Ramen instantáneo: Su origen

La sopa instantánea, venerada y criticada por generaciones, no nació como un capricho de universitarios hambrientos, sino como una respuesta directa a una necesidad urgente, la cual era alimentar a una población que sufría escasez tras la guerra.

El responsable fue Momofuku Ando, un innovador nipón (nacido en Taiwán bajo dominio japonés) que, en 1958, creó los primeros fideos instantáneos bajo la marca Nissin. Los llamó Chikin Ramen.

La idea surgió después de ver largas filas de personas buscando comida caliente en Osaka. Muchas no podían permitirse esperar. Entonces, Ando decidió desarrollar un producto barato, nutritivo, fácil de preparar (con solo agua caliente) y que pudiera almacenarse durante mucho tiempo.

Para lograrlo, trabajó en un cobertizo detrás de su casa. Inspirado tras observar a su esposa freír tempura, dedujo que la técnica de fritura podía eliminar la humedad de los fideos sin cocinarlos por completo: así nacieron los fideos instantáneos (se cocinaban de antemano), que se rehidrataban con agua caliente en cuestión de minutos.

Con el tiempo, Nissin perfeccionó el producto. En 1971 lanzó los primeros Cup Noodles: eran fideos instantáneos presentados en un recipiente de cartón listo para usar siendo práctico, portátil y económico. Con ello, lo que empezó como solución de emergencia, se transformó en icono global de comida rápida.

Pese a su fama de salvavidas económico, la sopa instantánea también tiene un lado oscuro… Su valor nutricional es bajo, y suelen contener mucho sodio (sal) y aditivos como glutamato monosódico; por eso varios organismos advierten sobre su consumo frecuente.

En definitiva, la sopa instantánea nació del hambre, la necesidad y la creatividad. Con los años, su simplicidad y conveniencia la convirtieron en un fenómeno global, pero su éxito viene acompañado de críticas desde el punto de vista de la salud.


Cocina internacional

Europa

Empecemos por lo más cercano. Nuestro país está dominado por el clima mediterráneo, ideal para el cultivo de ciertos alimentos muy saludables. En España, igual que en Italia, Grecia y Francia, es habitual el uso de aceite de oliva, ajo, tomate, pimientas y hierbas como el romero, el tomillo, la albahaca o el orégano. A medida que viajamos hacia el norte la gastronomía toma otros colores: la mostaza francesa, los pescados ahumados del báltico, los riquísimos platos de cuchara de los países del este… ¡Siempre hay algo que aprender de nuestros vecinos!

África

El gran continente africano, tan desconocido por la mayoría, tiene una gastronomía que se caracteriza por su intenso sabor, aroma y fuerza. En el norte de África las distintas influencias de civilizaciones han dado lugar a una gran riqueza y diversidad de alimentos y tradiciones culinarias. De ellos nos gusta tomar de vez en cuando sus condimentos, sus platos de cordero, su carne condimentada con menta y, por supuesto, su plato más representativo: el cuscus. Por debajo del Sáhara también hay secretos para descubrir. Vale la pena probar alguna vez los platos senegaleses o etíopes. Recomendadísimo conocer esa cocina sencilla en su preparación y a la vez tan exótica en sus sabores. Abundantes especias, legumbres, raíces, gran variedad de carnes y zumos de todo tipo de planta. Hacia el sur del continente encontramos una cocina con influencias de todo el mundo. Sudáfrica ha sido un país con mucho tráfico de navegantes camino de las Indias y eso se aprecia en su cocina.

América

De América del norte nos quedamos con las múltiples formas de preparar la carne. Herencia de las tradiciones ganaderas, y con la sabrosa y colorida cocina Tex-Mex. En América central la fusión de cocinas indígenas, africana y española ha dado lugar a una cultura gastronómica llena de riqueza. Su cocina nos invita a profundizar en el uso de ingredientes como el maíz, el boniato, la yuca, los frijoles, cacahuetes, aguacates, guayabas, piña, habichuela, chirimoya, guanábana, cacao o el ají. En cuanto al sur la variedad es de nuevo extensa: nos quedamos con el cebiche peruano y la sabrosas carnes rioplatenses y su condimento, el chimichurri.

