¿Porqué los villanos beben leche?

¿Nunca te pasó de ver una película y notar que los villanos están tomando leche en vez de una bebida más fuerte? Siempre llama la atención que un alma tan oscura consuma algo tan puro. Hay un claro simbolismo en esta relación.

Lo vimos en más de una película y desde ese entonces no nos lo podemos sacar de la cabeza. El cine está lleno de simbolismos, lo cual genera que nos cuestionemos si esto es realmente una coincidencia o si está todo pensado.

La primera idea con la que asociamos un vaso de leche es con la infancia y la inocencia. Nos llama la atención porque cuando vemos villanos en la pantalla grande no los vinculamos con esta bebida tan natural. De por si ver a un adulto tomando leche pura en la pantalla grande es desconcertante. Pero lo que más nos atrae es que sea la bebida preferida de las almas más oscuras.

Con esta bebida, los guionistas y directores juegan con las diferentes emociones del espectador. Buscan crear un contraste de la imagen que asociamos con la inocencia, con un actor que representa la violencia extrema. Ver a un asesino tomando leche y no una bebida más fuerte, rompe con lo que esperamos ver.

Esto no quiere decir que todos los psicópatas o villanos consuman esta bebida, pero se sabe que es de preferencia para algunos.

Ver a un villano de película bebiendo leche nos presenta, de alguna manera, al mal conquistando al bien. Como nuestra infancia es corrompida por el mal y saboteada por esto. La leche representa algo que es “puro e inocente” mientras que el villano es lo contrario. Los psicópatas en el cine realizan acciones macabras e inhumanas sin encontrar maldad. De hecho, ellos no saben lo que es la maldad. No diferencian el bien del mal, la crueldad de sus actos son puros y naturales como la leche que toman.
La leche es lo que primero ingiere un ser humano al llegar a la vida. Y es lo que ellos ingieren antes de tomar la vida de otra persona. De Hitchcock a la reciente serie de Amazon Prime, “The Boys”, la leche se convirtió en un símbolo. Se pasa de generación en generación y se agrega al compilado de “villanos tomando leche ”.

BIBLIOGRAFÍA: https://es.edairynews.com/por-que-los-villanos-siempre-toman-leche/

Documentales y películas sobre alimentación vegetal

Eating You Alive

EEUU, 2018
Director: Paul David Kennamer Jr

Un examen detallado de la relación entre la dieta y la salud. Eating You Alive presenta un caso convincente de cómo nuestros hábitos alimenticios pueden ser tanto la causa como la solución a enfermedades crónicas graves como la obesidad y las enfermedades cardíacas. El documental aborda la industria alimentaria, las grandes farmacéuticas y los médicos de Estados Unidos para mostrar cómo solo tratan los síntomas en lugar de curar enfermedades crónicas. Eating You Alive es un intento de reunir investigaciones de calidad sobre lo que comemos y su impacto en la vida humana.

Food Matters

EEUU, 2008
Director: James Colquhoun, Carlo Ledesma

El documental Food Matters hace una panorámica sobre el estado de la salud de la población para responder a por qué, como sociedad, estamos más enfermos que nunca. El documental apuesta por una dieta selectiva para tratar un grupo de problemas de salud como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la depresión, ya que considera que la industria médica y farmacéutica se preocupa más en tratar los síntomas que en llegar a la causa de los problemas.

The Game Changers

EEUU, 2018
Director: Louie Psihoyos

The Game Changers es un documental revolucionario sobre carne, proteína y fuerza física. El documental sigue al ex entrenador de Ultimate Fighter y Elite Special Forces James Wilks, y busca desafiar el mito de la proteína y responder a la pregunta más frecuente de quienes siguen una dieta basada en plantas: “Entonces, ¿de dónde sacas la proteína?” The Game Changersmuestra deportistas de élite que siguen alimentación vegetal, incluidos atletas olímpicos, jugadores de la NFL, boxeadores, levantadores de pesas y culturistas. La película también presenta a apasionados defensores de la dieta vegetal como Arnold Schwarzenegger y Lewis Hamilton, y aunque ha recibido muchas críticas sobre su rigurosidad y su validez clínica, es uno de los documentales sobre alimentación vegetal más vistos.

