Volver a la rutina después del verano siempre cuesta: toca ahorrar, retomar estudios o trabajo y, cómo no, volver a cuidarse un poco más. Normalmente, cuando pensamos en perder peso lo primero que miramos son las calorías, y por eso mucha gente deja de comer cosas que en realidad son saludables, como los frutos secos o el aguacate, solo porque son “calóricos”.
El aguacate es una fruta súper versátil: lo puedes poner en tostadas, ensaladas, guacamole o incluso en postres. Eso sí, tiene bastantes calorías y grasas. Para que te hagas una idea, un donut de chocolate tiene unas 260 kcal y 15 g de grasa, mientras que un aguacate puede tener unas 300 kcal y 27 g de grasa. Entonces, ¿por qué es más sano el aguacate que el donut?
La respuesta es que no todo son las calorías. Un donut está hecho de azúcares añadidos, harinas refinadas y grasas malas como el aceite de palma. Sí, tiene menos calorías, pero está diseñado para que te apetezca comer más y te deje con hambre enseguida.
En cambio, el aguacate está lleno de grasas buenas (monoinsaturadas), fibra y otros nutrientes que hacen que te sacies más y te aporten beneficios reales para la salud. O sea, lo importante no es solo cuántas calorías tiene un alimento, sino cómo afecta a tu cuerpo.
Beneficios del aguacate:
• Ayuda a reducir el colesterol malo y subir el bueno.
• Regula el azúcar en sangre.
• Tiene vitaminas y minerales como A, C, E, potasio, magnesio y hierro.
• Mejora la digestión.
• Cuida la piel, las uñas y el pelo.
• Incluso ayuda contra problemas como cataratas o inflamación de las articulaciones.
Así que, aunque en números un aguacate “engorde más” que un donut, lo que importa es que el primero realmente nutre y aporta salud, mientras que el segundo es más un capricho vacío.
Los frutos secos son un alimento práctico y lleno de beneficios para tu cuerpo. Lo mejor es que es fácil encontrarlos en cualquier tienda. Conoce con Granvita qué nutrientes le dan a tu cuerpo y cómo integrarlos de una forma deliciosa y fácil en tu dieta.
Qué son los frutos secos
La característica principal de los frutos secos es su composición. Cuentan con menos del 50 % de agua sin intervención humana, es decir, los encontramos de esta manera en su proceso natural.
Además, están recubiertos de una cáscara dura que debe abrirse para poder acceder al fruto. Esta es una de las principales diferencias con las semillas, ya que estas últimas forman parte de la reproducción de las plantas, teniendo la capacidad de germinar al dejar atrás su cáscara.
Los frutos secos más populares son las nueces, macadamias, almendras, avellanas, marañones y pistachos. ¿Crees que nos olvidamos de los cacahuates? Te sorprenderá saber que estos no son frutos secos sino leguminosas en vaina, aunque no suelen ser identificados como tales por su alto contenido de grasa y solidez.
Ahora que ya sabes las diferencias, checa los beneficios de los frutos secos, una forma fácil de enriquecer tus comidas diarias.
Beneficios de los frutos secos para tu cuerpo
Algunas de las propiedades de los frutos secos son los ácidos grasos omega-3, fibra, esteroides vegetales, L-arginina y minerales, pero, ¿en qué te pueden ayudar? Te contamos cómo se beneficiará tu cuerpo con todos estos nutrientes.
Tu corazón agradecerá el consumo de ácidos grasos omega-3 y L-arginina, nutrientes que promueven la reducción del colesterol y, en consecuencia, ayudan a disminuir las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
Por otro lado, su riqueza en minerales como el potasio, magnesio, calcio y fósforo pueden ser de gran utilidad para contrarrestar un déficit en estos nutrientes cuando no se puede consumir otros alimentos que los contengan.
Su alta cantidad de fibra ayuda en la prevención enfermedades intestinales y el estreñimiento, siendo las almendras y los pistachos los favoritos para consumir con este fin.
Y como si todos estos aportes no fueran suficientes, contienen vitaminas E y B, que suman a la renovación celular de la piel. Su consumo puede contribuir a proteger el órgano más grande del cuerpo y prevenir su oxidación.
