Qué vitaminas son fundamentales para la salud y qué alimento aporta la mayor variedad

En un mundo en el que los «superalimentos» se comercializan sin descanso por su supuesta capacidad para aportarnos todos los nutrientes que necesitamos, vale la pena preguntarse: ¿qué vitaminas son realmente esenciales? ¿qué alimentos nos ayudan a cubrir nuestras necesidades diarias?

VITAMINA A

La vitamina A, también conocida como retinol, se encuentra en alimentos como los huevos, el pescado azul y los productos lácteos. Desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de la piel y el sistema inmunológico.

Pero probablemente sea más conocida por su contribución a la visión. La vitamina A se une a los pigmentos sensibles a la luz de las células de los conos y bastones de la retina, lo que ayuda a ver, especialmente en condiciones de poca luz. Su deficiencia puede provocar graves problemas de visión e incluso ceguera.

Otra fuente de vitamina A es el betacaroteno, que se encuentra en frutas y verduras de colores vivos como las zanahorias, los pimientos, las espinacas y la calabaza.

VITAMINA B

Las vitaminas B son una familia de ocho nutrientes diferentes, cada uno con su propio número y función.

La vitamina B1 (tiamina) ayuda al sistema nervioso y favorece la digestión. Las personas con alcoholismo crónico corren un riesgo especial de sufrir deficiencia, lo que puede provocar el síndrome de Wernicke-Korsakoff, un trastorno neurológico grave que afecta a la memoria y al movimiento.

La B2 (riboflavina) y la B3 (niacina) tienen funciones similares, mientras que la B9 (folato) y la B12 (cobalamina) son esenciales para la producción de glóbulos rojos. La falta de cualquiera de ellas puede provocar anemia.

El folato es especialmente importante al inicio del embarazo, ya que ayuda a prevenir defectos del tubo neural como la espina bífida. Por eso se recomienda a las personas embarazadas o que están intentando concebir.

Las vitaminas B se encuentran en todo tipo de alimentos, desde legumbres y leguminosas hasta carne, pescado y lácteos; una amplia familia de nutrientes en una gran variedad de alimentos.

VITAMINA C

La vitamina C (ácido ascórbico) es la vitamina a la que recurrimos cuando nos sentimos mal, ya sea por un virus o por una resaca, y se la conoce como la vitamina «curativa» por una buena razón. Favorece la cicatrización de las heridas, ayuda a la reparación de los tejidos y contribuye al mantenimiento de los vasos sanguíneos y los huesos.

La deficiencia de vitamina C provoca escorbuto, una enfermedad que antes era común entre los marineros, con síntomas como fatiga, hematomas, depresión y enfermedades de las encías.

Afortunadamente, la vitamina C se encuentra en muchas frutas y verduras diferentes, especialmente en los cítricos.

VITAMINA D

La vitamina D es esencial para los huesos, los dientes y los músculos. Se puede absorber a través de la dieta, especialmente del pescado azul, los huevos y la carne, pero el cuerpo también la produce en la piel gracias a la luz solar.

En verano, la mayoría de las personas obtienen suficiente vitamina D al estar al aire libre. Sin embargo, en los meses de invierno, la dieta y, si es necesario, los suplementos cobran mayor importancia.

La deficiencia es más común, especialmente en zonas con exposición solar limitada. Puede provocar huesos blandos y debilitados y síntomas como dolor óseo, fracturas y deformidades, incluida la clásica apariencia de piernas arqueadas. En los niños, esta afección se conoce como raquitismo; en los adultos, se denomina osteomalacia.

VITAMINA E

A menudo pasada por alto, la vitamina E ayuda a proteger las células, favorece la visión y refuerza el sistema inmunológico. Se encuentra en los frutos secos, las semillas y los aceites vegetales, y suele ser fácil obtenerla en cantidades suficientes a través de una dieta variada.

Y el ganador es…

El kale, el pescado azul y los huevos ocupan los puestos segundo, tercero y cuarto. Pero el número uno es: el hígado.

