Nuevas Tecnologías para Conservar Alimentos sin Químicos

La tendencia del clean label, que promueve ingredientes reconocibles y libres de aditivos químicos, ha impulsado la investigación de nuevas tecnologías para la conservación de alimentos. En este artículo exploraremos tres innovaciones clave: el plasma frío, los recubrimientos naturales y los pulsos eléctricos de alto voltaje.

Plasma Frío

El plasma frío es una tecnología innovadora que utiliza gas ionizado para eliminar bacterias y otros patógenos en los alimentos sin alterar su composición ni sabor.

Cómo funciona: Se genera una descarga eléctrica que ioniza los gases presentes en el aire, creando un plasma con propiedades antimicrobianas.

Aplicaciones: Se ha utilizado en frutas, verduras, carnes y productos lácteos para reducir la carga microbiana sin dañar la calidad del alimento.

Ventajas: No deja residuos químicos y permite una mayor vida útil sin alterar las propiedades sensoriales de los productos.

Recubrimientos Naturales Comestibles

Los recubrimientos naturales son una alternativa efectiva para proteger los alimentos del deterioro sin necesidad de conservantes artificiales.

Materiales utilizados: Se elaboran a partir de compuestos naturales como polisacáridos (almidones y celulosa), lípidos (ceras naturales) y proteínas (gelatina y suero de leche), a menudo combinados con antioxidantes y antimicrobianos naturales.

Beneficios: Crean una barrera contra la humedad y el oxígeno, retardando la maduración y reduciendo el crecimiento microbiano.

Ejemplos de aplicación: Frutas como la palta y banana se benefician de estos recubrimientos, lo que permite reducir las pérdidas por deterioro y minimizar el desperdicio alimentario.

Pulsos Eléctricos de Alto Voltaje

Esta tecnología consiste en aplicar descargas eléctricas de corta duración para inactivar microorganismos sin afectar la estructura del alimento.

Mecanismo de acción: Los pulsos eléctricos perforan las membranas celulares de bacterias y hongos, eliminándolos sin afectar las células de los alimentos.

Ventajas: Es una alternativa no térmica, lo que permite conservar el sabor, la textura y los nutrientes.

Aplicaciones: Se ha utilizado con éxito en jugos, productos lácteos y cárnicos, logrando una mayor vida útil sin necesidad de pasteurización térmica.

Más información en: https://www.redalimentariafoodtech.com/nota/598966-nuevas-tecnologias-para-conservar-alimentos-sin-quimicos

LA RELACIÓN ENTRE EL ABUSO DE EDULCORANTES Y EL DETERIORO COGNITIVO


Un estudio poblacional subraya la importancia de estudiar mejor cómo estamos sustituyendo el consumo de azúcar.

Algunos sustitutos del azúcar se asocian con un deterioro cognitivo más rápido. Es lo que sugiere un estudio poblacional que publica este miércoles la revista Neurology. La investigación cogió una base de datos de 12.700 adultos, pero se centró en aquellos de entre 55 y 72 años (unos 5.000), después siguió su evolución durante ocho años. En este tiempo se les hizo registrar todo lo que comían y se les sometió a pruebas para comprobar su rapidez mental y deterioro cognitivo. Los investigadores hicieron un seguimiento de siete edulcorantes artificiales que suelen encontrarse en alimentos ultraprocesados. Las personas que consumían las cantidades totales más elevadas presentaron un deterioro más rápido de las capacidades cognitivas y de memoria en general, equivalente a 1,6 años de envejecimiento, que aquellos que apenas consumían edulcorantes.

“Este es el estudio prospectivo más amplio y prolongado hasta la fecha que investiga la asociación entre el consumo de edulcorantes artificiales y el deterioro cognitivo”, explica Claudia Suemoto, física de la Universidad de Sao Paulo (Brasil) y autora del ensayo. “Aunque investigaciones anteriores habían relacionado los edulcorantes con afecciones como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la depresión, su impacto a largo plazo en la cognición no se había explorado de forma sistemática”.

La demencia es una enfermedad común, y más lo será en un mundo que envejece a marchas forzadas. Históricamente, se ha visto como un efecto secundario e inevitable de la vejez. El único desencadenante parecía ser el paso del tiempo. Pero distintos estudios recientes han puesto en entredicho esta máxima. “Cada vez vemos más claro que esto se puede modificar con hábitos saludables”, explica Guillermo García Ribas , neurólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. “Pero cuesta demostrarlo con estudios, aquellos que han relacionado un cambio en hábitos de vida, en dieta saludable, con un mejor envejecimiento son muy pocos”.

De hecho, García Ribas no es especialmente halagüeño con el presente estudio. Critica la base de datos (que se va reduciendo), la edad de los pacientes (demasiado jóvenes) y las cantidades de edulcorantes tomados como referente para hacer los grupos (demasiado amplias). Cree que el estudio “puede dar pistas de por donde van los tiros”, pero que es complicado inferir de él que los endulzantes en concreto sean los causantes de un deterioro cognitivo, pues estos productos suelen estar presentes en alimentos ultraprocesados, señalados como responsables de este deterioro en muchos otros estudios. 

”Hay dos hallazgos que sugieren que los edulcorantes podrían tener efectos específicos más allá de ser un marcador de una dieta deficiente”, se defiende Suemoto. “En primer lugar, observamos asociaciones para varios edulcorantes individuales”, explica. Estos son los que echa la gente en el café o el yogur a diferencia de los compuestos, que usa la industria en sus productos. “Además, existe una plausibilidad biológica a partir de estudios en modelos animales”, continúa la experta. Los edulcorantes artificiales pueden desencadenar procesos como la neuroinflamación, la neurodegeneración o la alteración del eje intestino-cerebro. Así lo han demostrado varios estudios en ratones. Estos fenómenos podrían afectar al cerebro y explicar su deterioro.

Fuente: EL PAÍS el 3 de septiembre de 2025