Cómo la Dieta Estadounidense Estándar de la posguerra desembocó en la actual crisis de los alimentos ultraprocesados

Durante la Gran Depresión (tras el colapso de 1929), Estados Unidos enfrentó una pobreza masiva y hambre generalizada. El desempleo alcanzó el 25%, y por primera vez el gobierno federal asumió la responsabilidad de alimentar a la población, rompiendo con la anterior política de no intervención (“laissez faire”).

La administración de Franklin D. Roosevelt impulsó programas para alimentar a los necesitados y promover dietas baratas, como las comidas de 7,5 centavos ideadas por Eleanor Roosevelt. Estas políticas dieron origen a una nueva forma de alimentación, caracterizada por baja calidad y alta cantidad calórica, que luego evolucionó hacia la llamada “Dieta Estadounidense Estándar” (SAD).

Con la Segunda Guerra Mundial, el gobierno impulsó la modernización agrícola e industrial, fomentando el uso de maquinaria, refrigeradores y alimentos enlatados. Esto llevó a una producción masiva de alimentos baratos y procesados. Para mejorar la nutrición, se exigió fortificar productos con vitaminas, lo que abrió el camino a los ultraprocesados.

Tras la guerra, surgieron los supermercados y las “cenas de TV” precocinadas, que popularizaron la comida rápida, económica y práctica. Sin embargo, esto supuso un deterioro de la calidad nutricional, con exceso de calorías, azúcar, grasa y sal.

En los años 70, la agricultura se orientó al monocultivo de maíz y soja, base de muchos ingredientes ultraprocesados como el jarabe de maíz. Hoy, el 58% de las calorías que consumen los estadounidenses proviene de ultraprocesados, frente a menos del 30% en América Latina.

Estas transformaciones han tenido consecuencias graves: aumento de la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. En la actualidad, casi 43% de los adultos en EE.UU. son obesos, una cifra que ha crecido desde el 13% en 1960.

Aunque algunos defienden la libertad del consumidor y la innovación alimentaria, los expertos advierten que la política de alimentos baratos y ultraprocesados ha convertido la dieta estadounidense en una de las más calóricas y menos saludables del mundo.

Bibliografía: https://www.bbc.com/mundo/articles/clke8gr8e31o

El higo no es una fruta: la sorprendente verdad científica

Aunque muchos creen que el higo es una fruta, en realidad es una inflorescencia invertida, es decir, un conjunto de pequeñas flores que crecen hacia adentro. Así lo explicó la divulgadora científica @celulau.bio en un vídeo viral de TikTok, donde también reveló un dato curioso: para que nazca un higo silvestre, una diminuta avispa debe morir dentro de él.

El higo pertenece al género Ficus y mantiene una relación de mutualismo con las llamadas “avispas del higo”. Este vínculo existe desde hace más de 60 millones de años y es esencial para muchos ecosistemas tropicales, ya que los higos alimentan a más de 1.200 especies animales.

La avispa hembra entra en el higo para depositar sus huevos y polinizar las flores. Sin embargo, pierde las alas y muere dentro. Su cuerpo no queda intacto: el higo produce una enzima llamada ficina que lo descompone completamente, por lo que al comer un higo no estamos comiendo una avispa.

Además de su fascinante origen, el higo es muy nutritivo. Contiene fibra, antioxidantes, calcio, hierro y magnesio, ayudando a la digestión y a la salud del corazón.

En resumen, el higo no es solo un fruto dulce: es el resultado de una asombrosa alianza entre una planta y un insecto que ha durado millones de años.

https://www.larazon.es/sociedad/higo-fruta-sorprendente-realidad-cientifica-detras-clasificacion_2025101568efc57f51264f432a7fac66.html

Cinco mitos sobre la alimentación y las tres crisis que cambiaron nuestra forma de comprar

La desinformación sobre alimentación se ha convertido en una amenaza real: altera hábitos de consumo, genera desconfianza en la industria y puede afectar la salud pública. Un informe de LLYC junto a Newtral revela cómo los bulos virales han provocado crisis comerciales y regulatorias en España.

