«Oro negro»: el alimento desconocido en España que produce colágeno, protege el corazón y tiene propiedades anticancerígenas

Un estudio realizado por la Universidad de Granada asegura que puede eliminar hasta el 50% de las células cancerígenas en cultivos celulares

En los últimos tiempos, la incorporación de alimentos saludables y nutritivos en la dieta diaria se ha vuelto un aspecto crucial para muchas personas. Tradicionalmente, productos de toda la vida como el aceite de oliva, el conocido «oro líquido», han destacado en los hogares por sus beneficios para la salud.

Sin embargo, la búsqueda de nuevos superalimentos más «modernos» ha llevado a la inclusión de ingredientes exóticos que enriquecen aún más las dietas. Es el caso por ejemplo del té de moda que reduce grasas almacenadas: la kombucha.

Del «oro líquido» al «oro negro»

Entre estos alimentos también se encuentra la mashua negra, llamada «oro negro», un tubérculo andino que está ganando popularidad en España debido a sus excepcionales propiedades nutricionales y terapéuticas.

La mashua negra, conocida científicamente como Tropaeolum tuberosum, es originaria de las tierras altas de los Andes, en países como Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia. Este tubérculo ha sido cultivado desde tiempos preincaicos y ha sido valorado durante siglos por sus propiedades medicinales. Su aspecto, con un color oscuro y una forma cónica, le ha valido el apodo de «oro negro». La mashua negra no solo llama la atención por su apariencia, sino también por su rico perfil nutricional.

Este superalimento es una auténtica joya en términos de nutrición. Su alto contenido en antioxidantes, especialmente antocianinas, le confiere propiedades antienvejecimiento al combatir la degeneración celular y fomentar la producción de colágeno. Esta producción resulta esencial para mantener la piel joven y saludable, ya que el colágeno aporta firmeza y elasticidad a la piel. Además, la mashua negra es rica en proteínas, carbohidratos, fibra, vitaminas C y B, y minerales como calcio y hierro, lo que la convierte en un alimento altamente nutritivo.

Otros beneficios de la mashua negra

Los beneficios de la mashua negra no se limitan a la salud de la piel. Estudios recientes, como el realizado por la Universidad de Granada y la investigación publicada por la revista Phytochemistr, han demostrado su capacidad anticancerígena. Según estos, los extractos de mashua negra pueden eliminar hasta el 50% de las células cancerígenas en cultivos celulares, y este efecto se potencia cuando se combina con otros superalimentos como la moringa y la chirimoya.

También tiene un impacto positivo en la salud cardiovascular. Su alto contenido en compuestos fenólicos, taninos y fitosteroles contribuye a la salud del corazón. Además, sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas son útiles para aliviar dolores musculares y mejorar la recuperación física, lo que la convierte en un remedio natural muy efectivo para varios tipos de dolor.

A pesar de su desconocimiento, en la cocina resulta extremadamente versátil. Puede consumirse cruda, ofreciendo un sabor picante similar al rábano, o cocida, donde su sabor se suaviza y desarrolla aromas más complejos. Es una opción ideal para añadir a sopas, guisos, y como acompañamiento de carnes o pescados. Incluso puede transformarse en mermeladas, aportando un toque dulce a las recetas.

https://www.larazon.es/salud/oro-negro-alimento-desconocido-espana-que-produce-colageno-protege-corazon-tiene-propiedades-anticancerigenas_20240628667e71800de31e0001ef9420.html

Razones científicas por las que estar a favor de los alimentos transgénicos

«Las modificaciones genéticas no son algo nuevo, sino que se han hecho a lo largo de toda la historia de la agricultura, solo que se hacían de otra manera y sin tanto conocimiento científico. Los tomates, los plátanos y las zanahorias actuales apenas se parecen a sus versiones originales».

