Alternativas reutilizables a las botellas de agua:

1. Agua filtrada con filtros basados en carbón

filtro de carbón activado de Tapp Water

Estos filtros eliminan el cloro, el mal sabor y los olores raros que pueda tener el agua pero no aportan nutrientes, minerales o sales al agua, incluso pueden llegar a filtrar las partículas, dejando las aguas bastante «planas».

Positivo

  • Son ecónomicos
  • Fáciles de instalar
  • Necesitan poco mantenimiento

Negativo

  • No dan una solución completa para tu negocio con envases donde servir, agua con gas, etc.
  • No enfrían
  • Para volúmenes altos de comensales, se pueden quedar cortos.

Recomendamos

2. Agua mineral con envase reutilizable

Los sistemas de botellas reutilizables aún están muy presentes en muchos de los bares y restaurantes de nuestro país, principalmente el sistema funciona para botellines de cerveza y se había olvidado un poco para los otros tipos de bebidas, sobretodo el agua donde la botella de plástico de 1,5L había dominado el mercado. Con el cambio de conciencia de la gente, las marcas están volviendo a apostar por el envase retornable y a ofrecer y promover esta solución de agua para restaurantes que aún no habían olvidado del todo.

Positivo

  • Agua mineral, sensación premium
  • No requiere ninguna instalación

Negativo

  • Precio
  • Espacio de almacenaje

Recomendamos

En este caso, no tenemos ninguna recomendación en particular, ya que todas las marcas de agua mineral ofrecen esta opción. Como máximo recomendaríamos que compraras la opción más cercana a tu negocio para evitar la huella de carbono del transporte.

3. Agua filtrada con sistema osmosis

Tirador de agua km zero

Los sistemas de agua filtrada por osmosis han salido con fuerza en los últimos 5 años promoviendo una solución de agua como servicio a los diferentes negocios de restauración y dando una solución 360 a la hidratación en los locales de restauración. Estos sistemas principalmente requieren de una instalación por parte de un profesional y van acompañados de un contrato a medio plazo con la empresa proveedora. La mayoría de empresas ofrecen soluciones financiación para la compra de los sistemas de osmósis.

Positivo

  • Solución de hidratación integral: agua fría, agua con gas, agua natural
  • Aporta propiedades al agua
  • Solución de marca propia para el restaurante con tirador y botellas personalizados

Negativo

  • Mantenimientos pueden ser altos
  • Hay una parte del agua que se pierde en el filtrado
  • Requiere instalación profesional

Recomendamos

https://youbumerang.com/post/6-alternativas-sin-plastico-al-agua-embotellada-para-tu-negocio

¿Puede la comida ser medicina?

“La comida como medicina” puede ser un concepto emergente en el mundo occidental, pero ha existido durante siglos como la piedra angular de la salud para muchas culturas alrededor del mundo. Sin embargo, se ha cuestionado el papel de la dieta y los alimentos en la prevención y el manejo de enfermedades en comparación con la medicina convencional. Este artículo de Honest Nutrition explica los beneficios y las limitaciones de un enfoque de atención médica de “comida como medicina”.Diseño de Diego Sabogal

El hecho de que la dieta pueda afectar la salud de una persona es bastante reconocido por los médicos en todo el mundo. Las personas que tienen acceso a una nutrición adecuada tienen más probabilidades de tener un sistema inmunitario fuerte, un embarazo y un parto más seguros, un menor riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares y viven más tiempo.

Las razones de esto son innumerables, complejas y aún no son bien entendidas. Algunas investigaciones han demostrado que una dieta rica en azúcares añadidos, grasas saturadas y trans y exceso de sodio puede causar inflamación crónica; un factor de riesgo subyacente en el desarrollo de enfermedades cardiacas, diabetes tipo2, mala salud intestinal y otras enfermedades crónicas.

Asimismo, la Asociación Americana del Corazón recientemente hizo recomendaciones de dieta y estilo de vida que incluían una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros, legumbres, lácteos bajos en grasa y a base de plantas o proteínas animales magras para apoyar la salud cardiovascular.

Los expertos consideran que esta dieta apoya la buena salud a través de su potencial para reducir los factores de riesgo dañinos de la enfermedad cardiovascular, incluyendo inflamación, colesterol elevado, presión arterial alta y mal sueño.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también relaciona el estado nutricional con la salud inmunitaria.

Además, las investigaciones también muestran que los carotenoides, antioxidantes que se encuentran naturalmente en algunas verduras y frutas, en la dieta pueden mejorar los metabolitos en la sangre de las personas con enfermedad apática.

Décadas de hallazgos científicos apoyan el papel integral de la dieta en el control de la salud, lo cual no debe ser subestimado.