Desde el pasado 1 de octubre de 2025, restaurantes y supermercados del Reino Unido han dejado de ofrecer rellenos ilimitados de bebidas azucaradas a sus clientes, una medida que busca frenar la creciente epidemia de obesidad infantil en el país. Entre los productos afectados se incluyen refrescos de cola, chocolate caliente y cafés con moca, mientras que las versiones sin azúcar, como Coca-Cola Zero, Coca-Cola Light, Fanta Zero o Pepsi Max, siguen permitiendo el relleno ilimitado.
Cadenas de comida rápida y establecimientos de precio accesible, como Toby Carver, conocido por su popular Sunday Roast en la Inglaterra rural, o Nando’s, especializado en pollo asado portugués, han suspendido la oferta de relleno ilimitado durante las comidas. La medida ha generado malestar entre los consumidores, especialmente los jóvenes, que han expresado su enfado en redes sociales, publicando comentarios irónicos sobre supuestas sanciones a clientes y camareros por repetir sus bebidas de forma gratuita.
El Ministerio británico de Sanidad ha defendido la norma, argumentando que la obesidad infantil impide un crecimiento adecuado y puede generar graves problemas de salud en la vida adulta, generando además un gasto millonario para el sistema sanitario. “Se trata de una medida fundamental para reorientar la estrategia del tratamiento hacia la prevención, y garantizar que cada niño tenga un comienzo saludable y feliz en la vida”, señaló un portavoz del ministerio.
Esta legislación fue redactada originalmente en 2020 por el Gobierno conservador, pero la pandemia y la inestabilidad política provocaron que se pospusiera su aplicación. Su entrada en vigor ahora ha colocado al Ejecutivo laborista de Keir Starmer frente a una polémica en redes sociales, donde algunos usuarios critican la medida y otros la interpretan como una “batalla política” por la eliminación de un privilegio popular entre los jóvenes.
Según los estudios previos del Gobierno, las promociones de relleno ilimitado afectan directamente las preferencias alimenticias de los consumidores, sobre todo de los menores, y su ubicación estratégica en tiendas y restaurantes potencia aún más su consumo. La ley establece además criterios para que los establecimientos estén sujetos a la norma, incluyendo un mínimo de 50 empleados y una lista amplia de productos azucarados cuya promoción debe limitarse, más allá de las bebidas.
A pesar de la polémica y la resistencia de algunos clientes, el Ejecutivo defiende la medida como un paso esencial en la prevención de la obesidad infantil y en la promoción de hábitos alimenticios más saludables desde la infancia, esperando que con el tiempo contribuya a reducir los problemas de salud asociados y el gasto público en sanidad.
A lo largo de este post vamos a analizar cuáles son las principales diferencias entre cilantro y perejil. Ambos ingredientes son ampliamente utilizados en la gastronomía y ayudan a aportar mucho sabor y aroma a las recetas.
Y aunque a simple vista podrían parecer lo mismo, no lo son. Así que, es conveniente conocer en qué se diferencia el perejil del cilantro. Una vez que esto es analizado las distinciones comienzan a parecer más claras.
¿Por qué el cilantro y el perejil se parecen tanto?
Es evidente el parecido que hay entre el perejil y el cilantro, al tener poca experiencia culinaria es muy fácil confundirlos. Y es que, deben su parecido al hecho de que provienen de la misma especie herbácea.
Ambos ingredientes provienen de las Apiáceas, así que además de su aspecto tienen similitudes en cuanto a sus propiedades. Pero existen distinciones en cuanto al aroma, color, forma de las hojas, etc.
¿Cuáles son las diferencias entre cilantro y perejil?
A nivel técnico, encontramos que son dos alimentos distintos, el perejil se originó en el mediterráneo y tiene el siguiente nombre científico, Petroselinum crispum. Por otro lado, es una especie herbácea bianual, lo que quiere decir que se cultiva dos veces al año.
Mientras que, el cilantro tiene como nombre científico Coriandrum sativum y es una especie herbácea anual. Su cultivo de forma original procede de la cuenca del mediterráneo y de la India.