Existe un día internacional contra los alimentos transgénicos, lo que resulta tan absurdo como que exista un día contra la salud, contra el medioambiente o contra el acceso a los alimentos. El posicionamiento opuesto a los transgénicos, liderado por algunas organizaciones supuestamente ecologistas, no está basado en hechos científicos, pero ha infundido una falsa idea de conciencia medioambiental y ha convencido al 25 % de la población española de que su consumo es perjudicial para la salud.

Antes de entrar en materia es importante distinguir dos términos que a menudo se confunden: transgénicos y organismos modificados genéticamente (OMG). Todos los seres vivos contienen ADN en sus células, incluyendo las plantas y sus frutos. Este material genético es como un manual de instrucciones en el que está escrito cómo es cada ser vivo, así que alterarlo podría cambiar algunas de sus cualidades. La disciplina científica que se dedica al estudio de las modificaciones del ADN es la ingeniería genética. Los transgénicos son aquellos organismos cuyo ADN ha sido alterado para introducir genes de otras especies, mientras que los organismos modificados genéticamente (OMG) pueden incluir modificaciones que no necesariamente provienen de otros organismos, sino que son alteraciones del propio material genético de la especie. A menudo, el término «transgénico» se usa como sinónimo de «modificado genéticamente», pero no todos los OMG son transgénicos.

Las modificaciones genéticas no son algo nuevo, sino que se han hecho a lo largo de toda la historia de la agricultura, solo que se hacían de otra manera y sin tanto conocimiento científico. Los tomates, los plátanos y las zanahorias actuales apenas se parecen a sus versiones originales. Hace miles de años los tomates eran pequeñas bayas de un rojo pálido, los plátanos se comían con gran dificultan porque estaban llenos de semillas duras, y las zanahorias eran delgadas y de un color blanquecino. Sin embargo, la agricultura ha ido transformando estos alimentos para mejorar sus características: mayor tamaño, mejor sabor, mejor aspecto, mayor resistencia a plagas o mejor adaptabilidad al clima. Los agricultores han utilizado métodos como la hibridación, que consiste en cruzar diferentes variedades de una misma especie para obtener nuevas variedades con mejores propiedades. También se ha recurrido a la exposición de las plantas a radiación para generar mutaciones en el ADN que dieron lugar a nuevas características. Estas técnicas, aunque efectivas, tienen un alto grado de incertidumbre y, en muchos casos, pueden generar resultados imprevistos o no deseados, ya que no se controla con precisión el cambio genético que acarrean.

Aquí es donde la ingeniería genética marca la diferencia en la agricultura. A través de la modificación directa del ADN de una planta, es posible introducir cambios específicos, sin los riesgos de mutaciones aleatorias de las técnicas antiguas. Los alimentos transgénicos, como el maíz Bt o el arroz dorado, son ejemplos de cómo esta tecnología ha permitido crear cultivos más resistentes, con menores impactos medioambientales y con beneficios claros para la salud.

Uno de los mayores beneficios de la ingeniería genética en la alimentación es el impacto positivo que puede tener en la salud humana. Los avances científicos permiten la creación de alimentos enriquecidos con nutrientes esenciales. El ejemplo más claro de esto es el arroz dorado, un arroz genéticamente modificado para producir betacaroteno, un precursor de la vitamina A. Este arroz fue desarrollado para combatir la ceguera infantil en países en desarrollo, una enfermedad que afecta a millones de niños debido a la falta de vitamina A en su dieta. Aunque el arroz dorado podría haber sido una solución vital, las campañas en contra de los alimentos transgénicos perpetradas por algunas organizaciones —mal llamadas— ecologistas impidieron su implementación, condenando a muchos niños a sufrir consecuencias irreparables. Otros desarrollos como las patatas resistentes a las enfermedades o el tomate enriquecido con licopeno, también se han visto frenados por la oposición irracional a los OMG, a pesar de sus claros beneficios potenciales.