De acuerdo con las Guías Alimentarias para Estadounidenses de 2020-2025, el núcleo de una dieta saludable se basa en la ingesta alta de una variedad de alimentos y bebidas con gran densidad de nutrientes, incluyendo:

  • frutas
  • vegetales
  • granos integrales
  • productos lácteos bajos en grasa o sin grasa
  • proteína magra
  • grasas y aceites saludables

El azúcar añadido, la sal, las grasas saturadas y el consumo de alcohol se debe limitar para una buena salud.

Algunas dietas que pueden traer beneficios para la salud incluyen la dieta mediterránea, los enfoques dietéticos para detener la hipertensión (DASH, en inglés) y el enfoque MyPlate del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

La comida como medicina

“La comida como medicina” es una práctica basada en el conocimiento de que los alimentos y la dieta desempeñan un papel importante en la prevención y el manejo de enfermedades.

No existe una definición única del concepto de “comida como medicina”, pero generalmente se refiere a priorizar los alimentos y la dieta en el plan de salud de una persona, con el objetivo de prevenir, reducir los síntomas o revertir un estado de enfermedad.

Se centra en el aumento del consumo de una variedad de alimentos vegetales enteros, mínimamente procesados y en la ingesta limitada de alimentos altamente procesados ricos en azúcar, aceite y sal añadidos.

Los alimentos que afirman que tienen propiedades medicinales, a menudo debido a los altos niveles supuestos de un determinado micronutriente o biomolécula, a veces denominados alimentos funcionales, son de particular interés para las personas que consideran que la comida es medicina.

Estos incluyen una variedad de hierbas y especias, legumbres, nueces y semillas, granos integrales, y frutas y verduras.

El enfoque de la gestión de la salud basado en la “comida como medicina” desafía la construcción de la medicina convencional, que se basa principalmente en los avances tecnológicos en medicina para manejar la salud y las enfermedades con medicamentos farmacéuticos.

Vale la pena señalar que la medicina occidental convencional indica cambios en la dieta y el estilo de vida como tratamiento de primera línea para algunas afecciones, en particular el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

Sin embargo, el foco está en el equilibrio de los macronutrientes en la dieta y hay todavía poca claridad en cuanto a lo que debe parecer en los seres humanos, como se describe en un artículo publicado en Nature.

Beneficios

A continuación, se presentan algunos beneficios de un enfoque de atención sanitaria “comida como medicina”.

Manejo de enfermedades

La terapia de nutrición médica es parte de la práctica de salud basada en la evidencia que utiliza la dieta y la comida para apoyar el tratamiento de enfermedades, y es una clara demostración del papel que la dieta y la comida juegan en el manejo de enfermedades crónicas.

Por ejemplo, un aumento en la fibra dietética apoya niveles más bajos de azúcar en la sangre en personas con prediabetes o diabetes, reduciendo la ocurrencia de daño de nervio y vaso sanguíneo asociado con niveles altos de azúcar en la sangre.

Las mejoras en la calidad de la dieta también pueden reducir los síntomas de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

Un estudio sugiere que una dieta mediterránea modificada puede reducir el dolor, la fatiga y el malestar en personas con lipedema, una afección en la que existe una acumulación anormal de grasa en las extremidades inferiores.

Asimismo, estudios de observación identificaron que una dieta saludable durante el tratamiento del cáncer de mama puede reducir los síntomas negativos causados por el tratamiento del cáncer, incluyendo náuseas, vómitos y pérdida del apetito.

Costo-eficacia

La prevalencia de enfermedades crónicas ha aumentado en todo el mundo, junto con los costos de atención médica relacionados.

En 2010, un estimado de 86 por ciento, más de US$400,000 millones, de los costos de atención médica en Estados Unidos se debieron únicamente al tratamiento de pacientes con al menos una enfermedad crónica. Estos costos se dividen entre los recursos públicos y los gastos de bolsillo de los pacientes.

El uso de “comida como medicina” podría reducir los costos de atención médica reduciendo potencialmente la gravedad de la enfermedad a través de mejores pruebas de laboratorio, menos medicinas y menos hospitalizaciones.

Sin embargo, las cuestiones y políticas que rodean la segregación de los alimentos y el acceso a alimentos saludables entre las comunidades de bajos ingresos de todo Estados Unidos que apoyan una mejor salud y menores costos de atención médica deben abordarse de manera continua.

No cura todo

“La comida como medicina” no es un remedio independiente para todas las afecciones médicas.

El desarrollo de enfermedades crónicas sigue siendo complejo y puede atribuirse a causas no relacionadas con la dieta, como el riesgo genético, la exposición a toxinas ambientales o a afecciones autoinmunes.