Entre los mitos más extendidos destacan:

  1. La leche es menos saludable: No hay pruebas de que sea perjudicial para personas sanas. Las bebidas vegetales no sustituyen su valor nutricional.
  2. Lo natural siempre es más sano: No todo lo natural es seguro; procesos como la pasteurización o la fermentación son esenciales para evitar enfermedades.
  3. El azúcar es un veneno: Los azúcares presentes en frutas y lácteos son parte de una dieta equilibrada; el problema es el exceso de azúcares añadidos.
  4. La carne es menos saludable que la proteína vegetal: Reducir carnes rojas puede ser beneficioso, pero la proteína animal aporta nutrientes difíciles de reemplazar.
  5. Los aditivos son perjudiciales: Los autorizados por la Unión Europea son seguros; el problema es su uso en productos de baja calidad.

El informe también analiza tres crisis originadas por la desinformación:

  • Las fresas de Marruecos (2024): una alerta sanitaria amplificada en redes generó rechazo hacia las importaciones.
  • El panga: informaciones negativas llevaron a que muchas cadenas lo retiraran de sus estanterías.
  • El aceite de palma: su mala reputación por razones sanitarias y ambientales obligó a reformular numerosos productos.

Estos casos muestran cómo los mitos alimentarios pueden modificar la cesta de la compra, influir en las ventas y transformar las políticas públicas.

Bibliografía: https://elpais.com/gastronomia/2025-10-14/cinco-mentiras-sobre-la-alimentacion-y-tres-crisis-que-cambiaron-la-cesta-de-la-compra.html

El kéfir es el yogur más saludable: la ciencia confirma que tiene muchos beneficios para la salud

El kéfir se ha convertido en uno de los alimentos de moda y está presente en la nevera de muchos hogares. Su popularidad se debe a los múltiples beneficios que aporta a la salud, especialmente en el ámbito cardiovascular.

El cardiólogo Aurelio Rojas, conocido en redes sociales por investigar sobre la salud del corazón, ha explicado las mejoras que este alimento puede proporcionar a quienes lo consumen de manera habitual.

Beneficios de tomar kéfir

Este alimento tiene una serie de beneficios que señala el doctor Rojas, pero no es aconsejable para todos los consumidores:

Mejora la microflora intestinal

Reduce la inflamación

Refuerza el sistema inmune

Bajo en lactosa

Mejora la absorción de nutrientes

Control del colesterol

Mejora la tensión arterial

Pérdida de peso

Mejora la función cardíaca

Proteínas de alta calidad

Mejora el estado de ánimo

Mejora el estado de la piel

Ayuda a dormir mejor

Aunque no es un alimento apto para todas las personas, ya que puede provocar diarrea o gases en persona con intolerancia a la lactosa y no está recomendado para personas inmunodeprimidas sin supervisión médica.

¿Es mejor el kéfir o el yogur?

Una de las principales diferencias entre el kéfir y el yogur está en su proceso de fermentación y en los microorganismos que intervienen.El yogur se elabora únicamente a partir de bacterias que fermentan el ácido lácteo, cuajan las proteínas de la leche y le dan la textura cremosa. En cambio, el kéfir combina bacterias y levaduras que se convierten en un único organismo.

El cardiólogo asegura que es más recomendable por la «diversidad de probióticos», ya que puede contener hasta 50 cepas de diferentes bacterias y levaduras lo que lo convierte en un alimento muy completo.

«No sabemos si el kéfir puede alargar la vida, pero todo apunta a que puede ayudarte a vivir mejor», explica el especialista.

Cantidad ideal

El especialista aconseja consumirlo en momentos estratégicos del día: «si lo tomas por la mañana junto a fruta fresca rica en vitamina C, como el kiwi, fresas o arándanos, aumentas la acción de los probióticos, mejora las defensas y disminuyes el cortisol, la hormona del estrés».

La dosis ideal de este producto «un vaso pequeño (150-200 ml) al día, preferiblemente en ayunas o por la mañana» acompañado de una dieta rica en fibra y alimentos reales, lo que potencia sus efectos en la microbiota.

https://www.eldia.es/salud/2025/09/23/ciencia-confirma-kefir-yogur-saludable-dv-121863714.html

Qué es el agua de okra: esto es lo que le pasa a tu cuerpo si la tomas a diario

Piezas de okra

El llamado “agua de okra” (o quimbombó) se obtiene al dejar varias vainas de esta hortaliza en remojo durante aproximadamente 24 horas, filtrando después el líquido. Popularmente se le atribuyen propiedades como la regulación de los niveles de glucosa, la mejora de la digestión y la contribución a la pérdida de peso. Sin embargo, la evidencia científica disponible que respalde estas afirmaciones es escasa. Además, su consumo puede generar reacciones adversas en personas alérgicas o con sensibilidad digestiva. Cabe señalar que parte de los efectos positivos reportados se deben, probablemente, al simple aumento de la ingesta de agua y no a componentes específicos de la okra.