Los beneficios de los transgénicos no se limitan solo a los alimentos. Uno de los ejemplos más conocidos es la producción de insulina. Antes del desarrollo de esta tecnología, la insulina se extraía de los páncreas de animales, lo que conllevaba riesgos y limitaciones. Hoy en día, la insulina recombinante producida por microorganismos genéticamente modificados es una solución segura y eficaz para los pacientes diabéticos de todo el mundo. Otros productos derivados de la ingeniería genética incluyen vacunas, proteínas terapéuticas y, sobre todo, tratamientos para enfermedades raras para las cuales la ingeniería genética suele ser la única opción.

Además de mejorar la salud, la ingeniería genética juega un papel crucial en el cuidado del medioambiente. Al modificar genéticamente las plantas para hacerlas más resistentes a enfermedades, plagas y condiciones climáticas adversas, se reduce la necesidad de pesticidas y fertilizantes. Esto no solo supone un gran ahorro, sino que disminuye la potencial contaminación del suelo y el agua, pero es que además también mejora la biodiversidad al evitar la alteración de los ecosistemas. Los cultivos transgénicos como el maíz Bt, que resiste el ataque de ciertas plagas, son un ejemplo de cómo se puede minimizar el uso de fitosanitarios al mismo tiempo que se protege la flora y fauna autóctonas.

El potencial de la ingeniería genética para adaptar los cultivos a las nuevas condiciones climáticas es vital para luchar contra el calentamiento global. Los cultivos más eficientes —menos suelo y recursos para obtener el mismo alimento— tienen una menor huella hídrica y de carbono. Al mejorar la productividad agrícola, los OMG también pueden contribuir a reducir la escasez de alimentos, logrando que suelos que se han vuelto infértiles a causa de sequías o inundaciones recurrentes puedan recuperar su uso agrícola. Estos cultivos pueden ser la clave para alimentar a una población mundial creciente, aumentando el acceso a una alimentación más segura y sostenible.

A pesar de los prejuicios, hay cultivos transgénicos que afortunadamente han sido aprobados por la Unión Europea, una de las regiones más estrictas en cuanto a la regulación de organismos modificados genéticamente. Ejemplos de alimentos transgénicos aprobados en Europa incluyen el maíz Bt, el maíz MON810 (resistente a insectos) y la soja resistente al herbicida glifosato. Aunque la legislación europea ha sido cautelosa, la investigación y la evidencia científica han demostrado que estos productos no presentan riesgos para la salud humana y que su uso puede ser una herramienta valiosa para que la agricultura sea cada vez más sostenible.

Las principales autoridades científicas, como la Organización Mundial de la Salud y la Academia Nacional de Ciencias, respaldan el uso de transgénicos, señalando que no existen pruebas que indiquen que los alimentos modificados genéticamente sean peligrosos para el consumo humano ni para el medioambiente. En 2016, más de cien premios Nobel pidieron en una carta pública dirigida a Greenpeace el cese de sus campañas contra los alimentos transgénicos. La última frase de la carta es un buen resumen: «¿Cuántos pobres tienen que morir en el mundo antes de que lo consideremos un crimen contra la humanidad?».

La oposición a los transgénicos es una oposición al progreso, al conocimiento y a la vida. Sin embargo, sus promotores disponen de una desproporcionada maquinaria publicitaria que difunde miedos infundados. Cada individuo con miedo se convierte en un nuevo altavoz propagandístico. En este caso, la promoción del miedo y del desconocimiento trae consigo socios, cuotas y hasta subvenciones, así que hay un importante interés económico detrás. A pesar del ruido, la ciencia sigue trabajando para crear un mundo más justo y sostenible en términos sociales, económicos y medioambientales. Por eso es tan importante poner el conocimiento científico al alcance de toda la sociedad, para que lo bueno no se frene por miedos injustificados.

https://www.lasexta.com/el-muro/deborah-garcia/razones-cientificas-que-estar-favor-alimentos-transgenicos_2025040967f62de24d114f00013a5647.html

El papel esencial de los gases del aire para la conservación de alimentos

Madrid, 25 de febrero de 2025 – Feique, Foro Química y Sociedad y el canal educativo Unicoos, impulsado por el profesor, youtuber y divulgador científico David Calle, vuelven a mostrar el potencial transformador de la química con la publicación del trigésimo octavo vídeo de la colección #UniQoos con Química bajo el título »Cómo los gases nos ayudan a conservar los alimentos».