Por lo tanto, si bien la “comida como medicina” puede apoyar el manejo de la enfermedad mejorando los síntomas y retardando la progresión de la enfermedad en algunos casos, no debe usarse como un tratamiento independiente, más bien junto con una terapia médica apropiada.

Propiciado por la desinformación

Los medios sociales pueden ser una fuente eficaz de promoción de la salud entre los profesionales y las organizaciones de salud.

Sin embargo, también puede ser una fuente de desinformación y de compartir información no verificable, especialmente en lo que respecta a la “comida como medicina” o terapias medicinales alternativas.

Como se describe en Food Isn’t Medicine por el nutricionista Dr. Joshua Wolrich, la denigración de los alimentos individuales puede causar comportamientos alimenticios poco saludables.

Interacciones con fármacos y nutrientes

También es importante considerar cómo interactúa la comida con las medicinas. Esto se conoce como interacción fármaco-nutriente, que puede mejorar o interrumpir el efecto de un medicamento en el cuerpo.

Un ejemplo común es el jugo de toronja, que los médicos a menudo aconsejan que se evite al tomar algunos medicamentos, aunque algunas investigaciones demuestran que puede mejorar el efecto de las estatinas que reducen el colesterol.

Las interacciones entre fármacos y nutrientes deben considerarse para la relación perfecta entre la “comida como medicina” y las intervenciones médicas apropiadas en el mejor interés de la atención al paciente.

BIBLIOGRAFÍA

Alimentos como medicina, un concepto discutido

Beber agua: La importancia de hidratarse bien

Beber agua es una necesidad fundamental para el cuerpo humano. Al igual que respirar o alimentarnos, una hidratación adecuada es clave para el correcto funcionamiento del organismo. Sin embargo, muchos no somos del todo conscientes de lo importante que es mantener un consumo de agua adecuado para prevenir problemas de salud y mejorar el bienestar general. 

En esta entrada al blog de salud del grupo Ribera vamos a explicar qué aporta el agua a nuestro organismo, cuál es la cantidad de agua diaria recomendada para garantizar una buena salud y bienestar y algunos consejos básicos para ayudar a esa hidratación correcta.

Qué aporta el agua a nuestro organismo

El agua contribuye de manera positiva a numerosas funciones corporales esenciales. Entre ellas destacan:

  • Regulación de la temperatura corporal.
  • Transporte de nutrientes y oxígeno a las células.
  • Eliminación de toxinas a través de la orina y el sudor.
  • Lubricación de articulaciones y tejidos.
  • Prevención de la fatiga y mantenimiento de la energía.

El doctor Roberto Díaz Luaces, jefe del Servicio de Urgencias del hospital Ribera Polusa (Lugo), explica que la deshidratación puede afectar el equilibrio de electrolitos del cuerpo, que son clave para el funcionamiento de los músculos y los nervios. Un nivel adecuado de hidratación ayuda a evitar problemas como el dolor de cabeza, la fatiga y el riesgo de infecciones urinarias.

Cuánta agua debemos consumir al día

De manera general, se recomienda beber alrededor de dos litros de agua al día, lo que equivale a ocho vasos. No obstante, la cantidad óptima varía según factores como el peso, la edad, la actividad física y la temperatura ambiental.

El doctor Díaz Luaces sugiere una fórmula más precisa: 50 mililitros de agua por cada kilo de peso corporal. Además, recuerda que no es necesario que toda esta cantidad provenga solo del agua, ya que otros alimentos y bebidas, como frutas, sopas o infusiones, también contribuyen a la hidratación.

Señales de una hidratación insuficiente

El cuerpo envía señales claras cuando necesita más agua. Algunas de ellas son:

  • Sensación de sed intensa.
  • Orina de color oscuro y en poca cantidad.
  • Sequedad en la boca y la piel.
  • Fatiga y mareos.
  • Dolores de cabeza frecuentes.

Cinco consejos para mantener una buena hidratación

  1. Lleva siempre una botella de agua contigo para recordar beber durante el día.
  2. Aumenta el consumo de frutas y verduras ricas en agua, como la sandía, el pepino y la naranja.
  3. Establece recordatorios en tu móvil para beber agua regularmente.
  4. Opta por agua en lugar de bebidas azucaradas o con cafeína, ya que estas pueden provocar deshidratación.
  5. Bebe más agua en días calurosos o cuando practiques ejercicio para compensar la pérdida de líquidos por el sudor.

Cuidar la hidratación diaria es una forma sencilla y eficaz de mejorar la salud. Así que no lo olvides: bebe agua y dale a tu cuerpo el cuidado que se merece y necesita.

BIBLIOGRAFÍA:https://riberasalud.com/blog-de-salud/beber-agua-la-importancia-de-hidratarse-bien/

Aló Comidista: “¿Los hummus envasados y el tomate frito de bote son ultraprocesados?”