Para conocer las diferencias entre cilantro y perejil en un nivel más detallado tenemos las siguientes consideraciones:
Tamaño de la planta
Una diferencia clave entre el perejil y el cilantro es el tamaño de las hierbas, el cilantro es más largo, incluso puede llegar a medir hasta 70 cm de alto. En cambio, los cultivos de perejil solo crecen hasta los 30 cm de largo.
Por otro lado, es común comprar cilantro y que el manojo tenga raíz, mientras que esto no suele pasar con el perejil.
El color es diferente
Si analizamos bien ambos ingredientes podemos notar que no son exactamente el mismo tono de verde. El perejil tiende a ser más oscuro y con un color más intenso, mientras que el cilantro tiene un tono más claro.
Forma de la hoja
Otra de las diferencias entre cilantro y perejil es la forma de la hoja, basta con mirarlo en detalle para notarlo. Y es que, el cilantro tiene hojas con puntas más redondeadas, y el perejil muestra unas puntas más puntiagudas.
Sabor y aroma
Lo más importante es poder reconocer las diferencias entre sabor y aroma, porque son muy interesantes.
Y es que, el cilantro suele tener un sabor un poco más fuerte, también desprende un olor mucho más consistente. Mientras que, el perejil adopta un sabor más sutil, aunque su poder aromático también es destacable.
¿Te gustan las recetas tradicionales? Si es un sí rotundo, te voy a enseñar cómo hacer los buñuelos de viento, típica receta de la abuela que seguramente recuerdes de tu infancia, como yo. Es un postre muy fácil y rápido de preparar, sin embargo, hay un detalle muy importante que no todas las recetas te explican. ¿Adivinas qué puede ser?
Verás que los ingredientes para preparar buñuelos de viento son muy habituales. Necesitarás, entre otros: harina, huevo, agua y mantequilla. En cualquier caso, conseguir una textura esponjosa por dentro no siempre es tarea fácil. La causa es la temperatura del aceite, ya que si es demasiado caliente la masa no se infla. Por eso, antes de empezar a freír los buñuelos, haz pruebas para asegurarte de que la temperatura del aceite es la correcta. No obstante, si todo va bien, la masa subirá y crecerá mucho. Por esta razón, no amontones las bolitas en la sartén, fríe pocas a la vez. Una vez fritos los buñuelos de viento, según la receta de la abuela, quedan extra esponjosos y ligeros. Ya verás que cuando los abras por la mitad estarán llenos de burbujas.
Existen muchas maneras de realzar estas bolitas. Una vez fritas, lo habitual es rebozarlas en azúcar glas.
Ingredientes
Para los Buñuelos de viento:
1 cucharada de café de Levadura en polvo
80 g de Harina
40 g de Mantequilla
2 Huevos
80 ml de Agua
La piel rallada de media naranja o limón opcional
Aceite de oliva para freír o de girasol
A la hora de presentar:
Azúcar glas
Elaboración paso a paso
Pon en la cazuela el agua y la mantequilla. Ahora empieza a cocinar. Cuando la mantequilla se derrita incorpora la harina y la levadura en polvo. Sigue cocinando un minuto más. Durante este tiempo hay que mezclar continuamente para que no se pegue la masa en el fondo de la cazuela.
Quita la cazuela del fuego. Ahora incorpora un huevo. Mezcla muy bien la masa para que esté homogénea. Añade el siguiente huevo. Mezcla muy bien de nuevo hasta que esté homogénea (yo suelo usar una varilla). Si quieres, este es el momento para añadir la piel rallada de la naranja o el limón.
Deja reposar la masa hasta que se enfríe (una hora más o menos).
Calienta el aceite. ¡Ojo, muy importante! La receta de buñuelos de viento es muy simple, pero la temperatura del aceite puede arruinar tu postre. El aceite no tiene que estar muy caliente. Haz una prueba con un trozo pequeño. Si ha crecido y se ha dorado, está bien, la temperatura es correcta.
Con las manos mojadas o con la ayuda de una cuchara, forma bolitas del tamaño de una nuez y ponlas directamente en el aceite. Tapa la sartén. Cuando se haya dorado la parte que estaba en contacto con el aceite dales la vuelta, esta vez ya no hace falta tapar. Deja que se doren bien.
Pon los buñuelos encima del papel de cocina para eliminar el aceite sobrante. A la hora de comer espolvorea con azúcar glas.