Forks Over Knives

EEUU, 2011
Director: Lee Fulkerson

Forks over Knives establece una vínculo directo entre las enfermedades degenerativas y la alimentación basada en productos de origen animal a través de pruebas, estadísticas y diversos estudios científicos que lo avalan.

El documental ha sido el inicio de un movimiento y ya suma más de cuatro publicaciones, cuenta con una gran comunidad global y tiene un gran impacto en los medios. La idea principal de este movimiento es que la alimentación es también medicina. En el documental se sigue la vida de varias personas de clase media en Estados Unidos con enfermedades crónicas, que buscan reducir su dependencia de fármacos y quieren aprender a comer de manera equilibrada y vegetal.

Luces, cámara, nutrición: “Se han cambiado planes de rodaje de películas por no pensar en el asesoramiento nutricional”

Pensar en cine es observar una orquesta: una función sincronizada donde cada actor tiene su espacio y la armonía del conjunto crea una obra colectiva. La magia del cine está en lo que no se ve, pero está.

En una productora audiovisual hay un rol poco visible pero muy influyente: los asesores nutricionales, quienes acompañan a los actores antes, durante y después del rodaje y pueden influir incluso en decisiones clave como la elección del elenco.

Ángela Quintas, química clínica experta en nutrición y microbiota, lleva 15 años asesorando en el mundo audiovisual, donde comenzó ayudando a Antonio de la Torre a ganar 40 kilos para Gordos (2009). Desde su consulta en Madrid u online, guía a personas que buscan mejorar sus hábitos. Además, colabora en A vivir, que son dos días (Cadena SER) y es autora de varios libros, entre ellos SuperPedorro (2023), sobre la microbiota intestinal.

Ángela Quintas ha sido asesora nutricional en más de una decena de películas de directores como Almodóvar, Amenábar, Dolera, Sánchez Arévalo y Rodríguez. También ha trabajado en series, siendo su proyecto más reciente el plan nutricional de Candela Peña para El caso Asunta.

Así se realiza un asesoramiento nutricional de cine

Al inicio, la productora presenta la idea del proyecto, aunque no siempre puede cumplirse. Según Ángela Quintas, “No se puede hacer que un actor esté muy delgado, suba de peso y luego vuelva a bajar en cuestión de dos semanas. Se han cambiado planes de rodaje porque no se había pensado en el asesoramiento nutricional”.

El equipo de asesores evalúa si es recomendable que un actor cambie de peso de forma extrema, considerando su historial clínico o patologías. Según Quintas, “Hay veces en los que el cuerpo del actor ya no puede más. Fue el caso de Carlos Santos en El hombre de las mil caras. Carlos me decía que no podía seguir comiendo más porque ese no era su cuerpo, y tuvimos que parar. En Gordos también nos pasó con Raúl Arévalo, que en principio tenía que subir mucho peso. Llegó un momento en el que enfermaba y perdía los kilos que había ganado, su cuerpo rechaza ese peso”.

El caso más destacado de cambio extremo de peso fue el de Antonio de la Torre en Gordos, donde ganó 40 kilos bajo la supervisión del equipo de Quintas, llegando a pesar 102 kilos. Primero se le hizo bajar de peso para las primeras escenas y luego subirlo. Según Quintas, “el problema es que cuando se va a subir de peso a un actor, se piensa que se le va a poner a comer como si no hubiera un mañana, pero esto no funciona así”. “Con Antonio incluso tuvimos que parar de grabar para estabilizar sus analíticas y proteger su salud”, añade.

El asesoramiento nutricional no solo aplica para ganar peso, sino también para perderlo. En El fotógrafo de Mauthausen, Mario Casas perdió 12 kilos para interpretar a un fotógrafo catalán en un campo de concentración nazi. Quintas explica que “A veces los actores entran en un estado en el que se meten demasiado en el personaje, pero hay unos límites”, y que se hicieron pruebas para decidir si continuar con el proyecto.

