Bajo el título «Tradición y regeneración», se presenta el XXVII número de San Sebastián Gastronomika 2025 en el artículo. Se enfoca en la manera en que la cocina vasca conserva sus raíces mientras se proyecta hacia el futuro, con un énfasis particular en la riqueza del mar y la sostenibilidad.
Gastronomika 2025, una edición más de su famoso congreso culinario, se llevó a cabo en San Sebastián. Este evento resalta la posición de la ciudad como un referente internacional. El congreso, bajo el lema «Tradición y Regeneración», tiene como objetivo balancear la necesidad de innovar y mirar hacia el futuro con el respeto a las raíces de la cocina vasca. En esta ocasión, el enfoque se centra particularmente en el mar: no solo como una fuente esencial de productos deliciosos, sino también por la necesidad urgente de proteger los ecosistemas marinos y fomentar métodos tradicionales y sostenibles de pesca.

Es fundamental mirar hacia atrás para entender el espíritu de Gastronomika. La identidad de la cocina vasca se formó en el contacto histórico entre la montaña y el mar, en la vida simple de los caseríos y en las operaciones portuarias. Esta cocina surgió a partir de una necesidad y emplea ingredientes locales y sencillos, usando métodos orientados a sacar el máximo provecho de todo. El bacalao al pil-pil y el marmitako —elaborado con atún, cebolla y patatas en los barcos pesqueros— son ejemplos de cómo la autenticidad, la sencillez y la resistencia se transformaron en sinónimo de calidad culinaria.

La filosofía del congreso es una continuación directa de la Nueva Cocina Vasca, que surgió en los años setenta. Esta corriente, promovida por chefs con visión de futuro, marcó un antes y un después: recuperó recetas del pasado, defendió la importancia de los productos locales y de temporada e impulsó la innovación técnica en la cocina. Esta misma filosofía de búsqueda y mejora permanente es la que motiva a los chefs que hoy participan en Gastronomika, generando un vínculo evidente entre la creatividad contemporánea y la historia culinaria.

Gastronomika no solamente festeja lo local, sino que también se alimenta de una perspectiva global. En esta edición, sobresale que Río de Janeiro es la ciudad invitada. Es la primera vez que una ciudad de Latinoamérica obtiene este honor. El programa junta a personalidades de renombre internacional como Niklas Ekstedt (un pionero en la cocina al fuego directo), Mitsuharu Tsumura (Maido en Lima) y chefs que han logrado el éxito fuera del país, como Aitor Zabala (el primer español con tres estrellas Michelin fuera de España). Asimismo, se destaca la relevante presencia de mujeres, con chefs como Thalía Barrios, Elena Arzak y Nieves Barragán, quienes brindan perspectivas fundamentales sobre la modernidad culinaria.

Por último, el congreso concede un lugar importante a la cultura social de la comida mediante el Foro de Tabernas y Taberneros. Este apartado es clave porque defiende la taberna y la barra como lugares esenciales de la gastronomía española, más allá de ser meros puntos de tránsito. Con el fin de rendir homenaje a la autenticidad, al servicio y al producto de calidad que caracterizan la vida social en torno a una barra, chefs y taberneros de varias regiones del país (Ronda, Madrid, Sevilla, Valencia) se reúnen y el reconocimiento concluye con la entrega del premio «Tabernero Mayor».