Líos con el ultraprocesamiento, acusaciones de pertenencia a la secta de la ‘satisfryer’, pelos de gallina y ensaladillas con restos de hamburguesas: la vuelta del consultorio tras el verano no ha sido fácil.

A CONTINUACIÓN TE DEJO UNA CONTESTACIÓN EN UN CONSULTORIO SOBRE ALIMENTACIÓN

Ginés: A estas alturas de curso todos sabemos ya que los ultraprocesados son el demonio, pero me surgen algunas dudas al respecto. El hummus de Mercadona es evidentemente procesado, pero ¿es ultra? ¿Y el tomate frito estilo casero (azúcar aparte) y la pizza Tarradellas? ¿Qué la hace más ultra que la de la pizzería de la esquina?

Querido Ginés, leyendo tu pregunta me he imaginado a la pizza Tarradellas afiliándose a Vox y yendo a Torre Pacheco a cazar pizzas demigrantes. Pasado el delirio, no me sorprende que tengas dudas, porque no hay un consenso universal que defina estrictamente qué es un ultraprocesado, sino varios métodos de clasificación de los alimentos que usan este término con distintos criterios. Esto no significa que el término no sea útil para nombrar cierto tipo de comestibles, que comparten características muy claras y cuyo consumo es manifiestamente perjudicial para la salud, como demuestran cada vez más estudios. Además, es un palabro que no gusta nada a la industria de la comida insana, motivo más que suficiente para seguir usándolo.

Yendo al grano: el hummus de Mercadona (y los demás hummus de supermercado) caerían en el saco de los ultraprocesados según algunas clasificaciones. Sin embargo, no cumplen algunas de las condiciones clásicas de los mismos. No están elaborados con tratamientos imposibles en una cocina doméstica (extrusión, molturación o similares). No llevan una larga lista de ingredientes difícilmente presentes en la misma, con potenciadores de sabor, edulcorantes y colorantes que intenten hacer más atractivo el producto: como mucho incluyen algún aditivo para mantener sus propiedades o reducir el riesgo de contaminación microbiana. Tampoco están regados con cantidades ingentes de sal, azúcar y grasas, ni son escasos en ingredientes poco procesados: el principal, en su caso, son unos simples garbanzos cocidos. 

Sobre la salsa de tomate, te digo más o menos lo mismo: si solo le han añadido un poco de azúcar (cosa que se ha hecho en las casas toda la vida), y no cumple los anteriores requisitos (es decir, la mayoría de sus ingredientes son verduras y, como mucho, algún aditivo para alargar su vida útil), yo no le llamaría “ultraprocesado”, sino más bien “procesado”. Y, de igual manera que al hummus envasado, podría añadir el adjetivo “saludable” sin grandes problemas.

Respecto a la pizza de Casa Tarradellas, una pregunta: ¿tú en tu cocina usarías jarabe de glucosa, lactosa, trifosato pentasódico, carragen, ascorbato sódico, citrato trisódico y nitrito sódico para preparar una pizza, como hacen ellos en las suyas? Pues ahí tienes la respuesta. Si tienes dudas con otros productos, puedes acudir al artículo Cómo distinguir los buenos procesados de los ultraprocesados.

BIBLIOGRAFÍA: https://elpais.com/gastronomia/el-comidista/2025-10-03/alo-comidista-los-hummus-envasados-y-el-tomate-frito-de-bote-son-ultraprocesados.html

La mentira de la pizza sin harina: por qué las recetas milagro no funcionan

Cuántas veces has visto en Instagram, TikTok o YouTube recetas con titulares imposibles como “lasaña saludable con tres ingredientes” o “pizza proteica sin harina, sin huevo, sin lácteos, sin aceite”? Parece que comer se ha convertido en un campo de pruebas de laboratorio donde todo lo que fue básico durante siglos ahora se demoniza.

Y lo curioso es que muchos de nosotros no somos intolerantes, no somos celíacos, no tenemos problemas con la lactosa ni con el huevo. Pero aun así nos dejamos llevar. Terminamos creyendo que es más sano cenar una pizza con base de brócoli triturado que disfrutar de una buena masa artesana, con harina de calidad, fermentación lenta y reposo en frío.

¿De verdad pensamos que eso es más saludable?

Permíteme ser directa: no, no lo es. ¿Quién de verdad cree que unos cereales mezclados con agua y convertidos en una especie de gelatina insípida pueden ser más completos que un plato de legumbres cocinado con aceite de oliva virgen extra? En algún punto perdimos el norte, dejamos de confiar en lo que siempre nos funcionó: la dieta mediterránea, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y considerada por expertos como una de las más saludables del mundo.

