En los últimos tiempos, se han dado pasos importantes en la concienciación de la población respecto a la importancia de una alimentación saludable. No hay más que mirar a nuestro alrededor para ver que existe mayor conciencia sobre la salud debido a un mayor interés por la alimentación más sana, la prevención de enfermedades y la influencia de medios y plataformas digitales, algo que amplía la búsqueda de hábitos de bienestar.
Y no es de extrañar ver ahora cada vez más familias que apuestan por educar a sus hijos sin azúcar añadido, entre la pura convicción y la presión de un mundo lleno de chuches y productos ultraprocesados. En este contexto, los expertos en salud y nutrición coinciden en la importancia de evitar el consumo de alimentos con azúcar añadido para proteger nuestra salud.
Según organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo excesivo de estos azúcares está vinculado a un mayor riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2, la obesidad y problemas cardiovasculares. La ingesta diaria de azúcar añadido no debe superar los 25 gramos, una cantidad que supera ampliamente el consumo habitual en muchas poblaciones, especialmente entre los más pequeños.
El peligro oculto para nuestra salud
Los expertos aconsejan limitar el consumo de bebidas azucaradas, bollería industrial y otros ultraprocesados, prefiriendo alimentos naturales como frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. También se subraya la necesidad de que la industria alimentaria reformule los productos para reducir el azúcar añadido y que las etiquetas incluyan información clara sobre su contenido, facilitando así decisiones de compra más saludables.
Los expertos recuerdan que alrededor del 70% de los alimentos procesados contienen algún tipo de azúcar añadido y el 80% de los productos comercializados con azúcar.
Estrategias para reducir el azúcar añadido
- Reemplaza bebidas azucaradas: Cambia refrescos, zumos y cafés endulzados por agua, té sin azúcar o café negro.
- Elige frutas en lugar de postres: Come fruta fresca, que además de dulce, aporta fibra. Si comes postres, elige porciones más pequeñas o disfrútalos con menos frecuencia.
- Lee las etiquetas nutricionales: Compara las etiquetas de los alimentos y escoge los que tengan la menor cantidad de azúcares añadidos.
- Opta por alimentos integrales.
- Usa especias y extractos en vez de añadir azúcar.
- Haz ajustes graduales: Reduce la cantidad de azúcar que añades gradualmente a alimentos como cereales o café para que tu paladar se acostumbre con el tiempo.
- Consume menos alimentos procesados.
https://www.abc.es/bienestar/alimentacion/jose-francisco-lopez-gil-nutricionista-sobre-verdad-20251124104943-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fbienestar%2Falimentacion%2Fjose-francisco-lopez-gil-nutricionista-sobre-verdad-20251124104943-nt.html