Enfocar las vulnerabilidades

El acompañamiento nutricional se intensifica en roles que exigen cambios extremos de peso en poco tiempo, pero también es crucial en papeles delicados que requieren cuidado, como interpretar enfermedades a través de la alimentación, por ejemplo, representar a una persona con anorexia.

En la serie Madres, Ángela Quintas y su equipo asesoraron a Carla Díaz, quien interpreta a Elsa, una adolescente anoréxica. En estos casos, el vestuario y maquillaje son clave: “Mientras ella va bajando de peso se le va poniendo un pijama de hospital cada vez más grande, de tal manera que parece que está todavía más delgada. Con todo eso se juega y al final es muy bonito porque formamos parte del equipo que va construyendo la historia”, explica Quintas.

Bibliografía: https://www.infobae.com/espana/2024/08/04/luces-camara-nutricion-se-han-cambiado-planes-de-rodaje-de-peliculas-por-no-pensar-en-el-asesoramiento-nutricional/

Studio Ghibli y el encanto de su comida animada.

En Mi vecino Totoro (1988) se incluyó una escena aparentemente sencilla: la preparación de un bento de arroz y un pequeño pez a la parrilla. Sin embargo, lo cotidiano se convierte en algo inolvidable. Este es uno de los muchos ejemplos del papel que juega la comida en las películas de Studio Ghibli, donde los platos animados transmiten emoción, cuidado y parte de la historia de los personajes.

La representación de la comida en el anime se ha convertido en un fenómeno cultural. Los alimentos aparecen exagerados en color, textura y detalle, hasta resultar casi más apetitosos que en la realidad. Studio Ghibli ha sabido aprovechar este recurso de una manera única: en sus películas, cocinar y comer no son simples adornos, sino parte esencial de la narrativa y de la construcción del mundo que rodea a los protagonistas.

Algunos ejemplos icónicos son los siguientes:
En Ponyo (2008), un cuenco de ramen con huevo y jamón refleja la alegría infantil de descubrir algo nuevo. En Totoro, el bento preparado con esmero simboliza tanto el cariño familiar como la carga de responsabilidades que la niña asume en ausencia de su madre. En El castillo ambulante (2004), el desayuno de huevos y bacon cocinado sobre las llamas de Calcifer (una llama viviente) muestra la relación de los personajes a través de un gesto cotidiano. En Nicky, la aprendiz de bruja (1989), la tarta de arenque con calabaza, rechazada por una niña, subraya la soledad de la protagonista. Y en El viaje de Chihiro (2001), un simple onigiri ofrece consuelo en un momento de vulnerabilidad y demuestra cómo incluso la comida más humilde puede adquirir una carga emocional inmensa.

Estas escenas transmiten la importancia de los lazos humanos y la capacidad de la cocina para convertirse en lenguaje universal. La comida en Ghibli es hogar, es intimidad y hasta llega a ser pérdida. Pero sobre todo es un recordatorio de que, en el cine, nada es casualidad, y la comida es una manera más de contarnos la historia (aunque no nos demos cuenta).


BIBLIOGRAFÍA:
https://www.seriouseats.com/studio-ghibli-anime-best-food-scenes

¿Por qué comemos tanto en las salas de cine? (Hay una explicación científica)

El hecho de comer palomitas en las salas de cine es para muchos un ritual y se ha convertido en habitual, pero para quienes hacen y proyectan películas es una estrategia. La relación entre salas de cine y comida no es casualidad y hasta tiene gran parte de base científica.

La mayoría de los espectadores tiene una regla de oro: comprar palomitas antes de que empiece la película. Una vez comienza la proyección, se activa la cuenta atrás para llegar al final del bote, pero también para evitar que tu acompañante te robe más de la cuenta. Pero, ¿por qué se despierta el apetito de manera intensa mientras vemos una película?

¿Qué impacto tiene el entorno en nuestro consumo?