El engaño del “sin”

Los “sin” se han convertido en un reclamo publicitario: sin gluten, sin grasas, sin azúcares… Pero lo “sin” no es sinónimo de saludable. Está claro que hay personas que necesitan eliminar alimentos por alergias o intolerancias, pero la mayoría de nosotros no. Y aun así, hemos caído en la trampa de creer que todo lo que se quita nos hace bien.

La realidad es que muchas de esas recetas milagro son más pobres en nutrientes que los platos de toda la vida. Y lo peor: nos hacen sentir culpables por disfrutar de un pan artesanal, un guiso o un postre casero.

Lo saludable no es la receta, es la vida

Aquí está el quid: lo importante no es el ingrediente aislado, sino cómo comemos y cómo vivimos. Las cantidades, la frecuencia, el equilibrio. Una pizza con harina tradicional no es el problema si no la comes cada día. Una copa de vino no es veneno si va acompañada de una dieta variada y ejercicio regular.

https://www.excelenciasgourmet.com/es/recetas-milagro-no-funcionan

Qué ocurre en el cuerpo si bebes cerveza todos los días

El consumo de cerveza en España es muy elevado. De hecho, son muchos los que toman cerveza más allá de los fines de semana y como la bebida habitual de sus comidas. ¿Qué efecto tiene esto en la salud? ¿es sana la cerveza? Esto es lo que dicen los expertos.

Hubo un tiempo en el que la cerveza se consideraba una bebida, en cierta medida, saludable y en el que se decía que era una buena forma de hidratarse, por ejemplo, después de una carrera. De hecho, la cerveza es una de las bebidas más consumidas en el mundo. A nivel mundial, el 45% del alcohol total registrado se consume en forma de bebidas espirituosas. La cerveza es la segunda bebida alcohólica en términos de alcohol puro consumido (34%), seguida del vino (12%). 

Hoy en día, ¿qué sabemos de la cerveza? ¿es bueno tomar cerveza todos los días? ¿qué daño puede hacernos beber todos los días cerveza? M ª Jesús González Juárez, Jefe de Servicio de Medicina Interna Hospital Sanitas Virgen del Mar, lo tiene claro: Actualmente no existe una medida de alcohol recomendable para su consumo desde el punto de vista clínico”.  Es más, como explica a CuídatePlus, “las últimas actualizaciones indican que ni siquiera el consumo moderado tiene beneficios para el riesgo cardiovascular”. Por eso “los facultativos debemos recomendar ingesta cero de bebidas alcohólicas”. 

Composición de la cerveza

Teniendo esto en cuenta y centrándonos en la cerveza, Tete Cachafeiro, farmacéutica, divulgadora y experta en Nutrición, explica que “cuando bebemos cerveza, nuestro organismo tiene que procesar varios de sus componentes, entre los que destacan el alcohol (etanol), que tiene efectos en múltiples sistemas del cuerpo, y otros como antioxidantes, vitaminas del grupo B y minerales”.

En opinión de Cachafeiro, “beber cerveza es como invitar a una fiesta a varios invitados curiosos”. Por un lado, “está el alcohol que es el amigo que empieza siendo divertido pero puede acabar dándote problemas, y por otro, los antioxidantes, vitaminas y minerales, los “amigos geniales” de la fiesta”. 

Como señala Sara Rueda Mota, nutricionista de Blua de Sanitas, “la cerveza es una bebida fermentada compuesta principalmente de agua (90-95%)”. Además, “contiene carbohidratos en cantidades moderadas, proteínas en pequeña proporción y alcohol (3-12%), que aporta 7 kcal por gramo”. El contenido calórico de la cerveza, apunta, “varía entre 100-150 kcal por 330 ml, dependiendo del tipo”. 

En cuanto a micronutrientes, la cerveza “contiene pequeñas cantidades de vitaminas del complejo B y minerales como potasio, magnesio, fósforo y silicio”. En este sentido, es importante señalar que “el contenido de estos micronutrientes no representa una fuente significativa para cubrir los requerimientos diarios”. También incluye “compuestos bioactivos como polifenoles, con propiedades antioxidantes, e isohumulonas, responsables del amargor característico”. 

Efectos en el cuerpo de beber alcohol

Gracias a las expertas en nutrición tenemos una ligera idea de la composición de la cerveza pero ¿qué efecto tiene en nosotros? Cachafeiro enumera los efectos:

  1. El alcohol desinhibe: “Actúa como un descompresor del sistema nervioso. También disminuye reflejos, juicio y coordinación, incluso en cantidades pequeñas”. 
  2. Trabajo extra para el hígado: “El hígado se encarga de procesar el alcohol. Primero lo transforma en acetaldehído (una molécula tóxica que puede causar resaca) y después en acetato, que ya se elimina. Si la fiesta se repite a menudo, el hígado puede cansarse y quejarse mucho”. 
  3. Efecto diurético: “El alcohol inhibe la hormona antidiurética (ADH) y hace que perdamos más agua por la orina”. 
  4. Calorías líquidas: “Una cerveza aporta unas 150-200 calorías vacías, como una bolsa pequeña de patatas fritas, pero sin llenar el estómago. Si no lo compensamos, la “barriga cervecera” puede empezar a aparecer”. 