Oceanía

Aunque la gastronomía de Oceanía se describa como una mezcla de la Europea y la Asiática, este lejano continente tiene muchos secretos escondidos en sus islas. Sin ir más lejos, Haway es uno de los destinos preferidos de los turistas gastronómicos. La variedad y la calidad de sus platos asegura una vacaciones gastronónicamente enriquecedoras. También en la polinesia francesa encontramos exóticos platos de pescado marinado combinado con jugosas frutas. Y una interesante mezcla de culturas en Nueva Zelanda.

Más información en: https://www.naturarla.es/alimentacion/lo-mejor-de-cada-continente-en-tu-cocina/

Un nuevo festival dedicado a la gastronomía y cultura de China se celebra en Barcelona este sábado y domingo, 11 y 12 de octubre (y la entrada es gratis)

Habrá más de 30 puestos y un extenso programa con espectáculos tradicionales, exhibiciones culinarias en directo y mucho más

Los establecimientos de comida asiática representan una gran parte de la oferta gastronómica de Barcelona, y ahora la ciudad acogerá un festival dedicado a una de las cocinas más populares del continente: la china.

El Port Fórum de Barcelona será el escenario de la primera edición del Festival Gastronómico de China, que fusionará tradición, gastronomía y cultura durante este fin de semana, los días 11 y 12 de octubre.

Bajo el lema “la gastronomía como vínculo, la cultura como puente y la cooperación como fundamento”, el festival contará con más de 20 puestos de comida china y más de 10 dedicados a la cultura y la artesanía del país.

Además, el festival ha anunciado un programa que incluye espectáculos tradicionales, exhibiciones culinarias de fideos hechos a mano, demostraciones de bienestar, shows de danza contemporánea y un espacio dedicado al hanfu, una de las vestimentas tradicionales de China.

Si quieres asistir, el festival abrirá sus puertas el sábado 11 de octubre de 11 h a 20 h, y el domingo 12 se podrá acceder de 11 h a 17 h. La entrada es gratuita y el acceso está abierto a todo el mundo, desde los más pequeños hasta los mayores.

La programación completa

Según la organización, el sábado 11 de octubre el festival comenzará a las 10 h con una ceremonia de apertura a puerta cerrada, que dará paso al programa oficial a las 11 h, cuando abrirán los puestos gastronómicos. Además, entre las 12 h y las 17:30 h del mismo día se celebrarán diversos espectáculos.

Al día siguiente, el espacio abrirá al público a la misma hora y los espectáculos comenzarán a las 12 h y terminarán a las 15:30 h. Una vez finalicen, el festival continuará hasta las 17 h, cuando se despedirá del público hasta la próxima edición.

Bibliografía: Jordà Sánchez, L. (2025, 7 de octubre). Un nuevo festival dedicado a la gastronomía y cultura de China se celebra en Barcelona este sábado y domingo, 11 y 12 de octubre (y la entrada es gratis). Time Out Barcelona. https://www.timeout.es/barcelona/es/noticias/un-nuevo-festival-dedicado-a-la-gastronomia-y-cultura-de-china-se-celebra-en-barcelona-este-sabado-y-domingo-11-y-12-de-octubre-y-la-entrada-es-gratis-100725

‘Hunger’, la película que triunfa en Netflix a base de alta cocina, noodles y lucha de clases

Dirigida por Sitisiri Mongkolsiri, se estrenó el pasado mes de abril y en pocas semanas se ha convertido en una de las más vistas en la plataforma de streaming

 Le traen la cuenta y comprueba que el restaurante la está insultando en el ticket: «Indignante»

En un caldo con ideas de El Menú sobre cocineros tóxicos y esnobismo de alta cocina servimos una generosa porción de street food al estilo de The Bear. Sazonamos generosamente con estrés recién exprimido de Hierve, emplatamos y ya tenemos Hunger.

Reducir una película a la suma de tramas o ideas vistas en otras es muy simplista y seguramente una falta de respeto para los creadores. Pero esta improvisada receta a partir de recientes éxitos del cine gastronómico puede ayudar a entender de qué va Hambre. Y también el inesperado éxito de esta película tailandesa en Netflix.

Dirigida por Sitisiri Mongkolsiri, se estrenó el pasado mes de abril y en pocas semanas se ha convertido en una de las más vistas en la plataforma de streaming. A poco que uno haya visto otras sobre el tema o algunos de los documentales para foodies que abundan en Netflix, es muy posible que aparezca bien arriba en las sugerencias personalizadas.