El fenómeno de sentir hambre mientras disfrutamos de una película en la pantalla grande tiene mucho que ver con el entorno en el que comemos. Y es que el espacio produce un importante impacto en nuestras elecciones y comportamientos a la hora de comprar comida.

Por eso los cines buscan crear un espacio sensorial ‘prefabricado’ con una iluminación tenue que cree un ambiente relajado y centrado en la pantalla, que aumente el ansia de consumir en los espectadores y que no se preocupen de la cantidad de comida que comen. Es una estrategia que también utilizan los restaurantes de lujo para animar a los comensales a comer más, condicionando su estado de ánimo.

Hay estudios que demuestran que, en ambientes con poca luz, las personas tienden a optar por comidas más ‘indulgentes’ en lugar de saludables. Esta tendencia se amplifica en el cine, donde la distracción con la trama en pantalla juega un papel adicional. Es aquí donde las palomitas de maíz, un snack poco atractivo en otros lugares, se convierten en un capricho reconfortante. Del que siempre queremos más.

¿Qué otros elementos nos pueden incitar a consumir más?

En el apetito que se nos despierta en el cine también intervienen otros factores ambientales como el aire acondicionado de las salas. Una temperatura baja consigue que queramos comer más, puesto que el frío consume nuestras reservas de energía y hace que el cerebro envíe señales en busca de más calorías. Y los cines, obviamente, aprovechan esta técnica de termostato.

¿Y lo que hay en la pantalla no afecta en el apetito? Evidentemente, las películas en sí mismas desempeñan un papel determinante en nuestro ritual gastronómico en el cine. De hecho, los personajes y la trama pueden moldear nuestro apetito durante la proyección.

Seguro que te ha pasado alguna vez que has visto a un personaje comiendo una hamburguesa o cualquier otra apetitosa comida en una escena y has cogido un gran puñado de palomitas. Así lo explica Vivien Shuo Azhou, profesora de estudios de comunicación en la Universidad Bautista de Hong Kong: «Las acciones de los personajes de las películas, particularmente cuando están comiendo, crean patrones en la forma en que come la audiencia». Se trata de un efecto de imitación –o experiencia vicaria– donde los espectadores comen cuando los personajes lo hacen, a modo de imitación.

Algunos cines en los que se permite cenar dentro de la sala llevan esta relación entre la película y la comida un paso más allá, ofreciendo elementos temáticos del menú que coinciden con la trama de la película. Por ejemplo, ante el fenómeno de la película Barbie, el menú edición limitada de palomitas rosas en las cajas de las muñecas está siendo un éxito rotundo entre los asistentes de todas las edades.

¿En qué momento de las películas consumimos más y qué preferimos, dulce o salado?

Pero la intensidad con la que se devoran las palomitas no es la misma durante toda la película. Las escenas finales son el momento con más posibilidades de que el público deje a un lado su bote de pop corn  y saque su lado más goloso con un aperitivo dulce. Lo demuestra un estudio de 2017 en el que los espectadores que pudieron disfrutar de ambos tipos de snacks –dulces y salados– durante toda la proyección, se decantaron por el dulce hacia el final. «Descubrimos que cuando las personas están expuestas a una escena en la que se está terminando de comer, tienden a elegir más los M&M», explica Zhou. Ya seas de dulce o de salado, la próxima vez que te encuentres en una sala de cine con un apetito insaciable, recuerda que no estás solo en esta experiencia.

Bibliografía

https://www.abc.es/xlsemanal/ciencia/por-que-comemos-mucho-en-el-cine-peliculas-palomitas.html

Sabor a Ficción: El Asombroso Proyecto que Trae la Comida de ‘Star Wars’ a la Vida Real con Impresión 3D

¿Quién no ha visto una película de Star Wars y ha sentido curiosidad por saber a qué sabría el «blue milk» (leche azul) o el estofado que preparan en la cantina de Maz Kanata? La comida en el cine de ciencia ficción ha sido tradicionalmente un elemento de diseño fascinante, pero intocable. Hasta ahora. Una noticia reciente revela un proyecto pionero que está utilizando la tecnología de alimentos más vanguardista para hacer realidad los sabores de la galaxia de George Lucas.