Efectos de beber una cerveza cada día

Beber una cerveza al día no parece mucho, pero hay que mirarlo con perspectiva. “Una cerveza diaria suma más de 50 litros al año, y el hígado, que no tiene días de descanso, lo nota”, señala Cachafeiro. 

Esto es lo que pasa por beber una cerveza al día:

  • Estrés hepático: “Aunque una sola cerveza al día no parece grave, el consumo habitual de alcohol puede sobrecargar al hígado a largo plazo”, advierte la farmacéutica. “Es como si todos los días le diera un pequeño golpe; al principio lo soporta, pero con el tiempo pasará factura”. 
  • Más calorías de las que pensamos: “200 calorías diarias son unas 73.000 al año, el equivalente a unas 20 pizzas medianas.. Y eso sin sumar lo que comemos con la cerveza”. 
  • Efecto cardiovascular dudoso: “Aunque algunos estudios sugieren que cantidades moderadas de alcohol pueden beneficiar al corazón, estos efectos son controvertidos y no justifican el consumo regular”, puntualiza Cachafeiro.
  • Riesgo de dependencia. Y es que, “lo que empieza como un hábito inofensivo puede convertirse en dependencia” por lo que su consejo es “no coger el hábito de “una cerveza al día”. 

BIBLIOGRAFÍA:https://cuidateplus.marca.com/alimentacion/nutricion/2025/01/17/ocurre-cuerpo-bebes-cerveza-dias-182707.html

5 BENEFICIOS DE COMER SUSHI QUE SEGURO NO CONOCÍAS

¿Cuáles son los beneficios del sushi?

Si te gusta mucho este plato de la cocina japonesa o si por el contrario no te atrae tanto ni deliras por el pescado, después que conozcas estos 5 beneficios del sushi seguro te provocará comerlo con frecuencia o prepararlo en casa para tu menú de la semana. Además si quieres aprender a prepararlo en casa puedes hacer un divertido curso de sushi donde conocerás las recetas básicas y la mejor manera de disfrutarlo.

1. Es bajo en calorías y muy nutritivo

El sushi es una comida hipocalórica, así que puede ser tu aliada para adelgazar o mantenerte en tu peso saludable. Es una manera de obtener los tres principales nutrientes que necesitan tu cerebro y tu cuerpo para funcionar con energía:

  • Proteínas de gran valor biológico
  • Hidratos de carbono que tu metabolismo procesa lentamente
  • Grasas omega 3 y otras muy beneficiosas para tu organismo

Además, es rico en vitaminas, betacarotenos y minerales esenciales como el yodo, presentes en el alga nori. Claro, no hablamos de los que llevan tempura, o quesos cremas.

2. No es complicado hacerlo en casa

Si te gusta la cocina y llevarte al trabajo tu comida saludable, este plato es relativamente sencillo de hacer en casa, si conoces las técnicas claves de cocción del arroz y la manera de preparar los enrollados.

Lo mejor es tomar un curso de cocina japonesa y aprender a hacer sushi. Así te ahorrarás perder ingredientes o que los rollos te queden poco vistosos o se rompan.

Después de una clase, verás lo sencillo que es prepararlo cada vez que se te antoje. Las herramientas que requieres son baratas, así que no te preocupéis por los euros que gastaréis al principio.

3. Protege tu corazón y reduce el colesterol

Como su base es el pescado (atún, salmón, caballa) te aporta ácidos grasos sin grasas trans, lo que ayuda a tu sistema cardiovascular y reduce los niveles de colesterol.

Tu estómago, intestinos y sistema inmune también se ven beneficiados.

El alga nori es rica en vitaminas A, B1, B2, B6 y C, mientras que el pescado crudo y el arroz con vinagre que caracteriza al sushi hace que tu digestión sea más fácil.

4. Tiene propiedades antibacterianas

El vinagre de arroz, el jengibre y el wasabi son claves al hacer sushi. Seguro no sabías que estos tres ingredientes tienen cualidades antisépticas y antibacterianas.

Si queréis ser más fuerte y sufrir menos de resfriados y catarros, entonces come sushi. Mejora tu sistema inmune, te energiza, repone tejidos de los músculos y regenera tu piel, uñas y cabello.