Sí, el hígado. Ese alimento que tanto temíamos de niños y que solía servirse demasiado cocido en los comedores escolares. Pero también es rico en vitaminas A, B, D y K.

De hecho, es tan rico en vitamina A que se recomienda consumirlo solo una vez a la semana para evitar la toxicidad por vitamina A,

Bibliografía

https://www.bbc.com/mundo/articles/cp89n941gggo

Alerta sanitaria en España por listeria en quesos de leche cruda

En noviembre de 2025, el Ministerio de Consumo de España, a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), emitió una alerta sanitaria por la presencia de Listeria monocytogenes en varios lotes de quesos elaborados con leche cruda. Esta bacteria puede causar listeriosis, una infección grave especialmente peligrosa para embarazadas, personas inmunodeprimidas y adultos mayores.

Los quesos contaminados fueron comercializados bajo las marcas Beiardi, Agort, Udabe y Eroski, y se distribuyeron principalmente en las comunidades autónomas de País Vasco, Navarra, Aragón y Castilla-La Mancha. La alerta se activó tras la detección de la bacteria en controles rutinarios, y se ha ordenado la retirada inmediata de los productos del mercado.

¿Qué es la listeria y por qué es peligrosa?

Listeria monocytogenes es una bacteria que puede encontrarse en alimentos crudos o mal procesados. Aunque muchas personas sanas pueden no presentar síntomas, en grupos de riesgo puede provocar:

  • Fiebre, vómitos y diarrea
  • Infecciones invasivas como meningitis o septicemia
  • Abortos espontáneos o partos prematuros en mujeres embarazadas

La listeriosis tiene una tasa de mortalidad relativamente alta en comparación con otras enfermedades transmitidas por alimentos, lo que justifica la severidad de las medidas adoptadas.

La AESAN ha instado a los consumidores que tengan en su poder alguno de los productos afectados a no consumirlos y devolverlos al punto de compra. Además, se recomienda:

  • Evitar el consumo de quesos de leche cruda en personas vulnerables.
  • Leer cuidadosamente el etiquetado para identificar el origen y tipo de leche utilizada.
  • Mantener una correcta higiene aliImplicaciones para la industria y la confianza del consumidor
  • Este incidente reabre el debate sobre el uso de leche cruda en la elaboración de quesos artesanales. Aunque muchos defensores argumentan que aporta sabor y valor cultural, los riesgos microbiológicos siguen siendo una preocupación. Las autoridades sanitarias podrían endurecer los controles o exigir etiquetados más explícitos para proteger al consumidor sin perjudicar a los pequeños productores.

LA COMPOSICIÓN DE LOS ALIMENTOS INFANTILES

Un estudio reciente, fruto de la colaboración entre la Universitat Rovira i Virgili (URV) y otras entidades sanitarias, ha puesto en evidencia una significativa discrepancia entre la oferta de alimentos comerciales para la primera infancia en España y los criterios nutricionales establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La investigación, publicada en la revista European Journal of Pediatrics, se basó en el análisis de 850 productos de 42 marcas, resultando en la creación de la base de datos InfantBase.

Los hallazgos indican que únicamente el 20% de los alimentos evaluados cumple con los perfiles nutricionales recomendados por la OMS. El problema principal radica en el contenido de azúcar: el estudio determinó que el 60% de los productos contiene niveles excesivos de este componente. Esta situación es especialmente evidente en los purés de fruta, donde el 99% de las referencias analizadas requeriría un sello de advertencia por su alta concentración de azúcar, incluyendo azúcares o edulcorantes añadidos en el 30% de los casos.

La preocupación profesional se extiende al ámbito de la promoción comercial. La investigación señala que el 98% de los productos presenta alegaciones o mensajes publicitarios que no están autorizados por los estándares de la OMS. Este uso de publicidad no autorizado puede influir en las decisiones de compra de los padres.