La okra es una hortaliza con un perfil nutricional interesante: aporta fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. Aun así, no existen estudios clínicos de calidad que demuestren que el consumo de su agua tenga beneficios significativos para la salud. La tendencia a atribuir propiedades “milagrosas” a preparaciones vegetales se repite en otros remedios populares, pero suele basarse más en creencias o experiencias anecdóticas que en evidencia científica.

Por otra parte, el consumo de agua de okra no es inocuo para todas las personas: puede causar molestias digestivas en quienes tienen intolerancias, dietas específicas o alergias. Por este motivo, antes de recomendar su incorporación habitual en la dieta, resulta necesario contar con investigaciones más rigurosas y controladas que permitan valorar sus verdaderos efectos.

Bibliografía: https://www.20minutos.es/salud/nutricion/agua-okra-pasa-cuerpo-tomas-diario_6371827_0.html

Mahou San Miguel se adentra en el mundo del café con su nueva marca “Café 170”

Mahou San Miguel ha anunciado su entrada en el negocio del café con el lanzamiento de Café 170, una marca propia dirigida exclusivamente al canal de Hostelería. Su comercialización comenzará a través de Voldis, la distribuidora del grupo, y se desplegará progresivamente a partir de enero de 2026, con el objetivo de alcanzar una presencia nacional en los próximos años.

Con esta iniciativa, la compañía refuerza su estrategia de diversificación más allá de la cerveza, creando la Unidad de Negocio Café, liderada por Jesús Gómez Cáceres, profesional con más de 25 años de experiencia en el sector del gran consumo. Esta nueva división busca consolidar a Mahou San Miguel como un socio integral para la Hostelería, ampliando su portafolio de productos y servicios.

Según Peio Arbeloa, director general de Negocios, la entrada en esta categoría supone “una gran oportunidad para reforzar nuestro liderazgo y ofrecer soluciones completas al sector hostelero”. Por su parte, Gómez Cáceres destaca que Café 170 ofrecerá “una propuesta de valor única, centrada en la excelencia, la innovación y la conexión con el consumidor”, con el propósito de convertirse en un aliado estratégico para los profesionales de la Hostelería.

Bibliografía https://www.interempresas.net/Alimentaria/Articulos/609709-Mahou-San-Miguel-entra-en-el-negocio-del-cafe.html

El consumo del caviar negro en la URSS

Durante gran parte del siglo XX, el caviar negro no era un lujo inaccesible en la Unión Soviética, sino un alimento relativamente común quepodía encontrarse en los hogares de muchos ciudadanos. Contrario a la percepción actual de este producto como un manjar reservado para unos pocos privilegiados, en aquella época era accesible y formaba parte de la dieta cotidiana de muchas familias.

La producción de caviar negro en la URSS estaba concentrada principalmente en las orillas del mar Caspio, de donde se obtenía aproximadamente el 90% del total del país. Desde mediados de los años veinte hasta principios de los ochenta, la abundancia de esturiones permitió un suministro considerable de caviar; y ya en 1929, la URSS exportaba alrededor de 800 toneladas, generando ingresos equivalentes a mil millones de dólares actuales (situando al caviar negro entre las diez principales exportaciones del país).

El consumo doméstico también era notable. Los soviéticos podían adquirir tarros de caviar de varios kilos sin que ello afectara gravemente su presupuesto. Muchos recuerdan tarros de hasta tres kilos que llegaban a los hogares, vendidos a granel en tiendas estatales. Se recomendaba su consumo a niños pequeños como fuente de hierro y otros minerales esenciales, contribuyendo a la prevención de la anemia. Durante la Segunda Guerra Mundial y en años posteriores, el caviar formó parte de las raciones de tripulaciones de submarinos, pilotos y exploradores polares.