El comino es un fruto umbelífero, familia de la planta del Cominum Cyninum. Es una especia muy utilizada en la gastronomía como un digestivo, además de darle un olor y sabor único a los platos. Pero también son importantes de esta especia sus propiedades medicinales.
Propiedades y beneficios del comino
Esta es una planta que se ha utilizado durante muchos años como un saborizante en las comidas y, por su peculiar olor, como un aromatizante natural.
Sus propiedades son muy importantes para mejorar la salud de nuestro organismo: El consumo de comino nos aporta vitaminas como: magnesio, vitamina E, potasio, fósforo, calcio, hierro y vitamina A.
Beneficios: -Sus minerales ricos en hierro dan fuerza al sistema inmunológico, lo cual aumenta las defensas y ayuda a combatir enfermedades como la anemia ferropénica. -Es un sedante natural que ayuda a disminuir el insomnio. -Es un adelgazante natural y ayuda a mejorar la digestión, disminuyendo las flatulencias y reduciendo la inflamación abdominal.
El comino en la cocina
El comino es un condimento aromático con cierto punto amargo y picante, y con muy poca cantidad conseguiremos aportar mucho sabor y aromatizar el plato. Lo podemos comprar en grano o en polvo.
En los países árabes es habitual usarlo en la elaboración del couscous. En el sudeste asiático y la India forma parte de los ingredientes para preparar el curry y en comunidades judías lo emplean para aromatizar el pan. En la gastronomía mexicana, tan amiga de la comida picante, se recurre al comino para hacer chile con carne o guacamole.
Fino, de sabor suave y textura tierna, el fuet conquista el paladar de adultos y pequeños. Aquí te contamos cómo se elabora el fuet tradicional y qué variedades puedes encontrar, con sus distintos matices. Además, te damos algunas ideas para sacarle todo el partido y disfrutar al máximo de este popular embutido curado, de origen catalán.
¿Qué es el fuet?
El fuet es uno de los embutidos curados más populares de la gastronomía española. Elaborado con carne magra porcina, panceta, sal y pimienta, se embute en tripa natural de cerdo. Se distingue por su forma delgada y su piel blanca (es por el moho comestible que recubre la tripa).
La palabra fuet significa en catalán “látigo”. El propio nombre de este embutido indica una de sus características distintivas: su forma fina y alargada. Su origen se sitúa en los contextos rurales catalanes y, como sucede con otros embutidos, surge de la necesidad de conservar parte de la carne de la matanza de los cerdos para disponer de ella durante todo el año. A la forma artesanal de elaboración del fuet, que persiste en la actualidad, se sumó a lo largo de los siglos XIX y XX la industrialización. En la década de los ochenta, comenzó a venderse en supermercados y su consumo se fue popularizando en todo el territorio español, hasta llegar a ser uno de los embutidos favoritos en toda España.
¿Cómo se hace el fuet?
Carne magra y panceta de cerdo, pimienta molida (blanca o negra o una mezcla de ambas) y, por supuesto, sal. Estos son los ingredientes base del fuet. En cuanto al proceso de elaboración, es similar al de otros embutidos curados, como el chorizo, el salchichón, o la longaniza.
Picado de la materia prima. La proporción suele ser: 70% de carne y 30% de tocino (o panceta). Al ser de picado fino, las materias primas deben estar frías y duras, lo que implica temperaturas alrededor de la congelación.
Mezclado y amasado. Se añaden los condimentos (sal y pimienta) y los aditivos, como nitrito sódico y azúcar, para asegurar una buena curación y conservación. Después de amasar la mezcla, se deja reposar.
Embutido. La mezcla se embute en tripa de cerdo fina (del intestino delgado) evitando que entre aire. También se puede embutir en tripas de colágeno comestible.
Curado. Los embutidos se cuelgan en secaderos con una temperatura y humedad controladas. Durante este proceso, que suele durar un mes, se produce la maduración y desecación. Y aparece el característico moho blanco.
Degustación del fuet: así puedes comerlo
Hay incluso quienes lo comen a bocados, pero si buscas formas más glamurosas para disfrutar de un buen fuet, aquí tienes algunas ideas.
Córtalo en rodajas y acompáñalo con aceitunas, patatas y un vermut: ya tienes un perfecto aperitivo.