La noticia de Reuters destapa un proyecto de investigación de The Walt Disney Company que suena a ciencia ficción hecha realidad. En colaboración con startups del sector de la impresión 3D de alimentos, Disney está explorando activamente cómo crear experiencias culinarias multisensoriales inspiradas directamente en sus franquicias, mencionando expresamente el universo de Star Wars.

El objetivo es claro: llevar la inmersión de sus parques temáticos y productos al siguiente nivel, permitiendo a los fans no solo ver el mundo de sus películas favoritas, sino saborearlo.

Lo revolucionario aquí no es solo crear una galleta con la forma del Halcón Milenario. La ambición de Disney va mucho más lejos. Según el artículo, la investigación se centra en el «sabor dirigido» (targeted flavor) y la «experiencia alimentaria multisensorial». Esto implica el uso de impresoras 3D capaces de depositar capas de ingredientes comestibles con una precisión milimétrica. Así, este proyecto eleva la «comida de cine» de ser una mera utilería a convertirse en un producto narrativo tangible. Durante décadas, la comida en sagas como Star Wars servía para construir mundos y hacerlos creíbles. Ahora, Disney reconoce el poder de ese world-building y lo capitaliza de la forma más visceral posible: a través del gusto.

Y es que no se trata solo de vender un producto nuevo; se trata de profundizar el vínculo emocional del fan. Comer lo mismo que Luke Skywalker en Tatooine (aunque sea una interpretación creativa) es una forma de transmedia que borra la línea entre la ficción y la realidad. Es la culminación de la filosofía del «parque temático»: vivir la película. Lo que Disney está cocinando en sus laboratorios demuestra que la próxima gran frontera en la experiencia cinematográfica y televisiva podría no estar en mejores efectos especiales o sonido envolvente, sino en nuestro paladar. La tecnología de alimentos se está convirtiendo en el pincel con el que pintar nuevas y sabrosas capas de ficción. La fuerza, al parecer, será con nosotros… y estará deliciosa.

Fuente: https://www.wdw-magazine.com/disney-shares-new-star-wars-food-coming-for-season-of-the-force/

El cortometraje que conciencia a los niños sobre una alimentación equilibrada y saludable

“Plato del bien comer”

Pepe es el protagonista de este breve corto y el superhéroe que ha conseguido ser el más fuerte de todos gracias a su alimentación sana. Además, gracias a su plato del bien comer ha conseguido convertirse en un gran ejemplo para sus amigos. Organiza su plato en tres colores: amarillo, verde y rojo, con comidas como la pasta, el pan o el arroz; frutas y verduras; y otros como queso, carne o huevo. Esta animación permite que los más pequeños de la casa aprendan más sobre la pirámide alimenticia y desarrollen interés en comer saludable. 

  • Dirección: IMSS
  • Duración: 3 minutos

Link al cortometraje: https://youtu.be/TEgsFfZMy5c?si=7yeQ9X8oQEAHnSH_

Mundial de desayunos, Ecuador en la casa 🥄 🔵🔴

Mundial de Desayunos: ¡Ecuador en la casa!
El streamer español Ibai Llanos volvió a estallar la internet con su torneo más llamativo hasta la fecha: el Mundial de Desayunos 2025. Una competencia gastronómica mundial donde 16 países se enfrentaron con sus platos más representativos en votaciones masivas a través de TikTok, Instagram y YouTube. Y sí, Ecuador estuvo en la casa, dejando huella con sabor, pasión y orgullo nacional.

Ecuador entró al torneo con todas las de ganar, representando lo más típico de su cultura como es el encebollado típicamente conocido para el chuchaqui o la Jaqueca después de una resaca, o el bolón mixto de verde y chicharrón que no puede faltar en los desayunos manabas para la gente trabajadora de Ecuador. Este torneo movió comunidades, movió redes, tanto así que hasta el mismo presidente estaba en primera fila de espectador a las votaciones las cuales fueron ganadas en las primeras rondas.

