Etiquetas inteligentes: detectan si un alimento está deteriorado

Grados de color y frescura

De consistencia gelatinosa, las etiquetas contienen lo que los expertos denominan «nanorods», objetos a escala nanométrica que varían de color (rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta) en función del estado en el que se encuentre el alimento. Esta etiqueta de colores indica la calidad de un alimento de manera indirecta y no destructiva.

La etiqueta de colores indica la calidad de un alimento de manera indirecta y no destructiva

Del tamaño de un grano de maíz, la configuración de colores identifica el rojo (anaranjado o rojizo) con fresco. El tono puede ir cambiando a naranja, amarillo y verde, lo que indica que el alimento está ya deteriorado. Si la etiqueta indica que el producto debe mantenerse fresco durante 14 días pero el color es naranja, significa que el alimento no se conservará en buen estado durante todo el periodo, sino que este quizás se reducirá a la mitad.

El indicador colorimétrico permite conocer al instante el grado de deterioro del producto. La etiqueta también dejaría saber si el alimento se ha expuesto, en algún momento del proceso, a temperaturas más altas y, por tanto, podrían haberse deteriorado más pronto de lo que cabría esperar.

Presentada en la 247ª Reunión Nacional de la Sociedad Americana de Química (ACS), la técnica se ha patentado en China y los primeros resultados se han publicado en la revista ACS Nano. Los expertos han desarrollado y probado las etiquetas utilizando E. coli en la leche como modelo de referencia y tras sincronizar varias temperaturas con los procesos de crecimiento de patógenos. Los reactivos que se han usado en la etiqueta no son tóxicos, y algunos de ellos son la vitamina C, ácido acético y ácido láctico. Los expertos confían en seguir desarrollando la etiqueta y crear un protocolo estandarizado para la industria alimentaria.

Envases activos e inteligentes

Si las etiquetas pueden avisar cuándo un alimento empieza a estropearse, el sector de los envases alimentarios también progresa para garantizar la calidad y vida útil de los alimentos. Los envases van más allá de ser un simple contenedor de alimentos que espera a que se consuman sus productos. Estos envases que «hablan» ejercen cada vez nuevas y numerosas tareas, como alargar la vida útil de los alimentos frescos o alertar de si un alimento ha caducado. Es importante el avance de los envases activos y los envases inteligentes.

Envases activos. Ejercen una doble función: por un lado, aportan compuestos que protegen el alimento y, por otro lado, absorben los que pueden dañarlo. Por tanto, interaccionan con su contenido para ampliar el tiempo de conservación o mejorar el estado. En su elaboración suelen emplearse materiales activos como nanopartículas o antioxidantes y antimicrobianos naturales.

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