Comer saludable sin arruinarse: El arte de la nutrición económica

Uno de los mayores obstáculos para cambiar la dieta es la creencia de que «comer sano es caro». Si bien es cierto que algunos productos orgánicos son más costosos, la comida real y nutritiva puede ser sorprendentemente económica si se siguen algunas estrategias básicas de planificación y elección.

El triunfo de la legumbre y el huevo Estos son dos de los alimentos más nutritivos y económicos disponibles. Las legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles) son una fuente de proteína de alto valor biológico y fibra, a una fracción del coste de la carne. Los huevos son una «multivitamina» natural. Reemplazar algunas porciones de carne semanales por estos alimentos impacta drásticamente el presupuesto.

Comprar local y de temporada Los productos que se cosechan en su temporada natural y se compran en mercados o tiendas locales suelen ser más baratos porque el coste de transporte y almacenamiento es menor. Además, son nutricionalmente más densos y tienen mejor sabor. Planificar los menús de la semana en base a las ofertas de temporada es la estrategia más inteligente.

El valor del congelado y a granel Las verduras congeladas (guisantes, espinacas, brócoli) son tan nutritivas como las frescas, pero se conservan por meses y suelen ser más baratas. Además, comprar granos, semillas y frutos secos a granel reduce el coste del empaquetado y te permite ahorrar a largo plazo en productos que tienen una larga vida útil.

Enlace de referencia: https://www.un.org/es/chronicle/article/alimentacion-saludable-y-sostenible-asequible-para-todos