¿Por qué ciertos olores nos hacen saborear la comida? La respuesta está en esta zona de nuestro cerebro

Hueles un bizcocho recién horneado, un plátano maduro, un guiso de carne o un café recién hecho y, de repente, tu boca empieza a “saborear” la comida incluso antes de haberla probadoTodos hemos experimentado esa sensación alguna vez. Ahora un nuevo estudio ha dado con la clave científica que explica cómo se desarrolla exactamente esta superposición sensorial. 

Los investigadores recuerdan que el sabor no solo lo percibimos a través de la boca. Cuando comemos, nuestro cerebro recibe información de dos fuentes principales: los receptores del gusto en la lengua, que detectan si algo es dulce o salado, y los receptores del olfato, ubicados en la parte posterior de la nariz y que detectan los aromas que suben desde la boca mientras masticamos. 

Pero ¿cómo y dónde se mezclan estas dos señales en los humanos? El nuevo estudio, publicado en la revista Nature Communications, señala que una región del cerebro, llamada ínsula anterior ventral, es la encargada de combinar las señales de gusto y olor para crear lo que sentimos como sabor. 

La metodología del estudio

Para la investigación, el equipo de científicos realizó un experimento con 25 voluntarios. A cada participante se le administraron unas gotas diseñadas para activar solo el gusto o el olfato, mientras su actividad cerebral era monitoreada mediante una resonancia magnética. Antes del experimento, los voluntarios habían aprendido a asociar ciertos aromas y sabores con sabores específicos, como dulce o salado.

Los investigadores utilizaron técnicas de aprendizaje automático para analizar las imágenes cerebrales. Entrenaron algoritmos que podían diferenciar las respuestas del cerebro ante sabores dulces y salados, y luego probaron si estos algoritmos eran también capaces de reconocer qué aromas estaban percibiendo los participantes solo a partir de la actividad cerebral. La mejor predicción se logró usando las señales de la ínsula anterior ventral, confirmando que esta área es la que procesa tanto el gusto como el olor.

Los resultados de la investigación explican por qué a veces un alimento nos parece delicioso y otras veces nos resulta desagradable. La ínsula no solo integra la información del sabor y el aroma de un alimento, sino que también se conecta con otras áreas cerebrales que regulan el hambre, las emociones y la percepción de nuestro propio cuerpo.

Hasta hace poco, se pensaba que el gusto y el olfato eran señales que se procesaban por separado y se combinaban más tarde en el cebrero. Sin embargo, la investigación señala que esta integración ocurre desde el principio en la ínsula. Los investigadores señalan que sus hallazgos se pueden seguir estudiando para entender mejor cómo funcionan los hábitos alimenticios e incluso los antojos.

Bibliografía: Cuesta, L. (15 de octubre de 2025). ¿Por qué ciertos olores nos hacen saborear la comida? La respuesta está en esta zona de nuestro cerebro. elDiario.es. https://www.eldiario.es/spin/olores-saborear-comida-respuesta-zona-cerebro-pm_1_12682622.html

La microbiota intestinal podría ayudar a detectar precozmente el riesgo de Alzheimer

Investigadores de la Universidad Francisco de Vitoria, junto con la Universidad Complutense y la Universidad Europea de Madrid, han descubierto que las personas que tienen el gen APOE4, que aumenta el riesgo de Alzheimer, tienen diferencias en las bacterias de su intestino.

El estudio, realizado con 77 adultos jóvenes y sanos, mostró que estos portadores tienen menos bacterias importantes para la energía y la grasa corporal, y que sus bacterias producen más antioxidantes pero degradan un azúcar que protege el cerebro. Esto podría afectar la salud cerebral con el tiempo.

Los científicos creen que estos cambios en la microbiota podrían usarse algún día para detectar el riesgo de Alzheimer de forma temprana y ayudar a prevenirlo con alimentación o probióticos. Aunque los resultados son prometedores, hacen falta más estudios para confirmarlo. Mantener un intestino sano desde joven podría proteger el cerebro a largo plazo.

Fuente: https://www.ufv.es/la-microbiota-intestinal-podria-ayudar-a-detectar-precozmente-el-riesgo-de-alzheimer-noticias-actualidad/

La alimentación saludable está relacionada con una mejor salud del cerebro

A medida que la población envejece, cada vez más adultos están desarrollando problemas con el pensamiento y la memoria, lo que se denomina deterioro cognitivo leve. Los científicos han estado buscando formas de prevenir o retrasar este tipo de deterioro mental y otros trastornos más graves, como la demencia o el Alzheimer, los cuales afectan la capacidad de una persona para almacenar, retener y recuperar información.

Algunos estudios han encontrado vínculos entre una alimentación saludable y el mejoramiento del pensamiento y la memoria. Un patrón de alimentación llamado “dieta MIND” se ha mostrado como la posible solución a estos trastornos. Incluye verduras de hojas verdes y otras verduras. Da preferencia a las bayas (como fresas y moras) en lugar de otras frutas. También fomenta el consumo de cereales integrales, legumbres, frutos secos y al menos una porción semanal de pescado. Limita la carne roja, los dulces, el queso, la comida rápida y los alimentos fritos.

Para estudiar los efectos de la dieta MIND, los científicos analizaron los datos de alrededor de 14,000 personas alrededor de los Estados Unidos. Su edad promedio era de 64 años al inicio. Aproximadamente el 57% eran mujeres, el 70% blancos y el 30% de raza negra. Se evaluaron sus patrones alimentarios. Su salud cognitiva se midió al principio y al final del estudio, unos 10 años después.

En general, las personas que comían alimentos más similares a los de la dieta MIND tenían menos probabilidades de tener problemas con el pensamiento y la memoria. También presentaron tasas de crecimiento más lento de deterioro cognitivo. Las personas que más seguían la dieta MIND tenían un 4% menos de riesgo de desarrollar problemas cognitivos en comparación a las que seguían una alimentación muy diferente.

“Con la cantidad de personas con demencia aumentando con el envejecimiento de la población, es fundamental encontrar cambios que podamos hacer para retrasar o retardar el desarrollo de problemas cognitivos”, afirma el doctor Russell Sawyer de la Universidad de Cincinnati, que dirigió el estudio.

https://salud.nih.gov/recursos-de-salud/nih-noticias-de-salud/la-alimentacion-saludable-esta-relacionada-con-una-mejor