El precio del caviar negro era relativamente moderado. En los años cincuenta, costaba aproximadamente el doble que el caviar rojo (el de salmón) y, a finales de los setenta, un tarro pequeño podía adquirirse por 4.5 rublos, similar al precio de una botella de vodka. Sin embargo, esta abundancia comenzó a disminuir a partir de la década de 1980 debido a la caza furtiva, la disminución de los esturiones y las regulaciones estatales que limitaron la pesca, haciendo que el caviar negro se volviera menos accesible para el ciudadano promedio.

En la cultura popular soviética, esta disponibilidad queda reflejada en obras como la película El sol blanco del desierto (1969), donde el protagonista se ve obligado a comer caviar de un gran cuenco, evidenciando que en ciertas regiones el alimento estaba presente de manera cotidiana. Con el tiempo, la percepción del caviar negro cambió, transformándose en un símbolo de lujo y exclusividad que persiste hasta hoy.

En conclusión, el caviar negro pasó de ser un alimento relativamente común en la URSS a un producto de lujo en la actualidad debido a factores ecológicos y económicos. La sobre-pesca de las poblaciones de esturión y las estrictas regulaciones sobre su extracción redujeron drásticamente su disponibilidad. Además: su valor simbólico, su asociación con el prestigio, la exclusividad y su exotismo, aumentaron y eso causa que hoy se perciba como un manjar reservado para pocos, reflejando cómo la escasez y la historia cultural transforman la percepción de un alimento.


BIBLIOGRAFIA: https://es.gw2ru.com/cocina/17026-sovieticos-comian-caviar-negro-cucharadas

Los beneficios de la cayena: mucho más que picante

La cayena, también conocida como guindilla roja, es una especia que aporta intensidad y carácter a cualquier plato. Su sabor picante proviene de la capsaicina, un compuesto con múltiples beneficios para la salud.

Entre sus principales efectos destaca su capacidad para acelerar el metabolismo gracias a la termogénesis, lo que puede favorecer la quema de calorías y ayudar al control del peso. También se ha observado que puede contribuir a reducir el apetito, lo que la convierte en un complemento interesante en dietas de control calórico.

En el ámbito cardiovascular, la cayena favorece la circulación sanguínea al dilatar los vasos y reducir el riesgo de coágulos. Su uso moderado se asocia a una mejor salud del corazón y, además, genera una sensación de calor interno útil para combatir resfriados leves o la sensación de frío.

La capsaicina también tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico: aplicada de forma tópica, alivia dolores musculares o artritis, y en la dieta actúa como un antiinflamatorio natural. En la digestión, estimula la producción de jugos gástricos y enzimas, aunque su consumo excesivo puede ser irritante en personas con problemas gastrointestinales.

Más allá de sus beneficios, la cayena forma parte del patrimonio culinario y cultural de muchos pueblos. En América, Asia y África es protagonista de salsas, guisos y marinados, y está asociada con energía y vitalidad.

Recetas rápidas con cayena

  • Infusión de cayena y limón
    Hervir agua, añadir una pizca de cayena, unas gotas de limón y miel. Ideal para estimular la circulación y reconfortar en días fríos.
  • Aceite picante casero
    Calentar aceite de oliva suave con una o dos guindillas secas o media cucharadita de cayena en polvo. Dejar reposar y usar en ensaladas, pizzas o pastas.
  • Aderezo para carnes
    Mezclar cayena en polvo con ajo, pimentón, comino y un poco de aceite. Untar sobre pollo o pescado antes de hornear o asar.
  • Chocolate caliente especiado
    Preparar un cacao caliente y añadir una pizca de cayena junto con canela. Un contraste delicioso y energizante.

La cayena no es solo un condimento: es un ingrediente que une sabor, salud y cultura. Incorporarla en pequeñas dosis es una manera sencilla de darle más vida a los platos y al mismo tiempo aprovechar sus propiedades.

Del chocolate blanco al viral de pistacho de Dubái: qué esconden realmente las tabletas que compras pensando que son saludables 

El chocolate se ha convertido en un producto con múltiples caras: desde la clásica tableta de leche hasta las llamativas ediciones de chocolate blanco, con galletas o con frutas, pasando por el fenómeno más reciente, el viral chocolate de pistacho de Dubái. Su elegante presentación y el halo de exclusividad que lo rodea lo han situado en escaparates gourmet y supermercados, donde se vende como un producto de lujo al alcance de todos. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten: la mayoría de estas tabletas esconden más azúcar y aditivos que beneficios reales. 