Ya para los cuartos de finales, Ecuador tenía un gran contrincante el cuál era el pan con chicharrón peruano, lo que típicamente para los +593 significaba el inicio de los memes, burlas en redes sociales y una puesta en desafío el orgullo Ecuatoriano..

La votación fue histórica: 7.8 millones de votos para Ecuador frente a 8.1 millones para Perú. Apenas 300 mil votos marcaron la diferencia. Aunque no se logró avanzar a semifinales, el impacto fue monumental. Restaurantes, medios, celebridades y hasta figuras internacionales se unieron para apoyar a Ecuador.

El pan con chicharrón peruano se coronó como el mejor desayuno del mundo, llevándose la famosa “sartén dorada”. Ibai Llanos prometió entregarla personalmente en Perú, reconociendo el nivel de movilización y pasión que generó el torneo.

Alimentación y cine

El cine actual ha acogido la gastronomía como uno de sus temas más recurrentes. Películas comerciales, tanto nacionales como internacionales, como «Sin reservas», de Scott Hicks (remake de «Deliciosa Marta», de Sandra Nettelbeck), «Fuera de carta», de Nacho G. Velilla, junto a producciones más antiguas como «American cuisine», de Jean-Yves Pitoun o «Como agua para chocolate», basada en la novela homónima de Laura Esquivel, giran en torno al mundo de los fogones. Un género que ha sorprendido por su gran aceptación entre el público tanto profesional como aficionado es el documental gastronómico, un cine más especializado y en el que se ofrece una visión realista del mundo de la gastronomía. Otras cintas con distintos argumentos recogen escenas memorables relacionadas con la cocina, es el caso de «Blade Runner» en la que se muestran unos inquietantes puestos volantes de comida asiática, o la más cercana «Todos a la cárcel» de Berlanga, en la que se elabora una peculiar paella.

Se ha criticado en repetidas ocasiones el caso de «Ratatouille», una rata cocinera, como el peor ejemplo de higiene en una cocina. En este caso debe tenerse en cuenta que se trata de una licencia cinematográfica, una ficción que responde a una historia imaginaria en la que el director ha querido situar una rata como chef de alta cocina francesa. El problema es cuando, no queriendo transgredir, se comete el error por puro desconocimiento: una escena en una cocina profesional de un restaurante supuestamente de prestigio en la que solamente un cocinero lleva un protector cubrecabeza, o en la que se manipulan alimentos con reloj, anillos y pulseras o se utilizan utensilios de madera.

Una paella realizada en el film de Berlanga en la que se echa de todo menos ingredientes comestibles no incita a error porque se busca a propósito el rechazo y la nausea del espectador. Un plano-secuencia en el que un cocinero profesional entra en la cocina de la calle y se pone a cocinar directamente tras ponerse el delantal sin ni siquiera lavarse las manos, o un restaurante en el que el personal desayuna sentado sobre los mostradores o come habitualmente en la cocina, mal ejemplo. ¿Por qué se cuidan en los medios audiovisuales los patrones de conducción (respeto a las normas establecidas de circulación, uso de cinturón) o ciertos hábitos saludables (no fumar, no beber alcohol…) y no las normas de seguridad alimentaria, especialmente cuando se está mostrando un cocinero trabajando en una cocina profesional? En todos los casos se trata de un tema de salud pública y de la transmisión de unos cánones de vida saludables.

Un tema de reflexión sobre el que los responsables de comunicación de cualquier medio vinculado al mundo de la gastronomía deberían dedicar unos minutos. En definitiva, los medios de comunicación audiovisuales resultan ser un excelente vehículo de transmisión de buenas prácticas de manipulación y formación básica en el campo de la seguridad alimentaria que debe ser aprovechado, especialmente si se repiten periódicamente como es el caso de los programas de cocina.

