Edulcorantes 0%: ¿Mejores que el azúcar o un engaño dulce?

Para perder peso, el cambio más lógico parece ser sustituir el azúcar por sacarina, estevia o aspartamo. Bebidas «Zero» y postres «sin azúcares añadidos» llenan los estantes. Pero si no tienen calorías, ¿por qué sigue habiendo debate sobre si engordan o no?

¿Engañan los edulcorantes a tu cerebro? Cuando comes algo dulce, tu cerebro anticipa una llegada de energía (calorías). Con los edulcorantes, llega el sabor dulce pero no la energía. Algunos estudios sugieren que esto puede mantener la adicción por el dulce y generar más hambre más tarde, ya que el cuerpo sigue buscando esa energía prometida. Además, al tener el umbral de dulzor muy alto, la fruta natural puede empezar a parecerte insípida.

¿Cómo afectan a la flora intestinal? Aquí radica una de las mayores preocupaciones recientes. Investigaciones sugieren que ciertos edulcorantes artificiales pueden alterar la composición de la microbiota intestinal, lo que paradójicamente podría empeorar la resistencia a la insulina y el metabolismo de la glucosa, justo lo que un diabético o alguien a dieta intenta evitar.

Entonces, ¿es mejor volver al azúcar? No necesariamente. El exceso de azúcar es un factor claro de obesidad y enfermedad. Los edulcorantes son una herramienta útil de transición o para consumo ocasional, pero no son agua. El objetivo final debería ser reeducar el paladar para disfrutar del sabor real de los alimentos sin necesidad de endulzarlos tanto, ni con azúcar ni con químicos.

Enlace de referencia: https://www.who.int/es/news/item/15-05-2023-who-advises-not-to-use-non-sugar-sweeteners-for-weight-control-in-newly-released-guideline