La creación de la base de datos InfantBase busca proveer a los profesionales sanitarios de una herramienta objetiva para evaluar la calidad nutricional en un mercado en rápida expansión. En conclusión, el estudio subraya la necesidad de implementar un mayor control regulatorio sobre la composición y la promoción de los alimentos infantiles en el mercado español, con el objetivo de asegurar una alimentación basada en evidencia científica que favorezca el desarrollo saludable desde los primeros años de vida.

Más información: https://www.estadiodeportivo.com/estar-al-dia/los-alimentos-infantiles-cumple-oms-20251118-520742.html

El impacto de los alimentos ultraprocesados

Una reciente revisión de estudios, publicada en la revista The Lancet, ha puesto de manifiesto la escala del impacto que los alimentos ultraprocesados (UPFs) ejercen sobre la salud pública global. El consenso científico subraya que el consumo masivo de estos productos no solo deteriora la calidad de la dieta, sino que desplaza activamente a los alimentos frescos y mínimamente procesados, incrementando el riesgo de múltiples enfermedades crónicas. Este trabajo se suma a la evidencia previa, como la revisión de The BMJ de 2024, que asoció la ingesta elevada de UPFs con hasta 32 resultados adversos, incluyendo un 50% más de riesgo de muerte relacionada con enfermedades cardiovasculares, un aumento del riesgo de ansiedad y, en general, un 21% más de riesgo de muerte por cualquier causa.

El desafío es de naturaleza global, tal como revelan los datos de consumo revisados, que muestran que la proporción de UPFs en la dieta puede variar drásticamente (del 9% en Irán a más del 60% en EE. UU.), pero con una tendencia al alza en todos los niveles de ingresos, destacándose un aumento del 60% en ventas per cápita en Uganda entre 2007 y 2022. Ante esta escalada, los investigadores enfatizan que la industria alimentaria es la principal responsable de este consumo masivo y señalan la necesidad crítica de una respuesta global y coordinada para contrarrestar las estrategias de comercialización de estas empresas.

Expertos españoles, como Esther López-García, profesora de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UAM, refuerzan el llamado a la acción, indicando que estos estudios respaldan firmemente la implementación de políticas de salud pública destinadas a reducir la exposición y el consumo de ultraprocesados, como las ya aplicadas en España para su eliminación en comedores escolares. Para el consumidor, la identificación de estos productos sigue siendo esencial: los UPFs son formulaciones industriales con alto contenido de azúcares, grasas refinadas, sal y aditivos, y baja densidad nutricional. La recomendación práctica clave es revisar la lista de ingredientes, ya que un producto es generalmente más saludable cuanto menos ingredientes incluya y de mayor calidad sean.

En definitiva, esta revisión consolida el argumento de que la mejora de la calidad de la dieta es fundamental para reducir la alta prevalencia de problemas de salud en la sociedad, haciendo de la regulación de los alimentos ultraprocesados una prioridad urgente a nivel mundial.

Más información: https://www.lasexta.com/bienestar/alimentos-ultraprocesados-punto-mira-nuevos-estudios-alertan-impacto-devastador-salud-mundial_20251119691d75aaeba8bc0ece082342.html

La invasión de los ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados han pasado de ser una opción puntual a ocupar un espacio central en nuestra alimentación diaria. Según una serie de revisiones publicadas en The Lancet, su consumo masivo ya es una amenaza real para la salud pública. La OMS y UNICEF alertan de que estas preparaciones industriales —baratas, adictivas y ampliamente publicitadas— están desplazando las dietas tradicionales en todo el mundo.

Un control global de unas pocas multinacionales

El informe señala a unas pocas empresas que dominan el mercado y comparan sus tácticas con las de la industria tabacalera: presión política, manipulación de la opinión pública y campañas de marketing multimillonarias. Mientras tanto, el consumo de ultraprocesados crece sin freno, especialmente en países en desarrollo, y en España se ha triplicado en solo dos décadas.