Coloca varias rodajas en una tostada con tomate y degusta un exquisitomontadito.
¿Tienes un buen vino tinto y un queso suave? Añade pan crujiente, rodajitas de fuet… ¡Y a picar!
Crea una tabla de embutidos con rodajas de fuet, chorizo, salchichón y salami y recrea el paladar apreciando sus diferencias.
También puedes utilizarlo como ingrediente de otras recetas:
En pizzas. Distribuye varias rodajas de fuet para darle un toque de sabor extra.
En croquetas caseras. Pica el fuet y añádelo a la mezcla. Quedan riquísimas.
En un tartar. Bien picado el fuet, junto con otros ingredientes como tomate, aguacate, cebolla… Tendrás un plato fresco y muy apetecible.
¿Quieres sorprender a tus comensales? Pica bien el fuet y añádelo en salsas y ensaladas. Verás cómo realza sus sabores.
Los debates sobre cómo debe ser la tortilla de patatas perfecta se ha convertido en un conflicto nacional con detractores y partidarios de un tipo u otro de tortilla. Al clásico de si debe llevar cebolla o no, se suman otros como el grado de cocción del huevo, las opciones de relleno, el tipo de aceite que usar para freír las patatas, etc.
En la sección ‘Deja tu legado’ de Canal Sénior hemos querido saber cómo es para vosotros la receta perfecta. Y como no podía ser de otra manera, hay opciones para todos los gustos. Aunque en lo que sí coinciden todas las respuestas, es que la tortilla española es un manjar y que gusta a todo el mundo.
Sigue leyendo para conocer las preferencias de nuestros usuarios. ¿Coincides con ellos?
La primera conclusión que tenemos al ver los resultados de la encuesta es que la gran mayoría preferís la tortilla con cebolla. Hasta un 75% de los participantes han coincidido en que la prefieren de esta forma, como en el caso de Grazyna Joanna, que desde Polonia nos dice que para ella, “la tortilla siempre debe llevar cebolla”. Además, nos explica que la más rica la ha comido en Santiago de Compostela, “en una cervecería muy conocida en la que hay colas para pedirla. Era húmeda y buenísima. Inolvidable”.
Marce S. también dice preparar siempre la tortilla con cebolla, aunque se tiene que ajustar a las preferencias de sus nietas, ya que “a una de ellas no le gusta encontrar cebolla” lo que implica que tiene que freír la cebolla y quitarla de la sartén, de esta forma “tiene sabor a cebolla, que es como a ella le gusta”.
Pepa López también es partidaria de la opción con cebolla. Incluso ha compartido con nosotros de qué forma la prepara. A continuación puedes leer su receta de la tortilla: Frío las patatas y la cebolla. Las aparto mientras bato las yemas y las claras por separado. Las claras las llevo casi a punto de nieve. Mezclo todo con una gotita de aceite en la sartén y lo dejo haciéndose a fuego lento y tapada para que se cuaje por dentro y no se queme. Cuando veo que está cuajada le doy la vuelta y apago el fuego.
En cuanto al debate de si la tortilla debe estar más jugosa o cuajada, la gran mayoría habéis optado por la opción de que el huevo esté bien jugoso y poco hecho, como en el caso de Iñaki, Pepa, Joaquín, Marce, Araceli y muchos otros. U otras opciones, como el caso de Graciela, que opta por una “cocción media” o la de este otro usuario que nos dice que le gusta “qué esté jugosa por dentro pero cuajado el huevo y mejor caliente que fría; aunque de las dos formas está rica”.
Pero aunque son menos, también nos encontramos con varios partidarios de la tortilla bien hecha y cuajada. Incluso hay quien ha declarado preferir que esté “bien hecha, tanto por dentro como por fuera”.
Otra opción que se ha repetido mucho es la de añadir pimiento rojo a las patatas. Teresa Martín y Joaquín Mata utilizan esta opción en sus recetas que no es tan común pero cuyo resultado promete ser delicioso. ¿Vosotros lo habéis probado? También habéis sido varios los que nos habéis mencionado vuestra predilección por las tortillas rellenas, tan típicas en el Norte de España, especialmente en Cantabria, País Vasco y La Rioja. Una usuario nos destaca las tortillas rellenas de “con cebolla, con espárragos, con jamón, con atún, con queso e incluso con coliflor”.
