A pesar de ser uno de los clásicos, no existe una receta única para elaborar la tortilla de patatas perfecta, pues todo el mundo la hace a su estilo. Eso no significa que nuestra forma de cocinarla y hasta de consumirla sea la mejor, pues la ciencia a veces debe darnos toques de atención para mejorar nuestros hábitos.
¿Cuál es la mejor forma de comer la tortilla de patatas?
Para dar respuesta a esta pregunta no valen opiniones personales, necesitamos hechos objetivos. Basándonos en lo que dice la ciencia, la respuesta es muy clara: caliente. ¿Por qué es así? Todo tiene que ver con la composición de la patata. Sabemos que es una hortaliza cargada de almidón, un hidrato de carbono que nos llena de energía.
Aunque la tortilla está buena y es apetecible en cualquier momento, el almidón de la patata no tiene el mismo efecto cuando la temperatura cambia. En una tortilla caliente, los expertos cuentan que se altera la estructura molecular del componente y la amilosa -una molécula linear del almidón- se gelatiniza.Cuando la consumimos en frío, el almidón pierde hidratación y se compacta en lugar de gelatinizarse. Por ese motivo, comerla a esta temperatura puede provocarnos una digestión mucho más larga y pesada. Así que ya sabes, esta discusión ya tiene respuesta.