Riesgos para la salud

La evidencia científica revisada asocia estos productos con obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, depresión y mayor mortalidad. A pesar de los debates sobre la clasificación NOVA, los expertos coinciden en que es urgente actuar: mejorar el etiquetado, gravar los productos insanos, limitar su publicidad y aplicar políticas globales que prioricen la salud sobre el beneficio corporativo.

Impacto ambiental

Los ultraprocesados no solo dañan nuestro organismo; también perjudican al planeta. Su producción intensiva, transporte y envases plásticos multiplican su impacto ambiental. Frenar su expansión requiere algo más que decisiones individuales: hace falta transformar el sistema alimentario y recuperar una relación más saludable y sostenible con la comida.

BIBLIOGRAFÍA:

https://elpais.com/salud-y-bienestar/2025-11-19/la-invasion-de-los-ultraprocesados-un-centenar-de-estudios-denuncia-como-la-industria-alimentaria-amenaza-la-salud-publica.html

LA CRISIS DEL CACAO EMPIEZA A DESAPARECER

El precio del cacao, que experimentó una subida histórica cercana al 380% entre 2023 y finales de 2024 (alcanzando máximos de 12.565 dólares por tonelada), ha revertido su tendencia en 2025 con una caída que ya supera el 50%. Esta corrección, que devuelve la materia prima a niveles más consistentes con la normalidad, es el resultado de la alineación de factores de oferta, demanda y regulación.

El principal motor de este descenso ha sido el ajuste en la oferta global. Mientras las cosechas en los mayores productores africanos (Ghana y Costa de Marfil) han mostrado una ligera mejoría tras las malas condiciones climáticas y las epidemias, el grueso de la recuperación proviene del aumento de la producción en países sudamericanos como Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela. Estos países reaccionaron a los altos precios impulsando su oferta, lo que ha contribuido a una sobreproducción global estimada en 186.000 toneladas para la cosecha 2025-2026.

Simultáneamente, la fuerte subida de precios generó un deterioro en el consumo a nivel mundial. El encarecimiento de los derivados del cacao provocó que el procesamiento de la materia prima en regiones clave como Europa, Asia y Estados Unidos cayera a mínimos de la última década, llevando a la industria chocolatera a buscar alternativas y reducir su contenido en los productos finales. Finalmente, la estabilidad se ha visto reforzada por la política europea: la Comisión ha propuesto un segundo retraso en la implementación de la polémica ley antideforestación. Esta demora elimina una fuente de presión alcista que amenazaba con restringir gravemente la importación de cacao al continente, contribuyendo así a la normalización de los precios de mercado.

Más información: https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/13593208/10/25/la-crisis-del-cacao-empieza-a-desaparecer-cae-mas-del-50-en-2025-por-el-aumento-de-la-cosecha-en-sudamerica.html

Cinco mentiras sobre la alimentación y tres crisis que cambiaron la cesta de la compra

Un estudio incide en cómo la desinformación alimentaria es una amenaza que altera hábitos de compra y erosiona reputaciones.

La desinformación sobre alimentación es hoy una amenaza real para consumidores y empresas. Su impacto ya no solo erosiona reputaciones y resultados, sino que puede alterar hábitos de compra, incentivar dietas desequilibradas y, en última instancia, poner en riesgo la salud pública. Esta es una de las principales conclusiones del informe Salud, Alimentación y Fake News, elaborado por la Oficina Alimentaria de la consultora LLYC.

“La conversación pública sobre alimentación y salud nunca había estado tan expuesta a la desinformación. Las redes sociales han amplificado la velocidad y el alcance de mensajes emocionales y bulos que confunden al consumidor y erosionan la confianza en la industria», señala Fernando Moraleda, director de la Oficina Alimentaria de LLYC.

Según la OCU, el 45% de los españoles reconoce dificultades para interpretar el etiquetado nutricional; y apenas el 48% de los europeos confía en que los fabricantes ofrecen información justa y honesta, de acuerdo con el Food Trust Report 2023, de EIT Food.