La mayoría de las películas con temática gastronómica contratan los servicios de consultores que les ilustran sobre diferentes técnicas y nomenclaturas culinarias, al igual que los programas de cocina que cuentan con personal especializado, aunque quizás los temas de seguridad alimentaria no ocupan dentro del ranking de importancia el lugar que deberían. Es por muchos conocida la triste historia de Bernard Loiseau, asesor gastronómico de «American cuisine» y cuya cocina sirvió de modelo para recrear el set de grabación de la película y que posteriormente se suicidaría ante la posibilidad de perder una estrella Michelin en su establecimiento.

https://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/cine-y-seguridad-alimentaria.html

The Menu: la historia real detrás de la inquietante película con Anya Taylor-Joy

The Menu cuenta la historia de una pareja que es apasionada de la comida y que busca encontrar y vivir las experiencias más exclusivas. 

Esto los lleva a un restaurante que se encuentra en una isla remota, donde un misterioso chef se dispone a preparar un menú de degustación perfecto y que promete ser una experiencia transformativa, pero, una vez ahí, se dan cuenta de que una buena cena no es lo único que se encuentra en los planes del chef. 

Anya Taylor-Joy (The Northman, Last Night in Soho) y Nicholas Hoult (The Great) son la pareja en cuestión y la idea de poder cenar en el restaurante del Chef Slowik (Ralph Fiennes) inicialmente les emociona, pero, cuando se dan cuenta de que el cocinero es un hombre retorcido y que tiene un plan macabro para sus comensales, descubren que no siempre es bueno obtener lo que deseas, y que podrían no salir con vida de ese lugar. 

La historia de The Menu es una sátira del  mundo foodie y de las experiencias cada vez más extravagantes, caras y exclusivas que se dan en el ámbito de la gastronomía, pero llevada al extremo y con un giro violento y macabro, y todo comenzó con una historia real que le sucedió al escritor de la película, Will Tracy (que también es escritor para la serie Succession). 

La historia real no es tan oscura y sangrienta como la de la película, pero lo que pasó le dio a Tracy la idea de crear una película de terror que hiciera un contraste entre los increíbles platillos que aparecen en la película, el paisaje, el ambiente de lujo, y la maldad. 

De acuerdo con lo que Tracy contó en el programa Late Night With Seth Myers, la idea para crear The Menu llegó hace unos años, partiendo de una experiencia que vivió mientras se encontraba en su luna de miel.

Tasting Table cuenta que Tracy reveló que se inspiró en los exclusivos restaurantes que cuentan con menús de degustación, pero también en un restaurante real que se encuentra en un lugar remoto y al que solo se puede llegar realizando un pequeño viaje en bote que llega hasta una isla privada. 

El restaurante que él visitó se trata de Cornelius Sjømatrestaurant, que es un restaurante de Noruega donde se sirve un menú de mariscos. Tracy explicó que la experiencia en ese restaurante lleva a los comensales a pasar al menos 5 horas comiendo, y que a él le dio un pequeño ataque de pánico cuando vio que el bote que los había llevado hasta ese lugar se alejaba lentamente, lo que significaba que, estaban atrapados ahí, sin manera de salir, hasta que otro bote llegara por ellos.    

En la entrevista, Tracy dijo, que sufre de un caso grave de claustrofobia, así que “Inmediatamente comencé a sentir un poco de pánico. Sentí que, ¿y si algo sale mal? Estábamos poniendo nuestras vidas en sus manos, ¿verdad? Quiero decir, ¿y si alguien tiene una afección cardíaca? Estamos a kilómetros de distancia del continente.»

Su experiencia no terminó en caos, pero todas esas preguntas que pasaron por su mente lo llevaron a darse cuenta de que, si algo salía mal en ese lugar, nadie se iba a enterar y no tendrían manera de pedir ayuda, y eso lo llevó a crear un escenario en el que el chef de un restaurante de lujo decide jugar con las mentes y vidas de las personas que se presentaron para probar el menú. 

Más información en: https://www.gq.com.mx/entretenimiento/articulo/the-menu-pelicula-anya-taylor-joy-historia-real