El wasabi es particularmente especial. Este condimento japonés es antimicrobiano, anticancerígeno y antiinflamatorio. Alivia la artritis y previene infecciones como la caries.

5. Gusta a carnívoros y vegetarianos

Existen tantas formas de hacer sushi y hay tantos ingredientes para prepararlos que el único límite es tu imaginación. Si eres vegetariano puedes comerlos solo con verduras. Si no te gusta el pescado crudo, los hay de carne y hasta fiambre.

El sushi es tan versátil que va bien con casi todo, además de ser un plato lleno de frescura, sabores, texturas, olores y colores diversos.

Y no olvidéis lo divertido que es hacerlos o comerlos más seguido, porque empiezas automáticamente a aprender una nueva lengua y su cultura. Sin duda,  es una experiencia diferente cada vez que los coméis.

https://cocinartetoledo.es/beneficios-del-sushi

Documentales y películas sobre alimentación vegetal

Eating You Alive

EEUU, 2018
Director: Paul David Kennamer Jr

Un examen detallado de la relación entre la dieta y la salud. Eating You Alive presenta un caso convincente de cómo nuestros hábitos alimenticios pueden ser tanto la causa como la solución a enfermedades crónicas graves como la obesidad y las enfermedades cardíacas. El documental aborda la industria alimentaria, las grandes farmacéuticas y los médicos de Estados Unidos para mostrar cómo solo tratan los síntomas en lugar de curar enfermedades crónicas. Eating You Alive es un intento de reunir investigaciones de calidad sobre lo que comemos y su impacto en la vida humana.

Food Matters

EEUU, 2008
Director: James Colquhoun, Carlo Ledesma

El documental Food Matters hace una panorámica sobre el estado de la salud de la población para responder a por qué, como sociedad, estamos más enfermos que nunca. El documental apuesta por una dieta selectiva para tratar un grupo de problemas de salud como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la depresión, ya que considera que la industria médica y farmacéutica se preocupa más en tratar los síntomas que en llegar a la causa de los problemas.

The Game Changers

EEUU, 2018
Director: Louie Psihoyos

The Game Changers es un documental revolucionario sobre carne, proteína y fuerza física. El documental sigue al ex entrenador de Ultimate Fighter y Elite Special Forces James Wilks, y busca desafiar el mito de la proteína y responder a la pregunta más frecuente de quienes siguen una dieta basada en plantas: “Entonces, ¿de dónde sacas la proteína?” The Game Changersmuestra deportistas de élite que siguen alimentación vegetal, incluidos atletas olímpicos, jugadores de la NFL, boxeadores, levantadores de pesas y culturistas. La película también presenta a apasionados defensores de la dieta vegetal como Arnold Schwarzenegger y Lewis Hamilton, y aunque ha recibido muchas críticas sobre su rigurosidad y su validez clínica, es uno de los documentales sobre alimentación vegetal más vistos.

Forks Over Knives

EEUU, 2011
Director: Lee Fulkerson

Forks over Knives establece una vínculo directo entre las enfermedades degenerativas y la alimentación basada en productos de origen animal a través de pruebas, estadísticas y diversos estudios científicos que lo avalan.

El documental ha sido el inicio de un movimiento y ya suma más de cuatro publicaciones, cuenta con una gran comunidad global y tiene un gran impacto en los medios. La idea principal de este movimiento es que la alimentación es también medicina. En el documental se sigue la vida de varias personas de clase media en Estados Unidos con enfermedades crónicas, que buscan reducir su dependencia de fármacos y quieren aprender a comer de manera equilibrada y vegetal.

Cómo planificar el menú semanal de comidas y cenas para niños y prevenir la obesidad infantil

Organizar las comidas y cenas cuando hay niños pequeños en casa puede convertirse en un auténtico desafío. Durante la infancia, etapa crucial para el desarrollo, los niños no suelen tener un paladar muy desarrollado, lo que hace que muchos rechacen frutas y verduras esenciales para una buena nutrición.

Comer de manera equilibrada es fundamental, ya que la obesidad infantil se ha convertido en un problema de salud pública. En julio, el Ministerio de Sanidad presentó datos preocupantes tras analizar a 237.460 niños de 10 comunidades autónomas: el 30% de los menores de entre 2 y 17 años tenía exceso de peso, y 1 de cada 10 sufría obesidad.

El Estudio ALADINO 2023, realizado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) con 12.678 niños de entre 6 y 9 años de 296 colegios, muestra que más de un tercio de los escolares (36,1%) tienen exceso de peso: 20,2% presentan sobrepeso y 15,9% obesidad.

“Son cifras preocupantes”, afirma la pediatra Elena Labarga, del centro de salud Numancia de Vallecas. “La obesidad infantil tiene consecuencias a largo plazo, como mayor riesgo de hipertensión, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y problemas respiratorios”.