Cada maestro tiene su librillo y con la tortilla no podía ser de otra manera. A continuación os compartimos algunos trucos que utilizáis en vuestras recetas para que probéis a utilizarlos cuando preparéis vuestras tortillas:
Añadir un poco de ajo picado una vez las patatas y la cebolla están bien pochadas.
Araceli nos explica que “es importante cuidar la mezcla de la patata con el huevo para que quede integrado pero no lo absorba todo y se quede seca”.
Además, “a la clásica de patatas si le añades calabacín, le da un toque muy sabroso”.
Sin duda, la tortilla de patata es un plato delicioso, muy recurrente, socorrido y una gran seña de identidad de la gastronomía de nuestro país, pero sobre cuya elaboración hay muchas discrepancias y opciones. Cada uno tiene sus gustos y preferencias y ninguna opción es mejor que otra. Después de haber leído las preferencias de nuestros usuarios, te animamos a probar sus recomendaciones y a que compartas los resultados con nosotros.
¿Qué es una dieta sostenible? Tom Hunt pretende responder a esta pregunta a través de la cocina vegetariana y con recetas para combatir el desperdicio alimentario.
El manifiesto del propio Hunt titulado «De la raíz al fruto» le ha servido de inspiración para escribir este libro. Muestra cómo podemos sostener un sistema alimentario biodiverso y regenerador y proporciona habilidades y conocimientos para comprar, comer y cocinar de forma sostenible. Además, son siempre platos saludables y para chuparse los dedos.
Sus recetas son sencillas, nutritivas y con ingredientes asequibles. La idea principal del libro es que si cambiamos nuestra forma de comer a escala individual, también cuidamos el planeta.
2. Ciudades hambrientas
Carolyn Steel , Editorial Capitan Swing, 2020
Alimentar a las grandes ciudades tiene un impacto sobre el planeta mucho mayor que buena parte de las otras actividades humanas. Sin embargo, solo una parte de la ciudadanía es consciente del proceso.
En una ciudad como Londres, debe producirse, importar, vender, cocinar, comer y eliminar los residuos de unas treinta millones de comidas al día. Y esto ocurre en todas las ciudades del mundo.
«Ciudades hambrientas» es un libro sobre cómo comen las ciudades, un estudio insólito y revolucionario que examina la forma en que la producción moderna de alimentos ha dañado el equilibrio de la existencia humana.
Una llamada de advertencia sobre el desperdicio y la destrucción causada por los sistemas alimentarios actuales , y una guía para corregir los errores.
3. Come comida real
Carlos Ríos , Editorial Paidós Ibérica, 2019
El peligro de la publicidad y el marketing en la alimentación, «cómo nos matan los productos ultraprocesados», «alimentos reales» protectores, neutros y complementarios o cuáles son los productos «ultradisponibles».
Todo esto y mucho más en este libro de Carlos Ríos, dietista-nutricionista y que se considera el creador del movimiento «Real-fooding».
4. Comer insectos
Isaac Petràs , Editorial Planeta, 2019
¿Por qué no aliñar la lechuga con una pizca de gusanos? ¿Qué te parecería incorporar gajos a una crema de calabaza? ¿O añadir un escorpión a la sartén?
La fiebre de los insectos comestibles, que alimentan a diario a millones de personas en todo el mundo, ha llegado para quedarse, para demostrar que las barreras gastronómicas se deben a menudo a cuestiones culturales , según el autor.
Isaac Petràs, una de las personas más expertas en insectos comestibles en España, relata sus viajes alrededor del mundo en busca de la langosta perfecta, de hormigas deliciosas y, en definitiva, de insectos comestibles de todo tipo.
Este libro es también un recetario para incorporar los insectos a nuestros platos de siempre.
5. ¡Cocina! O barbarie
Maria Nicolau , Ara Llibres, 2022
«Nos da tanta pereza hacer la cena, que con la cantidad suficiente de azúcar seríamos capaces de comernos una caca de perro, encontrarla buena y defenderlo ante quien fuera. No seáis bárbaros, ¡cocinad!» Así de rompedora inicia Maria Nicolau la sinopsis de su libro.