A pesar de que el informe señala que la evidencia científica es la herramienta más eficaz para contrarrestar la información, también pone de manifiesto que esta no es estática: lo que ayer se desaconsejaba, hoy puede ser parte esencial de una alimentación saludable.

Se señalan principalmente cinco ejemplos de mitos alimentarios:

  • La leche es menos saludable
  • Lo natural es siempre más sano que lo procesado
  • El azúcar es un veneno
  • La carne es menos saludable que la proteína vegetal
  • Los aditivos son perjudiciales para la salud

Bibliografía

https://elpais.com/gastronomia/2025-10-14/cinco-mentiras-sobre-la-alimentacion-y-tres-crisis-que-cambiaron-la-cesta-de-la-compra.html

EL CAMBIO CLIMÁTICO AMENAZA EL FUTURO DE LA ALIMENTACIÓN

Durante décadas, hemos vivido con la cómoda ilusión de la abundancia. Hemos caminado por los pasillos de supermercados donde las estanterías siempre están llenas, sin importar la temporada, el clima o la geografía. Pero esa era, según un reciente y aleccionador artículo de El País, está llegando a su fin. Nos adentramos en «la era de la escasez», y el cambio climático es el principal responsable de esta nueva y precaria realidad que amenaza el futuro de nuestra alimentación.

Lo más irónico y trágico de esta situación es lo que el artículo describe como un «efecto bumerán». El sistema global de producción de alimentos, responsable de más de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, es uno de los principales motores del calentamiento global. Y ahora, ese mismo calentamiento se revuelve contra nosotros, empeorando nuestra capacidad de producir comida. Un solo grado centígrado de aumento en la temperatura media puede reducir drásticamente la producción de alimentos, y ya estamos sintiendo las consecuencias.

Esto no es una proyección abstracta para el año 2050; está sucediendo hoy. En Japón, el arroz, pilar de su dieta, escasea y su precio se ha duplicado debido a las olas de calor y las lluvias intensas. En México, la tierra del maíz, la producción de maíz blanco ya no es suficiente y las importaciones se han disparado. En Brasil, la producción de café arábica disminuye mientras la demanda mundial no cesa. Y no hay que irse tan lejos: en España, hemos visto cómo la sequía convertía nuestro aceite de oliva en un artículo de lujo, con botellas precintadas con alarmas y un desplome de su consumo. Al otro lado del Mediterráneo, en Marruecos, la situación hídrica fue tan grave que tuvieron que cancelar la Fiesta del Cordero por falta de ganado.

Ante este panorama, ¿qué se puede hacer? El artículo explora varias vías de esperanza, aunque todas complejas. La ciencia, por supuesto, lidera la búsqueda. José Miguel Mulet, catedrático de Biotecnología, señala la necesidad de invertir en investigación y en herramientas como la edición genética (CRISPR) para crear plantas más resistentes a la sequía, el calor y la salinidad. Sin embargo, no es una tarea fácil; a diferencia de otras modificaciones, la tolerancia a la sequía depende de un conglomerado de genes, no de una sola «tecla».

Pero la innovación en el laboratorio no sirve de nada si no se aplica a gran escala. Aquí es donde entra en juego la «escalabilidad», un punto clave que Begoña Pérez Villarreal, del EIT Food, considera el «quid de la cuestión». La solución no vendrá de actores aislados. Se necesita una colaboración masiva y sin precedentes entre científicos, agricultores, grandes corporaciones y administraciones públicas para que las soluciones funcionen en el mundo real. Paralelamente, ganan fuerza movimientos como la agricultura regenerativa, que busca restaurar la salud de los suelos agotados, entendiendo que sin un suelo sano, no hay alimentos.

Sin embargo, el artículo concluye con la reflexión más importante. Podemos desarrollar la tecnología más avanzada y los planes de colaboración más ambiciosos, pero si fallamos en el aspecto humano, fracasaremos. Hoy, casi 2.600 millones de personas no pueden permitirse una dieta saludable, y la mayoría se encuentra en el Sur global. Como resume Mulet, si tienes una gran producción pero el reparto está mal hecho y la gente sigue pasando hambre, el problema no es la tecnología, es un problema social y político.