La doctora destaca que la falta de información y, a veces, de recursos económicos, lleva a muchas familias a optar por productos procesados poco saludables. “Zumos sin fruta, pan de molde, embutidos procesados, cereales y galletas azucaradas son habituales en muchas fiambreras. Lo ideal sería pan de barra, fruta y agua; todo lo demás aporta calorías vacías y favorece el aumento de peso si el niño es poco activo”.

Para Labarga, proporcionar una nutrición adecuada es sencillo: evitar el sedentarismo, limitar pantallas, practicar deporte, pasear en familia, priorizar la dieta mediterránea (rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva) y no picar entre horas. “No es necesario alimentar al niño cada vez que tiene hambre; hay que enseñar a comer con orden, evitando grasas saturadas, azúcares y fritos precocinados”, añade.

Carmen Durang, enfermera y psicóloga pediátrica, señala que aunque la tendencia al sobrepeso ha bajado ligeramente en los últimos años (un 36,1% en 2023 frente a 40,6% en 2019), sigue siendo un problema de salud pública con impacto en la calidad de vida actual y futura de los menores. “No se trata de una cuestión estética, sino de un riesgo real para la salud”.

En Atención Primaria, explican, no solo se evalúa peso y talla: se analizan hábitos alimenticios, rutinas familiares y el consumo excesivo de azúcares y harinas procesadas, que provocan picos de energía rápida y más hambre. A esto se suman grasas y comida rápida, que, aunque encajan con el ritmo de vida moderno, dejan huella en el organismo.

Bibliografía https://elpais.com/mamas-papas/familia/2025-10-03/la-importancia-de-aprender-que-y-como-comer-para-combatir-el-sobrepeso-en-ninos-y-adolescentes.html

Conocimientos sobre las verduras de hoja verde

Las verduras de hoja verde como la col rizada (también conocida como kale), las espinacas y la lechuga romana son consideradas «tesoros» de la nutrición por la gran cantidad de vitaminas y minerales esenciales que brindan. Sin embargo, detrás de su apariencia se esconden riesgos potenciales que pueden llevar a enfermedades alimentaria

Cuando se trata de nutrición, las verduras de hoja verde son de las más recomendadas por los expertos. Un solo plato de col rizada puede proporcionar una cantidad significativa de vitamina Avitamina C y vitamina K, necesarias para el funcionamiento del cuerpo.

El kale también se destaca como un gran desintoxicante natural. Foto: Unsplash.

Aunque es importante variar la dieta, elegir verduras de hoja verde más oscuras, como la col rizada o las espinacas. Según la Academia de Nutrición y Dietética, optar por este tipo de verduras es una opción válida para obtener los diversos beneficios que ofrecen.

Los riesgos que implica la contaminación de verduras

A pesar de sus beneficios, las verduras de hoja verde también tienen una desventaja, y es que son propensas a la contaminación, lo que puede llevar a enfermedades alimentarias. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., entre 2014 y 2020, se registraron más de 2.000 enfermedades y 18 muertes relacionadas con estas verduras.

La lechuga representó casi el 40% de estos incidentes, seguida de cerca por las espinacas con un 26%. Sobre esto, la microbióloga Michele Jay-Russell explicó que la forma en que crecen estas verduras, en particular la lechuga romana y las espinacas, puede facilitar que las bacterias se adhieran a las hojas.

Verduras verdes con hojas, salud
Verduras verdes con hojas, salud

Averiguar con exactitud de dónde proceden las bacterias que contaminan no es fácil. Foto: Unsplash.

Identificar la fuente exacta de la contaminación en estas verduras es complicado, ya que puede deberse a diversos factores, desde aves que defecan en los campos hasta inundaciones que arrastran agua sucia. La falta de un paso importante como la cocción, que eliminaría virus y bacterias, también contribuye a los riesgos.

Cómo evitar enfermedades transmitidas por los alimentos

Para evitar enfermedades, se recomienda descartar cualquier verdura retirada del mercado por contaminación. En cuanto a las verduras prelavadas en envases de plástico, aunque ofrecen comodidad, no son una garantía de seguridad. Además, lavarlas nuevamente en casa puede no ser necesario, ya que cualquier cocina promedio puede albergar gérmenes.

Para aquellos que decidan comprar verduras frescas, lo más importante es enjuágalas con agua siguiendo las recomendaciones de los Centros de Control. Entre ellas, se desaconseja el uso de lejía vinagre, porque el agua es suficiente para mantener la seguridad alimentaria.

Fuente: https://www.canal26.com/bienestar-y-salud/2023/10/26/las-verduras-de-hoja-verde-sus-beneficios-y-los-posibles-riesgos-de-contraer-enfermedades-alimentarias/