En esta nueva entrega, David Calle y su equipo han viajado hasta Villaverde, en Madrid, para conocer las instalaciones de Air Liquide y poner en valor algo que, aunque no lo vemos, es pura química, indispensable para la vida: cómo los gases del aire ayudan a conservar los alimentos.

Todos los gases que componen el aire, como el Nitrógeno, el Argón y, aproximadamente, el 21% de Oxígeno, no solo consiguen que podamos respirar, además, hay algo que es muy característico de ellos y es su gran capacidad para mantener los alimentos en perfecto estado para que podamos consumirlos sin peligro, evitar la oxidación de los vegetales y muchos otros productos. Son indispensables para que nos podamos sentar a la mesa y consumir alimentos en perfectas condiciones y hasta son los responsables de las burbujas que hay en los refrescos y bebidas que consumimos.

El vídeo muestra cómo en este centro, se separa el aire en sus componentes principales y se preparan para ser utilizados en diferentes ámbitos de nuestra vida diaria.

Este nuevo capítulo de la serie #UniQoos con Química refuerza el compromiso de Feique, Foro Química y Sociedad y Unicoos de acercar la ciencia y la industria química al público general, mostrando aplicaciones prácticas que combinan tecnología, innovación y sostenibilidad.

Cinco platos olvidados que dividen gustos y despiertan pasiones

Existen platos cuya presentación bien cuidada cautiva a la vista, mientras que otros generan un rechazo visceral con solo pensar en ellos debido a su origen, olor, textura o apariencia. Muchos de estos platillos se asocian con la gastronomía popular y épocas de escasez, cuando la comida accesible y local era fundamental para la supervivencia. La casquería es un ejemplo de ello, y el chef Javi Estévez, un especialista en este tipo de platos, opina que «la clave está en preparar casquería de una manera que resulte atractiva para todos».

Algunos de estos platos tienen raíces específicas en regiones de España, mientras que otros, como el lagarto ocelado, común en el norte de Extremadura, han sido protegidos para preservar la especie. A continuación, se presentan cinco platos que suelen ser objeto de amor u odio, sin términos medios:

1. Entresijos y Gallinejas: Uno de los platos más emblemáticos de Madrid, compuesto por tripas de cordero, cabrito o gallina, con preferencia por el cordero lechal debido a su sabor más suave. Los entresijos son una parte más grasa del intestino y se utilizan para freír todo junto sin aceite. Este plato tiene sus raíces en el siglo XIX, cuando el matadero de Legazpi distribuía estos desechos de carne a personas de bajos recursos.2. Ancas de Rana: Conocidas por su sabor delicado, se consumen solo las patas traseras de la rana. La captura de ranas solía ser libre de regulaciones, pero en 2019 se prohibió en España, cuando la especie fue incluida en la lista roja de la UICN. Desde entonces, una pequeña localidad en Zamora, Carbellino, se ha convertido en un referente nacional en la producción de ancas de rana.3. Corazones de Pollo: Un manjar en Ceuta, donde se sirven en raciones, tapas o en bocadillos camperos. Para prepararlos, se necesitan unos 15 corazones de pollo, que suelen ser importados debido a su escasez

