La mejor receta de Karlos Arguiñano

Karlos Arguiñano ha vuelto a hacerlo: convertir una receta sencilla en toda una lección de cocina. El chef vasco, con más de tres décadas en televisión, ha compartido uno de sus platos favoritos y un consejo que vale oro para quienes disfrutan del pescado: «Mi pescado favorito para rebozar es el bonito, pero hay que saber freírlo».

El cocinero explica que el bonito es un pescado ideal para rebozar por su textura firme y su sabor suave, aunque no todos saben cocinarlo correctamente. «El truco está en no pasarse con el punto: tiene que quedar poco hecho en el centro», advierte. Si se fríe demasiado, el bonito se seca y pierde toda su jugosidad. Para conseguir el resultado perfecto, recomienda cortar el pescado en lonchas no muy gruesas, salpimentarlas y pasarlas primero por harina, quitando el exceso, y luego por huevo batido. Después, se fríen en aceite bien caliente, pero sin lanzarlas desde arriba.El resultado debe ser un rebozado dorado, crujiente por fuera y tierno por dentro. Un clásico que, acompañado de una buena piperrada, se convierte en un plato redondo.

El secreto del rebozado perfecto

Para lograr un buen rebozado, el chef insiste en la calidad del aceite y en controlar la temperatura. «Si el aceite está frío, el pescado se empapa y queda pesado. Si está demasiado caliente, se quema por fuera y queda crudo por dentro». Lo ideal, explica, es freír a unos 180 grados y hacerlo en pequeñas tandas.

Otra de sus recomendaciones es escurrir bien el pescado una vez frito. «Ponedlo sobre papel de cocina para quitar el exceso de grasa. Así queda más ligero y más crujiente», aconseja. Y, por supuesto, nada de reutilizar el aceite varias veces. «El aceite viejo es enemigo del sabor. Lo barato sale caro».

Más allá de la receta, el mensaje de Arguiñano sigue siendo el mismo de siempre: cocinar no tiene por qué ser complicado. «La clave está en usar buenos productos, tratarlos con respeto y disfrutar del proceso», asegura. Por eso, su estilo gusta tanto: combina técnica y sentido común.

Más información: bien/1003743961972_0.htmlhttps://www.elespanol.com/cocinillas/cocinar/20251025/karlos-arguinano-chef-bonito-mejor-pescado-rebozar-solo-sabes-freirlo-bien/1003743961972_0.html

Desayunar o no, esa es la cuestión

Según los últimos datos de la Encuesta Nacional de Salud de España 2017 (ENSE), realizada por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística, que recoge información sanitaria relativa a la población residente en España en 23.860 hogares: el 9,59% de la población de 1 a 14 años tomaba sólo algo líquido (café, leche, té, chocolate o cacao, yogur, etc.); el 0,78% algo líquido y fruta (incluyendo zumos); el 63,55% algo líquido y pan, tostadas, galletas, cereales o bollería; el 13,75% algo líquido, fruta o zumos y pan, tostadas, galletas, cereales o bollería y el 11,34% realizaban otro tipo de desayuno. Sólo el 0,99% de la población de estudio no solía desayunar.

En el Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España-ALADINO 2019, realizado a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) del Ministerio de Consumo, con 16.665 escolares de 6 a 9 años, sólo un 68,3% de los escolares desayunaban todos los días. El 82,4% de las familias señalaba que los escolares tomaban habitualmente leche, el 57,5% galletas, un 54,1% pan o tostadas, un 45,2% cereales de desayuno y otros cereales y el 20,1% fruta fresca. El 12,2% de los escolares incluyeron habitualmente en su desayuno bollería. En comparación con ediciones anteriores, en esta actualización se consideró “no desayunar” cuando el niño únicamente tomaba un vaso de leche o un zumo.

¿Es la comida más importante del día?

Durante décadas el desayuno se ha promocionado como la comida más importante del día. En diferentes momentos a lo largo de la historia, quienes crean las políticas alimentarias han tenido diferentes creencias sobre la importancia del desayuno en la calidad general de la dieta. Hoy en día, parece haber un reconocimiento universal de que el desayuno debería desempeñar un papel importante para ayudar a los consumidores a alcanzar un perfil nutricional óptimo. Con frecuencia se afirma que el desayuno es una comida muy importante y que merece una atención especial, especialmente entre los niños y así lo confirman las opiniones publicadas de agencias internacionales, gobiernos nacionales y organizaciones no gubernamentales.

Si nos despertamos con hambre y queremos saciarnos rápidamente, el desayuno es sin duda la comida más importante (es decir, la única) adecuada para ello. Del mismo modo, si por la mañana vamos a hacer ejercicio y el rendimiento de ese día es una prioridad, entonces consumir un desayuno rico en hidratos de carbono es lo más importante para alcanzar nuestros objetivos inmediatos. Sin embargo, si damos importancia a los resultados de salud a largo plazo, éstos no responden fuertemente a un solo alimento o comida, sino que requieren una exposición sostenida a un patrón dietético consistente. Según el trabajo de Betts y col, el desayuno puede o no ser la comida más importante del día, pero lo que sí debemos saber es que es una ingesta que ayuda a nuestra salud en conjunto y con la que se debe seguir investigando.

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El desayuno y la salud

Una serie de estudios han reportado asociaciones entre el hábito de saltarse el desayuno y un aumento en biomarcadores de salud cardiometabólica, incluyendo obesidad, diabetes y perfil lipídico desfavorable

¿Por qué comemos tanto en las salas de cine?

La disminución de la iluminación nos relaja y, en ese estado, tendemos a consumir más porque la preocupación por la cantidad de comida que ingerimos se desvanece

El fenómeno de sentir hambre mientras disfrutamos de una película en la pantalla grande tiene mucho que ver con el entorno en el que comemos. Y es que el espacio produce un importante impacto en nuestras elecciones y comportamientos a la hora de comprar comida. Por eso los cines buscan crear un espacio sensorial «prefabricado» con una iluminación tenue que cree un ambiente relajado y centrado en la pantalla. Esta estrategia también es utilizada en los restaurantes de lujo para animar a los comensales a comer más, condicionando su estado de ánimo. Sarah Lefebvre, profesora de marketing en la Universidad Estatal de Murray, en Kentucky, Estados Unidos, destaca que la disminución de la luz nos lleva a estar más relajados, y en ese estado de relajación tendemos a consumir más, debido a que la preocupación por la cantidad de comida que ingerimos se desvanece, es decir, no le prestamos atención.

La iluminación baja no solo influye en la cantidad que comemos, sino también en nuestras preferencias a la hora de elegir. Hay estudios que demuestran que, en ambientes con muy poca iluminación, las personas tienden a optar por comidas más ‘indulgentes’ en lugar de elegir una opción más saludable. Esta tendencia se hace aún más grande en el cine, donde la distracción con la trama en pantalla juega un papel adicional. Es aquí donde las palomitas de maíz, un snack poco atractivo en otros lugares, se convierten en un capricho reconfortante.

https://www.abc.es/xlsemanal/ciencia/por-que-comemos-mucho-en-el-cine-peliculas-palomitas.html