¿Pero de qué va Hunger? Sin spoilers que arruinen una trama que, por otro parte, resulta bastante predecible, Aoy, una joven con un puesto de cocina callejera, acaba trabajando en Hunger, el restaurante más aclamado del país y dirigido por Paul. Para sorpresa de nadie, él chef en cuestión es un auténtico cretino que representa de una forma un tanto extrema esa toxicidad laboral en hostelería de la que tanto se ha hablado.

Todos los estereotipos de la alta cocina sobre el lujo, los clientes encaprichados con el chef de moda, o los ingredientes prohibitivos se suceden uno tras otro. Al otro lado, la cocina de la calle, la familia, las personas… Un chef despiadado y traumatizado en la infancia al que sólo ella, nuestra particular heroína, se atreve a poner en su sitio. De primero de drama gastronómico.

Pese a que la película se llega a hacer bastante larga -le sobran al menos 45 minutos, si Mongkolsiri nos permite el apunte- hay que reconocerle que la parte social ocupa un lugar destacado en la trama y le da cierto interés al asunto. Porque más allá de dar hambre y contar una historia que ya hemos visto muchas veces, Hunger no esquiva las cuestiones morales, económicas y políticas. Son casi lo más interesante, pese a ser presentadas a veces de forma un tanto burda.

Vaya, que si la pretensión era hacer una película a lo Ken Loach pero entre fogones, ha salido regular. Pero si la idea era más sencilla y se trataba de reírse un poco de los ricos -añadir un poco de El triángulo de la tristeza a la receta mencionada antes- y de cierta denuncia social -acompañar de un par de cucharadas de Parásitos– al final ha quedado un plato resultón.

Pero poco más. Porque el resultado recuerda a esos platos con demasiadas elaboraciones e ínfulas, pero en los que, al meter la cuchara, nada parece ligar del todo bien. Se entiende la idea, se ven las buenas intenciones e incluso la técnica es más que correcta. Pero seguramente al salir por la puerta del restaurante ya nos habremos olvidado de él. O nos estaremos preguntando donde nos habían servido algo parecido antes.

Pese a todo ello, se agradecen un par de bofetadas de lucha de clases en un momento el que todavía parece incomodar a muchos que se recuerde que la cocina y el hambre también son política. Alta cocina frente a humildes puestos callejeros. Ricos contra pobres. Caviar o noodles.

Pero volvamos a lo meramente culinario. ¿Las películas sobre gastronomía tienen que dar hambre? Ocurre con The Bear, por ejemplo. Pero en Hierve (Boiling Point) o The Menu no se contempla esta opción. La cocina es protagonista, pero lo que sale de ella o da igual o casi pretende ser una sátira del mundillo gastronómico de altos vuelos.

En Hunger el único plato que tiene cierto protagonismo y que apetece comer -los del chef Paul no pintan muy bien- son los fideos que prepara la protagonista en su humilde puesto de comida callejera. La misma cocinera que quema kilos de kobe hasta conseguir hacerlo perfecto, luego es la diosa del wok cuando se trata de hacer unos noodles.

Pero volvamos a lo meramente culinario. ¿Las películas sobre gastronomía tienen que dar hambre? Ocurre con The Bear, por ejemplo. Pero en Hierve (Boiling Point) o The Menu no se contempla esta opción. La cocina es protagonista, pero lo que sale de ella o da igual o casi pretende ser una sátira del mundillo gastronómico de altos vuelos.

En Hunger el único plato que tiene cierto protagonismo y que apetece comer -los del chef Paul no pintan muy bien- son los fideos que prepara la protagonista en su humilde puesto de comida callejera. La misma cocinera que quema kilos de kobe hasta conseguir hacerlo perfecto, luego es la diosa del wok cuando se trata de hacer unos noodles.

¿Veremos en España también estos noodles versionados por Dani García como ya ocurrió con el bocadillo de The Bear? Seguramente no, pero ahí queda la idea por si se anima.

Bibliografía: Moran, I. (11 de Septiembre, 2023). ‘Hunger’, la película que triunfa en Netflix a base de alta cocina, noodles y lucha de clases. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/comer/tendencias/20230511/8956755/hunger-pelicula-triunfa-netflix-base-alta-cocina-noodles-lucha-clases.html