Cocinar es improvisar, arriesgar, decidir, atrevernos a ser libres.
Contra la extinción de este atrevimiento, contra el síndrome del «no-tengo-tiempo» y la barbarie de una sociedad que come pero no cocina, este libro nos urge a recuperar el sentido del acto más primigenio de la vida : alimentarnos.
6. El cerdo del mañana
Varias autoras , Pol·len edicions, 2020
En el certamen «El Cerdo del Mañana» hemos invitado a la ciudadanía a jugar al juego de los futuribles. ¿Cómo serán las granjas del futuro? En los juicios, ¿la gente jurará decir la verdad sobre un paltruc negro? ¿Cuántos escaños obtendría un partido formado por lechones?
La idea es tejer un concurso para aflorar, en clave distópica, el sistema intensivo de la industria cárnica.
7. La cocina situada
Maria Monsonís , Editorial Gustavo Gili, 2021
Maria Monsonís ofrece recursos y herramientas para conseguir una alimentación más honesta, coherente, saludable y respetuosa con el planeta.
En este diccionario ilustrado encontrarás conceptos muy variados como utensilios, plantas, peces, recetas de aprovechamiento, saberes populares, poemas y tradiciones culinarias. Todo esto crea el escenario perfecto para abordar las complejidades, debates y contradicciones del sistema alimentario actual.
El libro cuenta con la colaboración de biólogas, agroecólogas, periodistas, pastoras, activistas y literatas.
8. La cocina sostenible
Ada Parellada, Columna edicions, 2019
El valor del esfuerzo, el valor ético y social y el valor de la ilusión: estos son los principios con los que Parellada se refiere a los alimentos que consumimos.
También ofrece la posibilidad de reorganizar la cocina, hacerla más eficaz y ágil, dando ideas y trucos para mejorar la gestión culinaria cotidiana.
Además, Parellada habla de «vivir de renta culinariamente hablando» : nos enseña que el tiempo invertido en cocinar hoy puede servirte para el resto de la semana.
9. Tu dieta puede salvar el planeta
Aitor Sánchez , Editorial Paidós Ibérica, 2021
En palabras del propio autor, este libro reflexiona sobre cómo hemos llegado a la situación actual de alto impacto ambiental y analiza los factores del sistema alimentario que nos han conducido a ellos.
La huella de carbono generada por los miles de kilómetros que recorren nuestros alimentos, el coste de la producción alimentaria, los modelos de explotación animal, el coste social de los alimentos malsanos o la repercusión de los envases de plástico son algunos de los temas que aborda el autor.
Además, ofrece alternativas específicas para promover el cambio hacia un consumo responsable.
LIBROS PARA NIÑOS Y NIÑAS
10. Las recetas más superratónicas
Elisabetta Dami , Editorial Estrella Polar, 2017
¡Ponte el delantal y prepárate para convertirte en uno o una verdadera chef con Geronimo Stilton!
Geronimo ha recibido un encargo muy especial de parte del excelente alcalde de Ratalona: ¡escribir un libro de recetas con sus platos preferidos!
Con la ayuda de un maravilloso equipo, te enseñará a preparar recetas buenísimas de pasta y pizza; de legumbres y verduras; de carne, pescado y huevos; unas cuantas recetas especiales de queso y un montón de postres tentadores para lamerte los dedos.
Incluye 34 recetas sencillas, nutritivas y sanas. Todas pueden prepararse con productos muy comunes y en un tiempo relativamente corto.
11. Manduka fina
Paula Alós , Editorial Estrella Polar, 2020
¿Te atreves a hacer un triatlón de espaguetis? ¿O unas buenas legumbres tuneadas? ¿O quizás prefieres unas albóndigas de mar? Con estas recetas, los «foodtrucs» y mucho más conseguirás cocinar de primera y sorprender a cualquier persona. Mmmmmanduka fina!
La autora es Paula Alós, ganadora de la cuarta edición del famoso concurso ‘Masterchef junior’ y actual presentadora de Manduka , programa del Canal Super 3 sobre cocina y gastronomía.
12. Ñam, ñam
Mar Benegas , Combel Editorial, 2015
La cereza es una colección de libros para cantar, contar, mirar y jugar con los más pequeños. Cada libro es especial, y todos son dulces y juguetones como las cerezas, pensados para quienes todavía no han aprendido a leer.
