La leche de avena, beneficios y desventajas

La leche de avena se ha consolidado como una de las alternativas vegetales más populares frente a la leche de origen animal. La leche de avena es una bebida con un alto contenido en hidratos de carbono y fibra, pero bajo en grasas. Además, dispone de un buen número de vitaminas y antioxidantes heredadas del propio cereal que la han llevado a ser uno de los fijos en la nutrición vegana. 

Cómo se hace la leche de avena

La leche de avena proviene del cereal de avena, conocido por su aporte nutricional en forma de fibra soluble, aminoácidos, minerales, vitaminas, ácidos grasos y fitonutrientes como las avenatramidas, fitoesteroles y polifenoles. 

Para producirla, los copos de avena o harina de avena se mezclan con agua, lo que ayuda a reducir antinutrientes que podrían interferir con la absorción de proteínas y otros nutrientes. A nivel industrial, esta mezcla se somete a un proceso de hidrólisis que descompone el almidón y evita la gelificación durante el calentamiento, garantizando un líquido estable y duradero. 

En la versión casera, la leche de avena tiende a espesarse al calentarse y debe conservarse en refrigeración por no más de cuatro días. La diferencia principal con la versión industrial es la inclusión de ingredientes adicionales como aceites vegetales, estabilizantes, edulcorantes y vitaminas añadidas. 

La leche de avena ofrece múltiples beneficios nutricionales y propiedades que contribuyen a una alimentación equilibrada, especialmente en el control del colesterol: 

  • Es ligera y refrescante y se puede consumir tanto fría como caliente o combinándola con infusiones. 
  • Su digestión, sobre todo para las personas que padecen de intolerancia a la lactosa, es más sencilla. 
  • Aporta diferentes tipos de vitaminas según haya sido enriquecida, además de minerales como el hierro, el fósforo y el magnesio. 
  • Está demostrado su efecto reduciendo el colesterol y los triglicéridos gracias a su aporte en betaglucano. 
  • El mismo betaglucano ayuda a regular la cantidad de glucosa en sangre. 
  • No contienen gluten, por lo que es una buena alternativa para personas celiacas. 

La leche de avena también tiene su contrapartida y no está exenta de controversia en cuanto a cómo de beneficiosa resulta para nuestra salud y la de los más pequeños. Además, al tratarse de un producto industrial, siempre tenemos que estar atentos a su composición. 

Entre sus contraindicaciones tenemos: 

  • Su alto contenido en almidón puede aumentar los niveles de glucosa en la versión casera al cocerse. 
  • Las versiones comerciales pueden contener azúcares añadidos, conservantes y estabilizantes. 
  • A pesar de no tener gluten, es importante verificar certificación anticontaminación cruzada. 
  • Su aporte proteico y de calcio es inferior al de la leche de vaca, por lo que no es un sustituto completo. 

Más información: https://mundolacteo.es/alternativas-vegetales/leche-de-avena-beneficios-y-desventajas