El chocolate de pistacho que triunfa en redes sociales es un buen ejemplo de ello. Con un packaging dorado, una estética sofisticada y la promesa de pistachos de primera calidad, se presenta como un dulce refinado y saludable. Pero, según expertos como Luis Cañada, CEO de FITstore, la realidad es distinta: la proporción de frutos secos es mínima y la mayor parte de la tableta está compuesta por azúcar, crema de pistacho, tahini y masa filo tostada, envueltos en chocolate con leche. En algunos casos, el pistacho apenas llega al 5% del producto total. 

Los nutricionistas coinciden en que muchas de estas tabletas apelan al marketing emocional. Más que vender un alimento, venden una experiencia. Se juega con la percepción del consumidor, que asocia lo caro o lo bien presentado con lo saludable, cuando en la práctica predominan ingredientes como azúcares añadidos, aceites refinados o edulcorantes. 

La dietista-nutricionista Laura Jorge subraya que, a nivel de salud, solo el chocolate negro con un porcentaje mínimo de cacao del 85% puede considerarse una opción recomendable. Su composición más simple permite disfrutar del sabor dulce con un aporte real de antioxidantes, aunque su consumo debe ser moderado. 

En su análisis, Jorge revisa las principales variedades del mercado: 

  • Chocolate negro: es la opción más equilibrada, gracias a su contenido en cacao y antioxidantes. 
  • Chocolate de pistacho: atractivo en su presentación, pero con alto contenido en azúcar y aditivos. 
  • Chocolate con fruta: suena saludable, pero suele incluir grasas trans ocultas y aceites refinados. 
  • Chocolate con leche: el más consumido, aunque menos nutritivo y con menor porcentaje de cacao. 
  • Chocolate blanco: con un 50-60% de azúcar y sin cacao sólido, es la opción menos recomendable. 
  • Chocolate con galletas tipo Oreo: ultraprocesado, con alto impacto glucémico y grasas añadidas. 
  • Chocolate con almendras: más fibra y grasa saludable, pero muy calórico. 
  • Chocolate “sin azúcares añadidos”: puede contener edulcorantes como maltitol, que también afectan al metabolismo y pueden causar problemas digestivos en algunas personas. 

Finalmente, la clave está en aprender a leer las etiquetas. El orden de los ingredientes, el porcentaje real de cacao y la presencia de aditivos son elementos básicos a la hora de identificar si una tableta es más un postre ocasional que un producto saludable. 

El veredicto de los expertos es claro: el chocolate puede formar parte de una dieta equilibrada, pero en pequeñas cantidades y priorizando siempre el negro de alto porcentaje en cacao. Todo lo demás, por vistoso o caro que parezca, responde más al marketing que al valor nutricional. 

Del chocolate blanco al viral de pistacho de Dubái: qué esconden realmente las tabletas que compras pensando que son saludables | Vida Saludable 

Krispy Kreme llega a España el 2 de octubre con su primer espacio en Westfield Parquesur (Leganés) 

La reconocida marca estadounidense de rosquillas Krispy Kreme aterrizará en España el próximo 2 de octubre con la apertura de su primer establecimiento en el país. La compañía ha elegido como punto de partida el centro comercial Westfield Parquesur, en Leganés (Madrid), uno de los complejos de ocio y compras más grandes de Europa. 

Fundada en 1937 en Carolina del Norte, Krispy Kreme se ha convertido en una de las cadenas más icónicas del sector gracias a su famosa “Original Glazed”, la clásica rosquilla glaseada que se ha convertido en símbolo de la marca. Su llegada a España forma parte de la estrategia de expansión internacional que la compañía viene desarrollando en los últimos años, con presencia en más de 30 países. 

Con esta apertura, los clientes españoles tendrán la oportunidad de disfrutar por primera vez de la experiencia completa Krispy Kreme en un espacio propio, sumándose así a una comunidad de seguidores fieles que en otros mercados suelen hacer largas colas en las inauguraciones. 

La elección de Westfield Parquesur no es casual, ya que se trata de uno de los destinos comerciales más visitados de la Comunidad de Madrid, lo que permitirá a la marca darse a conocer rápidamente entre el público. 

Krispy Kreme llega a España el 2 de octubre con su primer espacio en Westfield Parquesur (Leganés)