La comida es el tema de este título que, al terminar el cuento, se puede escuchar con música.
13. Superchefs en la cocina
Ada Parellada , Now books.batsicafo, 2016
La prestigiosa chef Ada Parellada, del restaurante Semproniana de Barcelona, ha escrito varios libros, entre ellos una colección para niños con recetas hechas con productos de temporada.
Por ejemplo, hay uno que recoge 50 platos de verano . Ada explica qué puedes encontrar:
«¡Qué calor! Hemos llegado a casa después de correr por la calle y nada nos apetece más que un zumo de fruta delicioso que nos saque la sed. ¡Es el momento de sacar la exprimidora y la licuadora del armario!
Y de preparar ensaladas frescas, sopas refrescantes, macedonias… Y todo tipo de platos para que el calor no nos gane. Las recetas veraniegas son de las más fáciles y divertidas del año y, además, ¡en ninguna otra estación tendremos tanto tiempo para dedicarnos a los fogones!»
La comida de Studio Ghibli, se puede decir, tiene tanta fama como sus personajes y sus creadores.
Studio Ghibli es famoso por sus cuidadas producciones audiovisuales de animación, por la potencia en la originalidad de sus historias y porque se le da un lugar muy importante a la comida, recreada de forma detallada, y acompañando con diferentes recetas a los personajes en los momentos más difíciles.
Desde Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro, o La princesa Mononoke hasta El Castillo Vagabundo, las películas de Studio Ghibli tienen recetas y preparaciones que hacen parte importante de sus historias, y por eso hoy te traemos un breve listado de 10 preparaciones en la comida de Studio Ghibli, en caso de que estés pensando incluir la comida de Studio Ghibli en tu recetario.
Los nimono son estofados o comidas hervidas a fuego lento, y tal cual como ocurre en El Castillo en el cielo, para prepararlo se cocinan los ingredientes en caldos y salsas de gran sabor para que la carne y las verduras estén deliciosamente tiernas.
El aji o jurel japonés es un pescado muy común en Japón, ya que se consigue en cualquier parte del país durante todo el año. En esta preparación, el Jurel se frita y se drive recién preparado.
El Ohagi es un dulce típico japonés comúnmente preparado para celebrar la semana del equinoccio de otoño, donde se conmemora a los difuntos mediante ceremonias con ofrendas florales, de incienso y pastelitos ohagi.
Salmón beurre blanc – Porco Rosso
En el club de Gina, Porco come un plato que lleva salmón y zanahorias bañado en una salsa blanca. de acuerdo con la internet, se trata de salsa Bechamel.
Okayu (gachas de arroz japonés) es un plato reconfortante de arroz y agua. Es fácil de digerir, por lo que las personas en Japón suelen comerlo cuando tienen un resfriado, se están recuperando de una enfermedad o no tienen mucho apetito.
Los manju son bollos al vapor rellenos de masa de frijoles rojos que puede ser reemplazado por algún dulce, mientras que la masa está hecha de harina, levadura y agua.
El ramen es un plato de fideos japonés. La preparación básica consiste en distintos tipos de fideos servidos en un caldo preparado a base de hueso de cerdo o pollo, acompañado de distintas verduras. Contiene diferentes guarniciones como rebanadas de carne de cerdo, algas marinas y cebolla larga.
Bento – Mi vecino Totoro
El bento es una comida que se prepara en un recipiente para llevar y es muy habitual en Japón. Como ocurre con el Ramen y muchas otras de las comidas presentadas en las películas de Studio Ghibli, es posible comprar su versión industrial en los supermercados.
Esta receta de pescado aparece en una escena de Kiki la hechicera, en la que la protagonista funda un servicio de entrega a domicilio con escoba y debe llevar el pastel al cumpleaños de la nieta de una anciana.
Sopa de albóndigas gigantes – El viaje de Chihiro
La sopa de albóndigas gigantes que comen los padres de Chihiro es un plato de origen Taiwanés, que lleva filete de cerdo desmenuzado, brotes de bambú, hongos picados, salsa de soja, azúcar, pimienta envueltos en masa de harina de arroz.