Ramen instantáneo: Su origen

La sopa instantánea, venerada y criticada por generaciones, no nació como un capricho de universitarios hambrientos, sino como una respuesta directa a una necesidad urgente, la cual era alimentar a una población que sufría escasez tras la guerra.

El responsable fue Momofuku Ando, un innovador nipón (nacido en Taiwán bajo dominio japonés) que, en 1958, creó los primeros fideos instantáneos bajo la marca Nissin. Los llamó Chikin Ramen.

La idea surgió después de ver largas filas de personas buscando comida caliente en Osaka. Muchas no podían permitirse esperar. Entonces, Ando decidió desarrollar un producto barato, nutritivo, fácil de preparar (con solo agua caliente) y que pudiera almacenarse durante mucho tiempo.

Para lograrlo, trabajó en un cobertizo detrás de su casa. Inspirado tras observar a su esposa freír tempura, dedujo que la técnica de fritura podía eliminar la humedad de los fideos sin cocinarlos por completo: así nacieron los fideos instantáneos (se cocinaban de antemano), que se rehidrataban con agua caliente en cuestión de minutos.

Con el tiempo, Nissin perfeccionó el producto. En 1971 lanzó los primeros Cup Noodles: eran fideos instantáneos presentados en un recipiente de cartón listo para usar siendo práctico, portátil y económico. Con ello, lo que empezó como solución de emergencia, se transformó en icono global de comida rápida.

Pese a su fama de salvavidas económico, la sopa instantánea también tiene un lado oscuro… Su valor nutricional es bajo, y suelen contener mucho sodio (sal) y aditivos como glutamato monosódico; por eso varios organismos advierten sobre su consumo frecuente.

En definitiva, la sopa instantánea nació del hambre, la necesidad y la creatividad. Con los años, su simplicidad y conveniencia la convirtieron en un fenómeno global, pero su éxito viene acompañado de críticas desde el punto de vista de la salud.


Seta shiitake

Shiitake

¿Qué es la seta shiitake?

Su nombre deriva de “shii” el árbol donde crecían originalmente y de “také” que significa hongo en japonés. Este hongo es famoso por su textura y su sabor ahumado, y es el segundo hongo comestible más cultivado en el mundo. Comparado con el champiñón tiene mucho más sabor, y este se intensifica cuando son secados y rehidratados en agua.

Propiedades y beneficios de la seta shiitake

El shiitake contiene el mayor aporte de fibra de todas las setas cultivadas. Una parte importante de esa fibra está formada por quitina, que ayuda a eliminar las grasas y el colesterol en el intestino.

Posee también fructooligosacáridos (poco comunes en la dieta) que benefician el desarrollo de las bacterias intestinales beneficiosas. Sus proteínas, aunque moderadas, son bastante equilibradas en aminoácidos esenciales.
Entre sus vitaminas aparecen casi en exclusiva las del grupo B, sobre todo B2, B3, B5, B6 y B9.
De los minerales destaca su aporte de cobre, que refuerza el sistema inmunitario y ayuda a combatir procesos inflamatorios.

El shiitake en la cocina

Su aroma es profundo, con notas a tierra, caramelo y nuez moscada. Su sabor entra en la categoría del umami; tiene, por tanto, algo de carnoso y ahumado. Para cocinarlos, los shiitakes secos deben ponerse en remojo en agua templada toda la noche o, al menos 5 o 6 horas antes de usarlos.

Si se van a añadir a una sopa o guiso caldoso, pueden incorporarse tal cual, pero teniendo en cuenta que deberán cocinarse mucho más. Y aun así resultarán siempre algo más duros que los frescos.

Con el shiitake pueden aplicarse prácticamente todos los métodos de cocción: al vapor, salteados, fritos o guisados. Da excelentes resultados en masas para croquetas, hamburguesas, milanesas o escalopes. Su textura y sabor combinados con salsa de soja, cereales o tofu dan resultados muy sabrosos, para algunos parecidos a carnes suaves.