidad no debería de comprometer a la seguridad alimentaria, ya que en países de bajos ingresos los alimentos de origen animal pueden ser importantes para obtener ciertos micronutrientes y como fuente económica.

Las estrategias deben adaptarse al contexto tanto cultural como social, asegurando equidad y aceptación. Los entornos urbanos y las políticas públicas (etiquetado, impuestos, mercados locales, cadenas cortas) son clave para promover dietas sostenibles. En conjunto, las dietas sostenibles y los sistemas alimentarios sostenibles están estrechamente conectados: las primeras ayudan a transformar los sistemas alimentarios, y estos a su vez condicionan las dietas.

https://www.cambridge.org/core/journals/journal-of-nutritional-science/article/sustainable-diets-where-from-and-where-to/D120B9DD55604E7F5B3B45C538951AFE

Fomentar la alfabetización alimentaria.

Un estudio de la Fundación Mapfre y la Academia Española de Nutrición y Dietética revela que el 50% de la población española ha seguido alguna dieta de moda, como el ayuno intermitente o las dietas de bajo aporte calórico. Sin embargo, el 70% de estas personas lo ha hecho sin supervisión médica, lo que supone un riesgo para su salud.

El informe destaca que el 70% de los ciudadanos ha intentado perder peso al menos una vez, con una media de siete intentos y una pérdida de 6 kilos por intento. Las mujeres lo han intentado el doble que los hombres. Aunque muchas personas perciben que adelgazan más rápidamente con dietas de moda que con tratamientos saludables, solo el 21% es consciente de estar siguiendo una de ellas. Los grupos más propensos a seguir estas dietas son mujeres, jóvenes y personas obesas.

Los efectos a corto plazo de estas dietas incluyen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, estreñimiento, fatiga, irritabilidad y dificultades para dormir y concentrarse. A largo plazo, pueden provocar el llamado «efecto rebote», donde el 45% de la población recupera los kilos perdidos al cabo de un año, aunque algunos estudios elevan esta cifra a más del 90%. Además, aumentan el riesgo de muerte, especialmente por enfermedades cardiovasculares, y pueden causar fallos renales, alteraciones hormonales y menstruales, trastornos de la conducta alimentaria e incluso mayor riesgo de depresión.

Fomentar la alfabetización alimentaria es clave para que las personas puedan tomar decisiones acertadas sobre su alimentación, distinguir las dietas seguras de las peligrosas y adoptar hábitos saludables de manera sostenible, evitando modas peligrosas y promoviendo el bienestar integral.