4. Crestas de Gallo: Un plato tradicional de Zamora y Cuenca, conocido por su textura gelatinosa que recuerda a los callos o las manitas de cerdo. Se pueden preparar de diversas maneras, como rebozadas, cocidas, en adobo, con tomate o en guisos.5. Cabezas de Cochinillo: En La Tasquería, con estrella Michelin, preparan cabezas de cochinillo que se sirven enteras. La clave está en confitarlas en aceite de girasol durante 12 horas a 90 grados, secarlas durante 24 horas y freírlas en aceite muy caliente. Se sirven para comer con las manos, arrancando la oreja, la carrillera, el morro y, para los más audaces, el cráneo para disfrutar del seso y la lengua. Cada parte tiene una textura única y se acompaña con una ensalada en homenaje al cochinillo de Segovia.

hthttps://www.larazon.es/gastronomia/cinco-platos-olvidados-que-dividen-gustos-despiertan-pasiones_202310136529871a90d39d000116616f.html

La microbiota intestinal podría ayudar a detectar precozmente el riesgo de Alzheimer

Investigadores de la Universidad Francisco de Vitoria, junto con la Universidad Complutense y la Universidad Europea de Madrid, han descubierto que las personas que tienen el gen APOE4, que aumenta el riesgo de Alzheimer, tienen diferencias en las bacterias de su intestino.

El estudio, realizado con 77 adultos jóvenes y sanos, mostró que estos portadores tienen menos bacterias importantes para la energía y la grasa corporal, y que sus bacterias producen más antioxidantes pero degradan un azúcar que protege el cerebro. Esto podría afectar la salud cerebral con el tiempo.

Los científicos creen que estos cambios en la microbiota podrían usarse algún día para detectar el riesgo de Alzheimer de forma temprana y ayudar a prevenirlo con alimentación o probióticos. Aunque los resultados son prometedores, hacen falta más estudios para confirmarlo. Mantener un intestino sano desde joven podría proteger el cerebro a largo plazo.

Fuente: https://www.ufv.es/la-microbiota-intestinal-podria-ayudar-a-detectar-precozmente-el-riesgo-de-alzheimer-noticias-actualidad/

¿Caliente, templada o fría? Así se debe comer la tortilla según la ciencia

A pesar de ser uno de los clásicos, no existe una receta única para elaborar la tortilla de patatas perfecta, pues todo el mundo la hace a su estilo. Eso no significa que nuestra forma de cocinarla y hasta de consumirla sea la mejor, pues la ciencia a veces debe darnos toques de atención para mejorar nuestros hábitos.

¿Cuál es la mejor forma de comer la tortilla de patatas?

Para dar respuesta a esta pregunta no valen opiniones personales, necesitamos hechos objetivos. Basándonos en lo que dice la ciencia, la respuesta es muy clara: caliente. ¿Por qué es así? Todo tiene que ver con la composición de la patata. Sabemos que es una hortaliza cargada de almidón, un hidrato de carbono que nos llena de energía.

Aunque la tortilla está buena y es apetecible en cualquier momento, el almidón de la patata no tiene el mismo efecto cuando la temperatura cambia. En una tortilla caliente, los expertos cuentan que se altera la estructura molecular del componente y la amilosa -una molécula linear del almidón- se gelatiniza.Cuando la consumimos en frío, el almidón pierde hidratación y se compacta en lugar de gelatinizarse. Por ese motivo, comerla a esta temperatura puede provocarnos una digestión mucho más larga y pesada. Así que ya sabes, esta discusión ya tiene respuesta.

https://www.antena3.com/novamas/cocina/caliente-templada-fria-asi-debe-comer-tortilla-segun-ciencia_20230323641c27bb35808d000

El encarecimiento de la compra en 2025

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alerta de que la cesta de la compra en España se ha encarecido un 36 % en los últimos tres años. Solo en septiembre de 2025, los precios subieron un 0,32 %. Las mayores subidas se dieron en:

  • Bebidas: +2,36 %
  • Pescados: +1,58 %
  • Productos cárnicos: +1,42 %

En comparación con el año anterior, la carne y los embutidos han subido un 12,36 %. Dentro de las carnes, la ternera destaca como el alimento que más ha encarecido la compra:

  • Carne picada: +25 %
  • Estofado: +24 %
  • Entrecot: +16 %

Otros aumentos relevantes:

  • Carne de conejo: +11 %
  • Pechuga de pollo: +6 %
  • Frutas y verduras: +4 %
  • Lácteos: +2 %
  • Pescado: +1 %

Algunos productos han bajado de precio:

  • Productos de despensa: −6 %
  • Bebidas: −1 %

La OCU pide que la carne y el pescado sean considerados productos básicos, lo que permitiría aplicarles un IVA reducido del 4 % (actualmente tienen un 10 %).