El «Día de la Sobrecapacidad de la Tierra» llega cada año antes, recordándonos que nuestro modelo de consumo es insostenible. La era de la escasez nos obliga a enfrentar una verdad incómoda: la seguridad alimentaria del futuro no depende solo de la ciencia, sino de nuestra capacidad de crear un sistema más justo y equitativo.

Más información aquí: https://elpais.com/proyecto-tendencias/2025-11-12/la-era-de-la-escasez-el-cambio-climatico-amenaza-el-futuro-de-la-alimentacion.html

Más ultraprocesados, más riesgo: confirman la relación con el cáncer colorrectal de inicio temprano

El consumo de alimentos ultraprocesados vuelve a ponerse en el punto de mira de los expertos en nutrición y salud intestinal. Un estudio reciente, realizado con casi 30.000 mujeres menores de 50 años, confirma la relación entre este tipo de productos y el riesgo de desarrollar adenomas colorrectales, esos pólipos que pueden evolucionar a cáncer de colon si no se detectan a tiempo. Lo que llama especialmente la atención es que la investigación destaca cómo la alimentación puede afectar la salud intestinal incluso en personas jóvenes, no solo en adultos mayores.

Según los datos del estudio, las participantes que consumían unas 10 porciones diarias de ultraprocesados tenían un 45 % más de riesgo de desarrollar estos adenomas en comparación con quienes consumían solo tres porciones al día. Este hallazgo es significativo porque demuestra que no hace falta esperar a la edad adulta para que la dieta empiece a influir en el riesgo de problemas intestinales graves. Además, los resultados se mantuvieron incluso al ajustar otros factores de riesgo, como el índice de masa corporal, la presencia de diabetes tipo 2 o el consumo de fibra, lo que refuerza la idea de que los ultraprocesados por sí mismos representan un riesgo independiente.

Qué son los ultraprocesados y por qué cuesta tanto parar de comerlos? |  ObesiMad

Por otro lado, el estudio observó que no había una relación clara entre los ultraprocesados y otro tipo de lesiones precursoras del cáncer, conocidas como “lesiones serradas”, lo que sugiere que los efectos del exceso de alimentos procesados podrían ser más específicos de ciertos tipos de pólipos. Aun así, los expertos recuerdan que esta investigación subraya la importancia de revisar nuestros hábitos alimentarios desde edades tempranas y prestar atención a la calidad de los alimentos que consumimos a diario.

El mensaje es claro: reducir el consumo de ultraprocesados puede ser una de las estrategias más efectivas para prevenir el aumento de casos de cáncer colorrectal en personas jóvenes. Productos como snacks industrializados, refrescos azucarados, bollería empaquetada o comidas preparadas con alto contenido de aditivos y conservantes deberían ser disfrutados con moderación, mientras que una dieta basada en alimentos frescos, frutas, verduras, legumbres y cereales integrales sigue siendo la mejor aliada para cuidar la salud intestinal.

Aunque la dieta es un factor crucial, los investigadores también recuerdan que no es el único que influye en el riesgo de desarrollar adenomas o cáncer colorrectal. La genética, el estilo de vida, la actividad física y otros factores ambientales también juegan un papel importante. Sin embargo, la ventaja de la alimentación es que es un aspecto sobre el que sí podemos actuar, y hacer cambios desde jóvenes puede marcar una gran diferencia a largo plazo.

Bibliografía: https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-mas-ultraprocesados-mas-riesgo-confirman-relacion-cancer-colorrectal-inicio-temprano-20251114074950.html?_gl=1*1bur32g*_ga*OTg1OTI1NjIwLjE3NjIzMzMwODk.*_ga_2HWC8HS3FS*czE3NjMzOTkzODIkbzMkZzEkdDE3NjMzOTk1NTEkajU3JGwwJGgxNjE2MDQ3NDAy

Tormenta en el coste de la vida

El encarecimiento de la cesta de la compra se suma al precio de la vivienda como factor negativo en el día a día de las familias

Qué lleva la cesta de la compra que cuida nuestro corazón? - Fundación  Española del Corazón

La cesta de la compra y el precio de la vivienda vienen experimentando una subida que compromete el día a día de las familias. Tanto, que el coste de la vida corre el riesgo de convertirse en un peligroso factor de desafección ciudadana. A esa tendencia al alza no dejan además de sumarse factores coyunturales. Así, desde el pasado jueves, todas las aves de corral criadas al aire libre en España están confinadas. Es la acertada decisión adoptada por el Ministerio de Agricultura para intentar evitar que el brote de gripe aviar —que ya ha obligado a sacrificar 2,7 millones de gallinas— se expanda a nuevas explotaciones. El brote afecta a la producción de huevos y carne de ave, con el consiguiente daño económico para las granjas, y ya se deja sentir en el precio de estos productos básicos: en el último año, los huevos —fuente barata de proteínas— han subido un 22,5%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y se espera que la tendencia continúe en los próximos meses.

El brote de gripe aviar es el último golpe a la imparable subida que experimenta el precio de los alimentos: en lo que va de año la carne de vacuno acumula una subida del 13,6%; el café, un 17,6% y la fruta fresca, un 9,3%. Incrementos que golpean con especial dureza a las familias con menos recursos. Solo las bajadas del aceite de oliva, el azúcar o las patatas permiten aliviar la escalada.

El alza de precios de los alimentos es un fenómeno generalizado en parte de los países desarrollados. La OCDE apuntaba en un reciente informe que han tenido un incremento acumulado del 45,8% entre 2019 y 2025, muy por encima de los demás componentes del IPC. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tenido que eliminar el arancel del 15% sobre numerosos productos frescos de Ecuador, como los plátanos, el cacao o el tomate, por su impacto en el bolsillo de los estadounidenses.

La cesta de la comrpa, un 15,2% más cara | OCU

En todo caso, el de los alimentos no es el único frente que presiona a la economía familiar en España. Los datos del INE recogen que, desde el apagón del pasado 28 de abril, el sistema ha reforzado su seguridad y eso, junto a otros factores, ha encarecido la factura eléctrica (18,7% en los últimos 12 meses). Además, la nueva tasa de recogida de basuras incrementa los costes asociados a la vivienda y ha disparado el importe de este servicio un 30,3% en octubre. El incremento de los precios es, en definitiva, generalizado; lo que explica que la inflación haya pasado del 2% en mayo al 3,1% en octubre.

La situación se agrava en un entorno de crisis de la vivienda, en la que las familias afrontan enormes dificultades para acceder tanto a la compra como al alquiler, y con salarios reales estancados en el mejor de los casos. El propio INE certifica en la Encuesta de Población Activa que, pese a los aumentos salariales de 2023 y 2024 (7% y 5%, respectivamente), el poder adquisitivo sigue siendo 1,7 puntos inferior al de 2020. Peor aún, la evolución salarial evidencia una brecha generacional: el salario medio de los jóvenes hasta 24 años retrocede unos 14 euros mensuales (hasta los 1.372 euros brutos) por el aumento de peso del empleo a tiempo parcial en esa franja, frente a los mayores de 55 años, que ingresaron 202 euros más.

Estos datos dibujan una tormenta perfecta de inflación al alza, sueldos reales estancados y vivienda prohibitiva que explica el malestar de parte de la población, para la que ni siquiera tener un trabajo estable garantiza una vida desahogada. También deberían servir como llamada de atención a la clase política, cuya misión más urgente es resolver los problemas de los ciudadanos. No hacerlo supone asumir el riesgo de entrar en una espiral de desafección que abone el terreno para el crecimiento del populismo.

Bibliografía: https://elpais.com/opinion/2025-11-17/tormenta-en-el-coste-de-la-vida.html