Más información: https://www.huffingtonpost.es/life/consumo/hay-alimento-viene-encareciendo-comprano.html

Se organiza una misión institucional de España al Reino Unido para impulsar la cooperación científica y regulatoria en el sector agroalimentario

Una delegación institucional de alto nivel de España ha viajado al Reino Unido para participar en una misión de inmersión en la innovación científica y regulatoria en el sector agroalimentario. La iniciativa, organizada por CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria), tiene como objetivo estrechar la cooperación bilateral en un momento clave para la transformación global del sistema alimentario. 


La delegación española ha tenido ocasión de conocer de primera mano las últimas investigaciones en fermentación microbiana, carne cultivada y optimización de proteínas mediante Inteligencia Artificial, así como los modelos de transferencia de conocimiento entre universidad e industria
Con esta misión, España y Reino Unido refuerzan su compromiso compartido con la ciencia, la innovación y la seguridad alimentaria, impulsando un diálogo estratégico que combina excelencia científica, cooperación institucional y visión regulatoria de futuro. Los resultados de este encuentro contribuirán a abrir nuevas oportunidades de colaboración internacional y a consolidar el liderazgo de España en el ámbito de la innovación agroalimentaria, situando al sector en una posición clave para responder a los retos globales de sostenibilidad, salud y competitividad.


https://www.tecnoalimen.com/noticias/20250923/cnta-organiza-una-mision-institucional-espana-al-reino-unido-impulsar-cooperacion-cientifica-regulatoria-en-sector-agroalimentario

El libro de cocina más antiguo de España se conserva en Valencia escrito en valenciano

El recetario gastronómico más antiguo que se conoce en España está escrito en valenciano y se conserva en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia con el nombre “El llibre del Sent Sovi”.

En él se da a conocer una cocina, la de los siglos XIV y XV, en un recetario de cocina mediterránea medieval de autor anónimo que recoge más de 70 recetas de la época. Se trata de uno de los recetarios europeos más antiguos escritos en una lengua distinta del latín.

En el manuscrito se da a conocer una cocina muy sabrosa, en la que se llegaban a utilizar hasta diez especias en una misma receta pero que la mayoría de estos platos no se guisarían hoy o habría que retocarlos porque no seríamos capaces de digerirlos, según afirmaba el comisario e historiador, Juan Vicente García Marsilla durante la presentación el pasado mes de febrero.

Según el mismo comisario, se cocinaban recetas de todo tipo, algunas más sencillas como los buñuelos de queso o una especie de natillas y otros cargados de especias que ahora “nos explotarían en la boca» a pesar de que actualmente estamos más acostumbrados a la comida oriental o marroquí. También se utilizaba más el azúcar que se cultivaba en Valencia, en platos como unas chuletas de cordero.

De aquel entonces se mantienen elementos y guisos de la comida mediterránea como los sofritos, los asados, la forma de hacer las sopas o el aceite de oliva. En la Edad Media, por ejemplo, el pescado se cocinaba con aceite de oliva y la carne con grasa animal, salvo los judíos, que no podían mezclar la carne con la grasa y a los que luego la Inquisición los perseguirá por el olor de sus cocinas, indicaba el estudioso

En cualquier caso se trata de una compilación destinada a la nobleza y las clases pudientes, con platos sofisticados y elaborados que no formaban parte de la alimentación popular. Platos muy alejados en muchos casos de los gustos culinarios actuales, pero también otros que continúan vigentes. Un auténtico tesoro de la gastronomía medieval valenciana que traslada al visitante a un mundo olvidado de olores y sabores

https://www.larazon.es/comunidad-valenciana/libro-cocina-mas-antiguo-espana-conserva-valencia-escrito-valenciano_20250511681ff04b57a5aa2cde1fe4ab.html

La apasionante historia detrás de las facturas o bollerías argentinas

En Argentina, hay algo que está a la misma altura del fútbol y del asado, y no es otra cosa que la tradición de juntarse a desayunar los domingos con facturas recién horneadas. Estas deliciosas porciones de masa esponjosa y colorida son parte fundamental de la cultura gastronómica del país. Acompañados de un rico mate  o de un café con leche bien caliente, las facturas argentinas son un placer que pocos pueden resistir. En este viaje a través de la historia de las facturas argentinas, te contaremos cómo nacieron, las variedades más populares y los ingredientes que les dan su inigualable sabor.

El origen de las facturas: una tradición que cruza el atlántico

Para entender por qué las facturas argentinas se convirtieron en una tradición tan arraigada, es necesario retroceder en el tiempo y cruzar el océano Atlántico. La historia de estas delicias se remonta a las influencias gastronómicas europeas, especialmente a las del siglo XIX, con la llegada de inmigrantes europeos, en su mayoría de España e Italia, trajo consigo no solo sus culturas, sino también sus recetas y tradiciones culinarias. Entre estos tesoros se encontraban las recetas para hacer masas dulces y hojaldradas, que se adaptaron y se convirtieron en las facturas que conocemos hoy en día.

Durante el auge del movimiento anarquista en Argentina a principios del siglo XX, los trabajadores comenzaron a luchar por sus derechos laborales. En medio de las huelgas y protestas, los panaderos anarquistas encontraron en las facturas una forma creativa de expresar sus opiniones. Dieron a las facturas nombres provocativos, como «cañoncitos» y «bombas», para llamar la atención sobre sus causas. Estos nombres subversivos se volvieron populares y se han mantenido hasta hoy, aunque con un significado completamente diferente.

Elaboraciones clásicas: cañoncitos, medialunas, vigilantes y más

  1. Medialunas de manteca o de grasa: las medialunas son quizás las facturas más emblemáticas de Argentina. Su forma característica de media luna y su textura hojaldrada y ligeramente crujiente en el exterior, pero tierna en el interior, las hacen irresistibles. Su sabor a manteca y leves toques cítricos las convierte en el compañero perfecto de un buen café.
  2. Cañoncitos: estos pequeños tubos rellenos de dulce de leche son una verdadera delicia. La masa hojaldrada seca contrasta perfectamente con el relleno suave y dulce.
  3. Vigilantes: las facturas vigilantes son simples pero deliciosas. Están cubiertas con una fina capa de azúcar y su nombre se relaciona con los vigilantes o policía durante las protestas anarquistas.
  4. Bolas de fraile o berlinesas rellenas: de origen Alemán, es una masa dulce redonda frita en grasa o aceite y rellena de mermelada o algún tipo de crema, ​ parecido al profiterol. En Argentina se le puso este nombre como burla de cierta parte de la iglesia y el poder que ejercía.
  5. Miguelitos: en esencia, son un pan de leche, suave y esponjoso, normalmente relleno de dulce de leche y cubierto con azúcar impalpable o azúcar glas.
  6. Facturas de dulce de membrillo y crema pastelera: Para los amantes de las combinaciones clásicas, las facturas rellenas de dulce de membrillo son una opción irresistible. La unión de la masa dulce con el relleno frutal es simplemente perfecta.

https://goxonela.com/blog/el-blog-de-goxonela-2/la-apasionante-y-deliciosa-historia-detras-de-las-facturas-argentinas-4?srsltid=AfmBOopS_jy4rkSKN2epki_o4jlN7Cg5U_IcpfpRmGOw3YHqW7Zb6ohI